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FELICIANO CENTURIÓN. LA BELLEZA DE LO COTIDIANO

La obra de Feliciano Centurión (1962-1996) es un testimonio de sensibilidad, resistencia y poesía visual. Su producción artística se distingue por el uso de materiales cotidianos y la apropiación de técnicas textiles tradicionalmente vinculadas a lo «femenino». La exposición Hope in Bloom, presentada a fines del 2024 en Cecilia Brunson Projects (Londres), reunió una selección de su trabajo, destacando no solo sus emblemáticas frazadas bordadas, sino también una serie de esculturas singulares.

Exiliado en su infancia debido a la dictadura de Alfredo Stroessner, Feliciano Centurión vivió entre Asunción y Buenos Aires, territorios que se entrelazan en su obra a través de recuerdos, símbolos y materiales. En 1980, esta doble geografía adquirió un nuevo significado cuando se trasladó a Buenos Aires para estudiar en la Escuela Nacional de Arte, dando inicio a un proceso de exploración artística y personal. Paraguay se le presentaba como un territorio restringido, no solo en términos creativos, sino también en cuanto a la posibilidad de vivir libremente su identidad homosexual.

La historia de Centurión se inscribe en una narrativa recurrente del sur global: el desplazamiento forzado de comunidades de la diversidad sexual hacia las grandes ciudades en busca de libertad y oportunidades. Su trabajo, profundamente arraigado en su biografía, es a la vez un testimonio de resistencia ante la fragilidad de la existencia y una reivindicación de lo sensible en el arte contemporáneo latinoamericano.

Flores Negras, 1992, pintura acrílica con encaje de ñanduti sobre manta, 230 x 134 cm
Feliciano Centurión, Flores Negras, 1992, pintura acrílica con encaje de ñanduti sobre manta, 230 x 134 cm. Cortesía: Cecilia Brunson Projects

El efervescente entorno cultural de Buenos Aires desempeñó un papel fundamental en la formación artística y académica de Centurión. Para 1987, ya participaba en exposiciones colectivas junto a un grupo de talentosos artistas que resultarían esenciales para el desarrollo de su carrera. Ese mismo año, se integró activamente en el círculo artístico del Centro Cultural Rojas, un espacio clave para la escena del arte en las décadas de 1980 y 1990. Allí, diversos artistas plásticos encontraron en la comunidad y el aprendizaje mutuo un motor creativo que marcaría la producción artística de los años 90 en Argentina.

Para Centurión, este contexto no solo representó un impulso artístico, sino también una oportunidad para afirmarse en su identidad. Como sucede con cualquier identidad sexual silenciada por el sistema, halló en la creación un medio de liberación. Más allá del nuevo espíritu artístico que descubrió en Argentina, la posibilidad de vivir abiertamente su sexualidad en un entorno más receptivo se convirtió en un eje central de su experiencia y de su obra.

Es fundamental considerar el contexto sudamericano de finales de los años 80 y 90: las corrientes de pensamiento queer y feminista comenzaban a resonar con fuerza en las ciudades latinoamericanas, mientras las disidencias sexuales reivindicaban la naturaleza de sus migraciones. En ese proceso, el cuerpo se consolidó como un territorio en disputa, encarnando la consigna lo personal es político.

Para el grupo de artistas del Rojas, el cuerpo y su entorno inmediato se convirtieron en ejes centrales de sus obras. Su primera urgencia era liberar el concepto mismo de arte, entendiendo que la emancipación estética y la libertad de expresión estaban intrínsecamente ligadas a las luchas políticas y sociales. “La libertad política no tendría sentido si el artista no puede expresarse en lo más personal y cotidiano”, sostenían.

Vista de la exposición Feliciano Centurión: Hope in Bloom, Cecilia Brunson Projects, Londres, 2024. Cortesía de la galería
Feliciano Centurión, Maceta, 1990. Cerámica y técnica mixta, 30 x 14 cm. Cortesía: Cecilia Brunson Projects
Feliciano Centurión, Maceta, 1990. Cerámica y técnica mixta, 30 x 14 cm. Cortesía: Cecilia Brunson Projects

Feliciano Centurión no solo desafió las convenciones del arte y el género, sino que dejó un legado en el que la vulnerabilidad se convierte en fortaleza y la belleza emerge de los gestos más cotidianos. Entre las piezas más intrigantes de la exposición Hope in Bloom destacan las Macetas, esculturas en las que el artista transforma objetos domésticos en fragmentos de una naturaleza reinventada. Estas piezas consisten en macetas de terracota rellenas de yeso, de las cuales emergen tallos construidos con cepillos, esponjas y utensilios de cocina. A través de este ensamblaje, Centurión insufla nueva vida a elementos ordinarios, dotándolos de un carácter simbólico que resuena con la resiliencia y la poesía de lo cotidiano.

Si bien es mayormente conocido por su trabajo textil, estas esculturas reflejan su interés por la ligereza, el humor y la transformación de lo ordinario en lo sublime. En ellas, el artista reinterpreta el motivo de la flor, recurrente en su obra, reafirmando su fascinación por la fragilidad y la belleza efímera. La elección de materiales domésticos refuerza la noción de lo íntimo y lo familiar, así como la posibilidad de hallar lo extraordinario en lo más simple y accesible.

La irrupción del SIDA en los países de América provocó múltiples respuestas en el ámbito artístico. En Argentina, en particular, el arte se resignificó como una herramienta de lucha y testimonio, desde la gráfica combativa y militante de colectivos como ATC-UP (Agrupación de portadores y enfermos del SIDA que luchan por sus derechos) hasta representaciones crudas del deterioro que la enfermedad causaba en las vidas afectadas.

El diagnóstico de VIH que recibió Feliciano Centurión a mediados de los años 90 marcó un punto de inflexión en su obra, cargándola de una urgencia que transformó su exploración de lo afectivo en una reflexión más cruda sobre la vida y la muerte. La fragilidad, siempre presente en su trabajo, dejó de ser solo una metáfora para convertirse en una realidad ineludible. En sus últimos años, su producción se llenó de frases bordadas que no solo evocaban la vulnerabilidad de la existencia, sino también la capacidad de encontrar belleza y consuelo en lo más simple. Su arte comenzó a dialogar más abiertamente con la idea de la muerte, no desde la desesperanza, sino desde una poética de la sensibilidad.

La obra de Centurión es uno de los testimonios más conmovedores de un artista que trabajó en el contexto de la crisis del SIDA y en una época de redefinición de la homosexualidad. Su producción, atravesada por una estética de la ternura, está cargada de símbolos que aluden a la memoria y la resignificación. En sus textiles, bordados con ñandutí, frases afectuosas y motivos decorativos, recupera las tradiciones textiles paraguayas que aprendió de su madre y su abuela, transformándolas en una forma de evocación y afecto.

Feliciano Centurión junto a sus Macetas. Imagen vía Portal Guaraní
Feliciano Centurión junto a sus Macetas. Imagen vía Portal Guaraní

En relación con su obra, el artista escribió: «Es esencial que ‘elijamos’ los materiales con los que trabajamos. Nuestra sociedad de consumo nos ofrece una selección infinita que podemos ‘apropiarnos’ para hacer ‘nuevos objetos’ con los que convivir. Pero una vez que los descontextualizamos, los ensamblamos, los pintamos o los intervenimos, revelan que han pasado por nuestros sentimientos».

La obra de Feliciano Centurión nos recuerda que lo artístico puede surgir de lo cotidiano y que la belleza se puede encontrar en los lugares más insospechados. Hope in Bloom no solo preserva su legado, sino que también reafirma su capacidad para conmover y resignificar los materiales y las emociones que nos rodean.

Ayelén Ruiz

Buenos Aires, 1995. Trabaja como curadora, gestora cultural independiente y asesorando colecciones de arte en Argentina, Chile, Brasil y Colombia. En 2023, ganó el Premio en Obra de la 15ª Edición por el proyecto expositivo realizado para Moria Galería en arteBA 2023. A comienzos de 2024, fue seleccionada para participar del Programa RESET en Proa21 y "Cómo reconocer y registrar bienes culturales" (5ta edición).

www.ayelenruiz.com
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