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11° BIENAL DE LANZAROTE: COMO LA LIEBRE EN EL PÁRAMO

Desde el 1° de septiembre de 2022 y hasta el 30 de marzo de este año tiene lugar la 11° edición de la Bienal de Arte de Lanzarote, que, bajo la dirección artística del comisario y gestor cultural Adonay Bermúdez (Lanzarote, España, 1985), aborda temáticas y discursos vinculados al compromiso social y a las prácticas disidentes, como los flujos migratorios, la memoria histórica, la realidad socioeconómica o los derechos civiles. Asimismo, se centra en lo colaborativo/colectivo, en el territorio y la esfera pública y en el eje pasado-presente-futuro. 

Atendiendo a una curaduría situada, la bienal -titulada Como la liebre en el páramo– pone foco en el contexto y la comunidad lanzaroteños, de manera que esta se sienta identificada y representada. El contexto, además, no puede entenderse sin la presencia de Latinoamérica, región que ha tenido una incidencia crucial en la construcción económica y cultural de Lanzarote.

“Es necesario pasar de multiculturalidad a interculturalidad, y eso solo es posible si desde las instituciones, desde la cultura, desde lo social, hacemos algo por ello. Es necesario defender al museo como un espacio democrático, feminista, plural, inclusivo y horizontal, un espacio para el diálogo y la reflexión”, señala Bermúdez

Con una perspectiva activista e inclusiva, la 11° Bienal incluye un 30% de proyectos artísticos latinoamericanos, y otorga un fuerte protagonismo a las mujeres, con un 58% de artistas femeninas.

Vista de la exposición «Bienes Ocultos», en la Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Cortesía: BAL

La programación está estructurada en cuatro exposiciones colectivas, tres individuales, cinco proyecciones, tres ciclos de conferencias, una mesa redonda, un performance y una acción en barrios de la isla, todos ellos presentados en diversos espacios de Lanzarote.

La muestra que dio inicio a la Bienal, Bienes ocultos, reunió del 1° de septiembre al 7 de noviembre de 2022 a los artistas Santiago Sierra (Madrid, España, 1966), Tracey Emin (Croyon, Reino Unido, 1963), Teresa Correa (Gran Canaria, España, 1961), Rigoberto Camacho (Lanzarote, España, 1985), Isidro López Aparicio (Jaén, España, 1967), Lotty Rosenfeld (Santiago, Chile, 1943 – Santiago, Chile, 2020), Enrique Ježik (Córdoba, Argentina, 1961), Julieta Hanono (Buenos Aires, Argentina, 1963), Teresa Margolles (Sinaloa, México, 1963) y Mounir Fatmi (Tánger, Marruecos, 1970).

Curada por Carlos Delgado Mayordomo y Adonay Bermúdez e instalada en el Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC), en el Castillo de San José Lanzarote, la exposición reflexionaba sobre la relación entre arte y política a partir de obras que operan desde los conocimientos contrafácticos, esto es, aquellos situados en el afuera del pensamiento y de los discursos establecidos.

A través de diversas metodologías e investigaciones, los artistas aquí reunidos interpelaron los principales conflictos del actual proceso de globalización neoliberal, como las fronteras y los estados amurallados, el declive de la democracia, la presión migratoria, los feminicidios o las necropolíticas. En definitiva, los trabajos reunidos en Bienes ocultos no solo revelaron las estructuras del poder, sino también el potencial del arte para poner en escena las ganancias que genera el análisis crítico y simbólico de dichas estructuras.

Enrique Ježik, Seis metros cúbicos de materia orgánica. Vista de la exposición «Bienes Ocultos», en la Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Cortesía: BAL
Teresa Margolles, Pesquisas. Vista de la exposición «Bienes Ocultos», en la Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Cortesía: BAL

Entre las piezas exhibidas se encontraba Seis metros cúbicos de materia orgánica (2009), en la que Enrique Ježik toma como referencia directa la obra Asphalt Rundown (1969), de Robert Smithson, donde un camión derrama asfalto por una ladera. Ježik recarga semánticamente la propuesta de Smithson: toma la misma maquinaria pesada que empleaba el Land Art, pero sustituye el asfalto por restos de animales obtenidos del rastro municipal de Ciudad Juárez, en referencia a las víctimas de una violencia aplicada por corporaciones armadas que poseen un dominio territorial absoluto, así como una metodología criminal extremadamente sistemática y organizada.

Otra obra que también abordó el asunto de la violencia en Ciudad Juárez es Pesquisas (2016), de Teresa Margolles, un registro fotográfico de los carteles de “mujeres desaparecidas” pegados en los muros de la ciudad, en los que sus familiares colocan datos generales que puedan servir para dar con su paradero. En esta labor de documentación, Margolles presta especial atención a los rostros y a los estragos que el clima y el tiempo han causado sobre ellos. Posteriormente, los imprime en grandes formatos, enfatizando su deterioro material. A lo largo de los años, los carteles se desvanecen y se convierten en parte del paisaje urbano, lo que hace que los retratos y su información sean irreconocibles. Un proceso en el que las mujeres desaparecen por segunda vez.

Avelino Sala, Museo Arqueológico de la Revuelta. MIAC, Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Foto: Bruto Studio
Avelino Sala, Museo Arqueológico de la Revuelta. MIAC, Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Foto: Bruto Studio
Avelino Sala, Museo Arqueológico de la Revuelta. MIAC, Bienal de Arte de Lanzarote, España, 2022. Cortesía: BAL

También el MIAC se presentó el Museo Arqueológico de la Revuelta (1° sep – 7 nov), un proyecto de Avelino Sala (Gijón, Asturias, 1972) que juega irónicamente con el clásico formato de vitrina de archivo para mostrar, en clave de registro museográfico, una serie de piedras recogidas en diferentes manifestaciones del mundo.

Según escribe en su ensayo Blanca de la Torre, “la obra se convierte así en una crónica global de resistencias donde, más allá de las particularidades de cada una, habla de la necesidad de tomar medidas ante el claro fracaso de los relatos construidos hasta ahora para cimentar un nuevo paradigma más justo y sostenible […] El simbolismo de la piedra como objeto arqueológico, y por tanto huella civilizatoria, es en este caso el de una civilización turbulenta: la única que está acabando consigo misma”.

Registro de acción «Monumento a la oscuridad», de Eugenio Merino y Miguel G. Morales. Foto cortesía de la Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023

Del 3 de septiembre al 15 de octubre de 2022, en la Sala de Exposiciones La Ermita de Tías, se presentó Monumento a la oscuridad, una muestra de Eugenio Merino (Madrid, España, 1975) y Miguel G. Morales (Tenerife, España, 1978) que tiene como escenario el mar como fosa comun, lugar infame donde reposan los restos de las víctimas mortales de la represión franquista en Tenerife, centrándose en la figura del poeta canario vinculado al surrealismo, Domingo López Torres.

En las Islas Canarias los golpistas obligaron a los prisioneros políticos a introducirse en sacos de pescado, amarrados con alambres y con piedras en el interior y, después de ser golpeados, eran arrojados vivos al mar, ahogándose sin posibilidad de escape. Así fue asesinado el poeta tinerfeño Domingo López Torres.

A través de la colaboración con investigadores, Eugenio Merino y Miguel G. Morales fijan el punto donde se cometió el asesinato, y arrojan allí una placa conmemorativa de bronce con el texto Monumento a la oscuridad y la geolocalización 28°28’11″N 16°13’32″W.  Una acción llevada a cabo con la ayuda de buzos profesionales y un cámara submarino. Además, el peso de la placa es aproximadamente el mismo que el de las piedras introducidas en los sacos para ahogar en el mar a los presos.

El video que registra la acción, proyectado cenitalmente en la sala, va acompañado del sonido directo captado con un hidrófono, recordándonos “el profundo terror, solitario y oscuro, que debió sentir Domingo López Torres durante sus últimos instantes de vida”, según escribe Carlota Álvarez Basso en un ensayo que acompaña este proyecto.

Vista de la exposición «Los ojos bajo la sombra», de Tania Candiani. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio
Vista de la exposición «Los ojos bajo la sombra», de Tania Candiani. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio
Vista de la exposición «Los ojos bajo la sombra», de Tania Candiani. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio
Vista de la exposición «Los ojos bajo la sombra», de Tania Candiani. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio
Vista de la exposición «Los ojos bajo la sombra», de Tania Candiani. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio

Este mismo espacio acogió, hasta el pasado 31 de enero, la exposición Los ojos bajo la sombra, de Tania Candiani (Ciudad de México, México, 1974), su primera individual en España.

La muestra parte de la producción de la grana cochinilla y su relación histórica con Canarias. La cochinilla es un pigmento rojo que se extrae de un insecto que parasita en los nopales de México, una labor que realizan mayoritariamente las mujeres. España lo importó desde América en el siglo XV, y supuso una importante fuente de ingresos para la corona española, junto con la plata y el oro, lo que le valió el apodo de “oro rojo”.

Para esta Bienal, Candiani presenta una instalación con textiles teñidos con este colorante para evocar el intercambio comercial desde la época colonial y el despojo del territorio. “Los mapas abstractos teñidos de rojo señalan la violencia de esas fronteras coloniales y la fuerza política que representa el rescate de esta materia prima”, señala Virginia Roy en un ensayo que acompaña la exposición. “Como una nueva manera de habitar la cartografía y la historia, los tejidos devienen cicatrices de un relato camuflado que emerge proponiendo nuevas texturas y lecturas del lugar”.

Carlos Martiel, Mediterráneo. Registro de performance en el Pabellón de Cuba, 57ª Bienal de Venecia. Foto: Bruto Studio
Carlos Martiel, Mediterráneo. Registro de performance en el Pabellón de Cuba, 57ª Bienal de Venecia. Foto: Annamaria La Mastra

En paralelo a esta muestra, Carlos Martiel (La Habana, Cuba, 1989) presentó Mediterráneo, el registro en video de un performance en el que se sumerge en un cubo de agua del mar Mediterráneo, que va llenándose paulatinamente. En este proyecto, el artista alude a las políticas de inmigración y documentación, a la libertad, los refugiados, las migraciones y el tráfico de personas.

En palabras de Eduardo Carrera, “Carlos encarna la experiencia de la migración, porque el individuo que está migrando por instinto de supervivencia cree que la vida que lleva no vale mucho, no le teme a la muerte, no le teme a ahogarse. Martiel nos recuerda en este proyecto que vivimos en una sociedad antinegra y lo que cuesta mantener la respiración en el cuerpo Negro, el resistir por una vida soportable para que los sujetos racializados tengan espacios para respirar. Con la respiración viene la imaginación. Con la respiración surgen las posibilidades”.

Marco Montiel-Soto, Paralelismo tropical de la ausencia. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio
Marco Montiel-Soto, Paralelismo tropical de la ausencia. Bienal de Lanzarote, España, 2022-2023. Foto: Bruto Studio

La obra de Marco Montiel-Soto (Maracaibo, Venezuela, 1976) explora las intersecciones entre territorios políticos y poéticos, tradiciones, arqueología, mitos, muerte, cosmos y caos. El humor y la ironía son estrategias que el artista frecuentemente utiliza para enfrentar la complejidad de su identidad como artista, inmigrante, viajero y explorador contemporáneo. 

Hasta el 20 de febrero, en el MIAC, presenta dos piezas. Por un lado, Tratado de maracas negras (2022), un video donde se ven dos maracas danzando en las islas Canarias, en un paisaje surreal volcánico en los alrededores de Teseguite, Lanzarote. Teseguite es un pequeño y tranquilo pueblo que fue fundado por esclavos, a los que se les prohibió instalarse en la antigua capital de la isla, Teguise. Las maracas son instrumentos musicales que probablemente llegaron desde África durante el periodo de comercio de esclavos, aunque hay evidencias de que se utilizaban en ceremonias y rituales en muchas de las culturas nativas de todo el continente americano.

También exhibe Paralelismo tropical de la ausencia (2022), una instalación compuesta por un sepulcro que nos recuerda que la historia está mal escrita y que bajo el manto de lava de la Virgen se esconden muchos elementos africanos. La colonización del nuevo mundo y el comercio tricontinental de esclavos se entrecruzan en este puente trasatlántico con máscaras y maracas negras, flujos migratorios y surrealismo social, simbología y cultura mestiza, sarcófagos y piratas. Una procesión por el infinito vacío en donde la Fortaleza del hambre se retuerce con el Timanfaya.

“Montiel-Soto nos invita a ser partícipes de su exploración en Lanzarote y a descubrir historias y tradiciones de los aborígenes canarios, de las Américas, de África y de Venezuela, rescatando y reinterpretando elementos olvidados y desconocidos. Tratado de maracas negras y Paralelismo tropical de la ausencia nos transportan dentro de un ritual, en una ceremonia tricontinental”, escribe Silvia Benedetti.

Hasta el 1° de marzo, en el CIC El Almacén, la artista Ximena Labra (Ciudad de México, México, 1972) presenta Tlatelolco Public Space Odyssey (2008), una serie de acciones registradas en video que se inspira, en parte, en los primeros minutos de la visionaria película 2001: Una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick, donde vemos el descubrimiento de una escultura misteriosa y minimalista en el espacio exterior.

Utilizando las mismas técnicas con las que se reproducen las obras precolombinas y otras piezas arqueológicas con fines educativos y museísticos, Labra hizo reproducir en fibra vidrio el monumento original (1993) a las víctimas de la masacre de Tlatelolco (1968), para obtener tres réplicas y erigirlas tanto al lado del monumento original, como en otros lugares públicos de mayor eficacia simbólica: la Plaza de las Tres Culturas, la céntrica plaza del Zócalo, el Palacio de Bellas Artes, la estación de metro Insurgentes, y el recinto del Monumento a la Revolución.

“De alguna manera, esta migración física le devolvió al monumento un valor de novedad, llevándolo a un público que probablemente nunca lo hubiera visitado en su emplazamiento original. Si la gente no iba al monumento, ¿por qué no llevar el monumento a la gente?”, escribe Cuauhtémoc Medina. “Vista en retrospectiva, la acción se convirtió en una crónica detallada de la banalidad del arte urbano, permitiendo a la artista documentar el paradójico uso eficaz de los monumentos de la ciudad, ya fuera como fetiches políticos de la nueva era o como mobiliario urbano, e incluso como lugares de encuentro erótico. La poesía refinada de su contraste entre fantasía y banalidad hacen de la obra de Labra una de las lecturas más interesantes del comportamiento del arte público que se han producido en la región».

Mónica Mayer, Maternidades secuestradas. Foto cortesía de la Bienal de Lanzarote, España

La programación de la Bienal continúa en marzo con proyecciones de videos de las artistas Patty Chang (San Francisco, EEUU, 1972), Jenny Jaramillo (Quito, Ecuador, 1966) y Mónica Mayer (Ciudad de México, México, 1954), así como con la muestra colectiva Las palabras que aún no poseemos, comisariada por Semíramis González, que reúne obras de Marina Vargas, Carmela García, Shadi Gharidian, Doris Salcedo, Martha Rosler, Julia Galán y Agnes Essonti, artistas de España, Colombia, Irán y EEUU.

El colofón de la Bienal será la mesa redonda No somos sólo cuerpo: cáncer de mama y ruptura del canon patriarcal en el arte, con la participación de Marina Vargas y Teresa Correa, y moderada por Semíramis González.

Más información en el sitio web de la Bienal


11° BIENAL DE LANZAROTE: COMO LA LIEBRE EN EL PÁRAMO

Costa Badía / Rigoberto Camacho / Tania Candiani / Patty Chang / Teresa Correa / Carlos Delgado Mayordomo / Gerson Díaz / Tracey Emin / Agnes Essonti / Mounir Fatmi / Julia Galán / Carmela García / Shadi Gharidian / Semíramis González / Julieta Hanono / Jenny Jaramillo / Enrique Ježik / Isidro López Aparicio / Ars Magna / Teresa Margolles / Carlos Martiel / Mónica Mayer / Eugenio Merino / Marco Montiel-Soto / Miguel G. Morales / Sami Naïr /  Lotty Rosenfeld / Martha Rosler / Avelino Sala / Doris Salcedo / Marius Ionut Scarlat / Santiago Sierra / Emilio Silva / Marina Vargas

Producción y coordinación: Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote.

Dirección artística: Adonay Bermúdez.

Asistencia de dirección: Emma López-Leytón y Moisés Fleitas.

Del 1° de septiembre de 2022 al 30 de marzo de 2023.

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