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MESTRE DIDI, LÍDER ESPIRITUAL Y ARTISTA SEMINAL ENTRE LOS AFROBRASILEÑOS

Tras más de dos décadas sin una exposición de esta magnitud en los Estados Unidos, Mestre Didi: Spiritual Form llega a El Museo del Barrio para rendir homenaje a uno de los artistas y líderes espirituales más significativos de la diáspora africana en América Latina. Curada por Rodrigo Moura y Ayrson Heráclito, esta muestra reúne más de treinta esculturas de Deoscóredes Maximiliano dos Santos (Salvador, Bahía, 1917–2013), conocido como Mestre Didi, quizás el primer artista en reimaginar los objetos rituales del candomblé como obras de arte por derecho propio.

Mestre Didi fue mucho más que un escultor. Su obra emerge de una vida dedicada al candomblé, religión afrodiaspórica de raíces yoruba desarrollada en Brasil, donde ejerció como sacerdote y líder del culto a los ancestros Egungun. En sus esculturas —construidas a partir de materiales orgánicos como paja trenzada, conchas y madera— se condensan siglos de saberes rituales, gestos de protección, y formas de reencuentro con la memoria ancestral.

A través de un lenguaje escultórico singular, Mestre Didi transfiguró objetos litúrgicos en formas contemporáneas que evocan la fuerza de los orishas sin perder su carácter espiritual. Aunque los estudiosos y críticos han escrito sobre el papel de Didi como líder espiritual y su uso simbólico de los materiales, rara vez describen cómo sus estrategias formales cambiaron con el tiempo para crear un lenguaje artístico único.

Vista de la exposición Mestre Didi: Spiritual Form, en El Museo del Barrio, Nueva York, 2025. Foto: Matthew Sherman. Cortesía del museo
Vista de la exposición Mestre Didi: Spiritual Form, en El Museo del Barrio, Nueva York, 2025. Foto: Matthew Sherman. Cortesía del museo

Un artista-sacerdote: genealogía de una vida consagrada

Nacido en Salvador de Bahía en 1917, Mestre Didi creció en el seno de una familia profundamente comprometida con la espiritualidad afrobrasileña. Hijo de Maria Bibiana do Espírito Santo, conocida como Mãe Senhora, respetada ialorixá del terreiro Ilê Axé Opô Afonjá, Didi fue iniciado desde niño en los rituales del culto Egungun, dedicado a los ancestros masculinos de la tradición Oyó. Muy pronto comenzó a estudiar los orígenes del candomblé y la lengua yoruba, vínculo que lo llevó a realizar viajes fundamentales a África occidental, donde visitó el reino de Ketu y fue consagrado Alapini, sumo sacerdote del culto a los Egungun.

Su papel como transmisor cultural no se limitó al ámbito religioso: en 1946 publicó el primer diccionario yoruba-portugués y más tarde impulsó la creación del departamento de estudios yoruba en la Universidad Federal de Bahía. También fue autor de importantes libros que rescatan narrativas afroatlánticas, como Contos Negros da Bahia (1961), ilustrado por Carybé, y Por qué Oxalá usa Ekodidé (1966), entre otros. Su obra escrita y escultórica forman parte de un mismo cuerpo vital, inseparable de su práctica espiritual, pedagógica y política.

Vista de la exposición Mestre Didi: Spiritual Form, en El Museo del Barrio, Nueva York, 2025. Foto: Matthew Sherman. Cortesía del museo
Vista de la exposición Mestre Didi: Spiritual Form, en El Museo del Barrio, Nueva York, 2025. Foto: Matthew Sherman. Cortesía del museo

El lenguaje escultórico: materia, forma y símbolo

Las esculturas de Mestre Didi, muchas de ellas de mediano y gran formato, se despliegan verticalmente como árboles rituales, elevándose desde bases cóncavas ornamentadas. Son estructuras que conjugan la elegancia formal con una gestualidad contenida pero poderosa, marcadas por la presencia de elementos simbólicos —pájaros, serpientes, lanzas, llamas— que remiten a los orixás y al repertorio visual yoruba.

En su mayoría confeccionadas con materiales naturales como cuero pintado, fibras vegetales, caracolas, cuentas y maderas locales, estas obras no estaban destinadas a un uso litúrgico específico, pero sí cargadas de intencionalidad espiritual. Como ha señalado el curador Ayrson Heráclito, “el acto de crear es sagrado, y el objeto artístico resultante tiene cualidades protectoras, como un amuleto”. Esta tensión entre lo sagrado y lo simbólico define el núcleo de su propuesta.

Formalmente, su trabajo desafía las nociones eurocéntricas de abstracción. Para el curador Rodrigo Moura, Mestre Didi ofrece una vía radical de descentramiento de los relatos modernistas: “Lo que está en juego en sus formas impactantes es un rechazo inicial del discurso que mitifica la abstracción como una invención del ‘alto modernismo’ europeo”. En su obra, la abstracción está al servicio del rito, la memoria y la protección espiritual, y no del formalismo autónomo.

Ayrson Heráclito, Ijó Mimó, 2019. Video HD de 3 canales con color y sonido, 9’58”. Con Inaicyra Falcão y Negrizu. Imagen cortesía del artista.

Un legado expandido: comunidad, diáspora y contemporaneidad

La muestra no se limita a una celebración individual. Spiritual Form también incluye obras de artistas afrobrasileños y afrodiaspóricos cuyas prácticas resuenan con la de Mestre Didi, como Emanoel Araújo, Jorge dos Anjos, Agnaldo Manoel dos Santos, Aurelino dos Santos, Antonio Oloxedê, Abdias Nascimento, Arlete Soares, Nádia Taquary, Goya Lopes, Rubem Valentim y el propio Ayrson Heráclito. Estas presencias amplían el campo de lectura, situando la obra de Didi en diálogo con una constelación de artistas que han trabajado desde diferentes lenguajes con la visualidad afroatlántica, los signos sagrados y las cosmologías negras.

«Mestre Didi fue un artista seminal entre los afrobrasileños», señala Heráclito. «Su práctica como sacerdote le permitió crear códigos y caminos para que otros artistas pudieran seguir su legado, enseñándonos cómo trabajar con arte y espiritualidad, arte y religión. Muchos artistas jóvenes —yo mismo me considero uno de ellos— somos herederos de esa posibilidad de hacer arte desde la cercanía con lo sagrado».

Esta dimensión de su legado es palpable en la muestra. El nieto de Mestre Didi, Antonio Oloxedê, presenta obras que prolongan la búsqueda de su abuelo, mientras que artistas como Nádia Taquary retoman materiales como las fibras, las conchas de cauri y las cuentas de colores —elementos cargados de simbolismo en el candomblé— para elaborar nuevas narrativas visuales.

Heráclito también recuerda que Mestre Didi ostentaba el título de assobá, es decir, el escultor de los orishas, el responsable de construir los objetos rituales vinculados al culto de Obaluayê. Muchos de esos objetos están hechos de fibras de dendezeiro, el “gran árbol de la vida” para los pueblos africanos y afrobrasileños. “Las varas de dendê, unidas entre sí, representan también la colectividad, la vida en comunidad del terreiro”, explica Heráclito. “Y las fibras vegetales no solo protegen: son filtros para la limpieza espiritual”.

Nádia Taquary, Nanã Buruquê, 2024. Cuentas de vidrio de la República Checa, conchas de cauri africanas y cobre. Cortesía de Paulo Darzé Galeria.
José Adário dos Santos, Ferramenta de Oxóssi [La herramienta de Oxóssi], 2022. Hierro y barniz. Colección de El Museo del Barrio, donación de Galatea, São Paulo, 2023.

Restaurar y renovar la vida

Mestre Didi: Spiritual Form propone una revisión necesaria de las formas en que el arte afrodescendiente ha sido históricamente leído en los espacios institucionales. En lugar de inscribirse en lecturas exotizantes o meramente antropológicas, esta muestra pone en primer plano la carga simbólica y la fuerza estética de una obra donde espiritualidad, memoria y práctica creativa convergen de manera inseparable.

Las esculturas de Mestre Didi son testimonio de un arte que no habla solo de lo ancestral como pasado, sino como potencia viva y regeneradora. Su obra, indisolublemente ligada al candomblé y al culto a los ancestros, se manifiesta aquí como un campo de fuerzas que nos invita a reimaginar las relaciones entre arte, vida y espiritualidad en desde el contexto afroatlántico.

Arlete Soares, Meu Mestre [Mi maestro], 2007. Retrato de Mestre Didi. Fotografía en color. Cortesía de Arlete Soares.

MESTRE DIDI: SPIRITUAL FORM

El Museo del Barrio, 1230 Fifth Avenue, 104th Street, Nueva York, NY

Del 13 de marzo al 13 de julio de 2025

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