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BIO-PLASTICALOCENO

La basura, como los dinosaurios, debe volver al polvo o al moho

Robert Smithson  


El arte de Rodrigo Murillo (Ciudad de México, 1990) establece un diálogo con la antropología especulativa, la cual categoriza nuestra era como Antropoceno. Este concepto responde a la idea de que el planeta Tierra está siendo moldeado por los seres humanos, lo cual es cierto desde un punto de vista que prioriza la excepcionalidad humana. Otros lo han llamado Capitaloceno, haciendo énfasis en que la circulación de capitales es lo que moldea el mundo. Ambas posturas son una descripción que intenta entender el pasado.

Pero Murillo lanza la provocación mucho más allá, y piensa materialmente cómo serán las interacciones geológicas y simbióticas entre seres orgánicos y objetos constituidos como producción tecnológica, industrial y plástica en los últimos siglos, cuando el ser humano ya no exista. A la era de las interacciones del plástico con los seres vivos se la ha denominado BioPlasticaloceno.

En un primer momento, se puede pensar en un tono apocalíptico, pero se trata de un festejo de la vida tomando en cuenta los estragos ecológicos en el que nos encontramos. Deleuze decía que «la vida nos sobrevivirá», refiriéndose a que la existencia va mucho más allá de los seres humanos, y que vida también es la forma de los cangrejos, el sabor de la cerveza, la luz del iPhone y el brillo del plástico. En los cuatro ejes que componen la muestra BioPlasticaloceno, Murillo nos acerca a una visualidad del futuro donde la imaginación, la ciencia y el activismo se fusionan en paisajes y criaturas de un mundo complejo por venir.

El proyecto Bio-Plasticaloceno exhibido en Desierto Abierto, Baja California Sur (México), se compone de cuatro ejes: Cámara de Maravillas y curiosidades, Museo de Sitio, una escultura monumental a la intemperie, y la presentación de resultados de la residencia del artista Reyes Maldonado (Sinanché, Yucatán, 1994).

Rodrigo Murillo, fotografías (2022) en Cámara de maravillas y curiosidades, Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista
Rodrigo Murillo, fotografías (2022) en Cámara de maravillas y curiosidades, Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista

Cámara de maravillas y curiosidades

En un futuro cercano no sólo la creación artística se delegará a las máquinas, sino el paisaje y la fauna. Rodrigo adelanta la película hasta un futuro cercano, es decir, un momento antes del cataclismo, la sexta extinción masiva. Lo que nos muestra son los estragos utópicos de formas de vida y muerte monstruosas, degeneradas y caóticas cuando el único medio con el que las criaturas pueden hacer simbiosis es con la basura producida durante siglos por los seres humanos, ya extintos.

Murillo, en colaboración con tecnología de punta, apuntala a los hechos. Con un minucioso trabajo con gelatina de plata, expone cómo se habrá de ver el Bio-plasticaloceno. En sus fotografías de 2022 y otras mapeadas computacionalmente vemos de primera mano la era geológica en la que estamos y la que está por venir. En la muestra, el tiempo se fractura, se enrarece; el eje de realidad se vuelve sospecha y lo que antaño fue registro se torna campo de exploración especulativa. 

A la manera de cámara de maravillas, dentro de la sala se exhiben los hallazgos bio-plasticalógicos que se han traído del futuro. No se trata de una simple condena, sino de posicionarse frente a una realidad que se construye cada día con los miles de toneladas de basura no reciclable que se producen diariamente y la resistencia de los seres por sobrevivir. Desde un juego post fotográfico nos enseña las taxonomías futuras: Radiografía presente; Ambigüedades; Embriones; Criaturas cyborg; Forma es información, pérdida de horizonte.

Museo de Sitio del Bio-Plasticaloceno, Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista

Museo de Sitio del Bio-Plasticaloceno

Esta institución museística tiene por objeto la clasificación, resguardo y divulgación de las especies y objetualidades del Bio-Plasticaloceno. El museo de sitio alberga el rescate antropológico de los primeros embriones, un catálogo de joyería inspirado en el six-pack de las bebidas gaseosas y las formas propias del Bio-Plasticaloceno. Además, estimula la conformación de comunidades y activistas por el cambio climático, la cultura del reciclaje, la crítica a las políticas de residuos y usos del agua desde la imaginación post capitalista.

Rodrigo Murillo, Tiburón Ballena, 2024, aros plásticos de six-pack de cerveza. Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista

Tiburón ballena. ¡50 años después, sigue vivo!

Parte de la investigación especulativa Bio-Plasticaloceno sobre la pervivencia del plástico en los entornos naturales, Tiburón ballena es una escultura producto de un proceso colectivo de consciencia ecológica y reciclaje realizada en La Paz, Baja California Sur. El artista Rodrigo Murillo, junto con el curador M.S. Yániz y la mánager Judith L. Valero, reivindican las formas del Antropoceno, convirtiendo la cerveza en un motor creativo que da vida a mundos inesperados.

En colaboración con Mares Circulares y tiendas de conveniencia se compilaron 10.000 aros de six de cerveza. A manera de homenaje, y para dimensionar el impacto de este producto plástico, se recrea la escultura Tiburón Ballena realizada por Octavio González, un emblema del paisaje del malecón de La Paz. 

A partir de la ciencia ficción y la geología de los materiales se crea esta criatura de plástico para concientizar el impacto e imaginar cómo podrían ser las relaciones entre naturaleza y materiales creados por el ser humano. 

La icónica escultura Tiburón Ballena de Octavio González en el malecón de La Paz, Baja California Sur, México
La icónica escultura Tiburón Ballena de Octavio González en el malecón de La Paz, Baja California Sur, México

Las playas están llenas de plásticos y mucha gente disfruta de éstas tomando cerveza. ¿Por qué no hacer algo al respecto? Cada aro de six-pack recolectado es una declaración en contra de la contaminación plástica. Al darle una segunda vida a estos materiales, se transforma el desecho en una obra de arte y, al mismo tiempo, se reduce nuestra huella ecológica.

El aro plástico de las six-pack de cerveza se inventó en 1960 en San Luis, Misuri, y se intentó prohibir hacia 1970. Sin embargo, 50 años después se sigue produciendo a gran escala. La escultura toma esa fecha para datar la edad del tiburón-ballena ficticio y concientizar sobre la cantidad de plástico que se produce. Se trata de una obra que reflexiona sobre el patrimonio cultural, la vida marina, la consciencia del impacto del ser humano sobre el planeta y el poder del arte para construir una ciudadanía crítica.

Reyes Maldonado, Techno-Fósil, Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista

Residencia Desierto Abierto: Reyes Joaquín Maldonado

Reyes Maldonado (México, 1994) es el primer invitado a la residencia Desierto Abierto, Baja California Sur. Allí desarrolla el proyecto Techno-Fósil, que mira al paisaje actual como un contenedor de su propia arqueología en forma de residuos.

La práctica escultórica de Reyes parte de los objetos encontrados, tanto naturales como fabricados, algunos erosionados por el tiempo, otros recontextualizados. A través de técnicas industriales y procesos químicos, construye fósiles del futuro: un pulpo con un air-pod encontrado a pie de playa; unas pinzas cubiertas por conchas y óxido; o un celular de principio de los 2000 envuelto en concreto aparente, de tonos amarillentos por lo quemado del sol.

Son objetos de ficción, según Reyes, pero para el ojo inexperto las formas y texturas son tan naturales como la putrefacción de la fruta, el olor de un puesto de comida, el uso de tecnología en el día a día o la brisa del mar.

Vista de Desierto Abierto, Baja California Sur (México).
El artista Rodrigo Murillo, junto con el curador M.S. Yániz y la mánager Judith L. Valero. Proyecto Bio-Plasticaloceno, Desierto Abierto, Baja California Sur, México, 2024. Cortesía del artista

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