FERNANDO BRYCE: FREEDOM FIRST
Por Octavio Zaya
Freedom First, la primera exposición individual que Fernando Bryce presenta en la galería Mira Madrid, es un compendio selecto y elegante que nos invita a la contemplación y el análisis de una cuestión inesperada: cómo recordar y preservar la historia. Esta clase de discursos suele evaporarse entre las disquisiciones tortuosas de las preocupaciones académicas y los superficiales eslóganes políticos.
En este caso, por el contrario, el artista nos emplaza entre personajes, acontecimientos, imágenes y situaciones más o menos reconocidos que, por un lado, nos ayudan a analizar las contradicciones que se establecen en la configuración de las historias y, por otro, nos incitan a considerar las influencias del presente sobre el pasado y a meditar sobre el futuro del pasado.
La tarea del artista no es nada fácil. Por más que repitamos, con palabras de Faulkner, que “el pasado no está muerto—que no es siquiera pasado”, no podemos ignorar que el pasado siempre está retrocediendo, distanciándose, y que cualquier cambio histórico crucial supone, por necesidad, una pérdida enorme.
Aunque las políticas reparadoras de la Memoria Histórica sean encomiables y necesarias, desafortunadamente no van a evitar que la mitad de las 6.500 lenguas del planeta sigan desapareciendo bajos los efectos homogeneizadores de la globalización, o que el cambio climático, las guerras, el turismo y la subida del nivel de las aguas sean una amenaza creciente para monumentos y edificaciones históricas.
Incluso la tecnología electrónica—que continúa prometiendo la memoria infinita y el acceso permanente e instantáneo a una cantidad virtualmente ilimitada de información—no puede escapar a su obsolescencia; la durabilidad del almacenamiento de la información no se considera segura por más de diez años y la creciente aceleración con la que el hardware y el software de los ordenadores dejan de responder dificultan o encarecen la recuperación de la información.



La práctica artística de Fernando Bryce podría compararse a una suerte de excavación arqueológica de la historia. Con meticulosa precisión y cuidadosa consideración, Bryce desentierra fragmentos del pasado, reconstruyéndolos y reinterpretándolos a través del dibujo. Al igual que un arqueólogo examina las capas del suelo para descubrir artefactos antiguos, Bryce se adentra en archivos, bibliotecas y colecciones para desenterrar documentos históricos y materiales impresos que le sirven de materia prima para sus creaciones artísticas.
En su afán por excavar las capas de la historia, Bryce participa en un proceso de apropiación y reinterpretación. Como un arqueólogo que reconstruye una vasija rota a partir de fragmentos esparcidos, Bryce copia y recompone meticulosamente los fragmentos de documentos históricos, creando una narrativa visual que trasciende las limitaciones del tiempo y el espacio. Sus dibujos sirven de archivo visual, preservando y recontextualizando relatos históricos para el espectador contemporáneo.
Lo que distingue la aproximación de Bryce a la historia de los modos convencionales de representación es su aguda conciencia de la subjetividad y contingencia del registro histórico. Al igual que un arqueólogo debe enfrentarse a los prejuicios y limitaciones inherentes al proceso de excavación, Bryce se enfrenta a las complejidades y contradicciones de los documentos históricos que reproduce. Al seleccionar, ordenar y, en ocasiones, alterar cuidadosamente el contenido de estos documentos—lo que el artista entiende como “análisis mimético”— Bryce construye nuevos relatos y perspectivas que desafían nuestras nociones preconcebidas del pasado.



Además de dar título a la muestra, Freedom First es homónimo de la serie más amplia y principal que Bryce presenta en Madrid. Esta serie se realizó expresamente para una exposición curada por Anselm Franke, entonces director del museo Haus del Kulturen Der Welt de Berlin, en 2017. Esta exposición se centraba en la Guerra Fría y Bryce fue encomendado a realizar una serie amplia de dibujos que reuniera buena parte de las publicaciones que el llamado Congreso por la Libertad de la Cultura publicaba entonces, desde principios de los años cincuenta hasta entrados los sesenta, en los países occidentales adscritos al bando norteamericano y de la OTAN.
Esta organización, fundada el 26 de junio de 1950 en Berlín Occidental, alcanzó su mayor auge e influencia al operar en 35 países. A través de sus revistas, publicaban principalmente intelectuales liberales y conservadores de derecha, aunque con el tiempo también atrajo a otras personalidades desencantadas con el socialismo y el comunismo.
Entre estas revistas, Bryce incluye las más conocidas e influyentes en la órbita occidental, como Der Monat, Preuves, Encounter, The Twentieth Century, Cultura y Libertad, Forvm, Partisan Review, Examen, Soviet Survey, Quest, Cuadernos o Freedom First. Otras, como The New Leader, de orientación más socialdemócrata, también destacaban por incluir en sus carátulas imágenes de importantes celebridades políticas de la época, recurso que Bryce utilizó para romper con la monotonía gris de las palabras. Estas publicaciones, que el artista presenta de manera panorámica y cronológica, estaban destinadas a contrarrestar la influencia soviética entre los sectores políticos y culturales, no solo de izquierda, sino también entre los liberales que simpatizaban con las ideas marxistas y leninistas.
Gracias al ya legendario libro La CIA y la Guerra Fría Cultural, de Frances Stonor Saunders (The Cultural Cold War, 1999), sabemos que la mayoría de esas publicaciones y revistas, si no todas, fue patrocinada y financiada por la CIA. Pero antes, ya entrados los sesenta, con las guerras anticoloniales de liberación e independencia y el movimiento contra la guerra de Vietnam, el Congreso por la Libertad de la Cultura empezó a perder terreno entre jóvenes, intelectuales y políticos.
Con todo, esta serie de Bryce debe entenderse como un apéndice importante, muy específico y de encargo, de una serie mucho más amplia, inacabada o dispersa entre otras de sus series, que ya había emprendido el artista desde 2014 sobre la Guerra Fría. De modo que era un tema con el que ya se había familiarizado, particularmente entre los archivos de la Biblioteca de Berlín.



La muestra también incluye otras series importantes. Entre estas, las dedicadas a personajes históricos ilustres, como la de los arquitectos Mies van Der Rohe, Le Corbusier y Gropius, o la del asesinato de Trotsky, las cuales nos develan algunos datos y anécdotas inestimables. Pero la más reciente, American Way (2024), que se apropia de los legendarios collages antinorteamericanos de Josep Renau, a los que Bryce añade la omnipresencia de los presidentes más recientes de los Estados Unidos, es sin duda la serie más combativa y desafiante de la muestra.
A diferencia de los dibujos anteriores, esta serie de “collages” nos presenta una imaginería fragmentada, donde las imágenes no solo se encuentran, sino que se abren entre ellas y se penetran, se mezclan hasta casi entrar en una relación híbrida y creadora, descentradas en una suerte de caos enlazado que viene a reflejar la contingencia indescifrable de nuestro tiempo convulso.
En un sentido amplio, creo que podríamos decir que buena parte de la obra de Fernando Bryce se articula como una arqueología critico-documental y como investigación visual de los vaivenes de la historia moderna y contemporánea, así como de la propia reconstrucción histórica. A menudo, sus dibujos a tinta de documentos y publicaciones nos sorprenden por las perspectivas históricas que ofrece y por las relaciones y redes que establece entre la variedad documental que presenta al abordar cualquier tema, así como por la cuidadosa selección entre diversas fuentes y discursos. Con ello, en medio de la erosión gradual del concepto de verdad que caracteriza el mundo contemporáneo, entre “hechos alternativos” y “posverdad”, la obra de Bryce es una contribución ejemplar contra la amnesia de nuestro tiempo y una manera de contrarrestar esta realidad nuestra donde parece que no hay nada que recordar y nada que olvidar.
Fernando Bryce: Freedom First se presentó del 1° de junio al 30 de julio de 2024 en Mira Madrid, Argumosa 16, Bajo dcha., Madrid. Curada por Mira Bernabeu.
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