Skip to content

DENISE GROESMAN: POST PAJA

POST PAJA es una muestra que reúne pedazos de la Dendrita, instalación realizada por Denise Groesman en Móvil (cheLA) con curaduría de Solana Viamonte. La segunda muestra individual de la artista en Moria Galería se presenta como una arqueología, como lo que quedó de un templo desarmado, lo que pudo sobrevivir y se enaltece y objetualiza.

¿Cómo desarmar una arquitectura y volverla objeto? En la composición de las obras de POST PAJA se aglomeran los sentidos. Denise utiliza plástico de bolsas y envoltorios, juncos, adobe, cáscaras y objetos ordinarios de la vida cotidiana y el trabajo. Todo lo que vemos fue parte de la instalación y ahora está reconfigurado: encontró una nueva lógica, una nueva circulación.

Cuando en Dendrita el cuerpo del visitante experimentaba un constante flujo de intensidades y movimientos, en POST PAJA el cuerpo es invitado a reposar, contemplar, meditar, observar. Lo que avistamos en esta oportunidad no es una ciudad, una utopía antifuturista, sino una sala de esculturas, un living, un consultorio. Entramos en la dimensión del interior: un lugar a salvo y silencioso para dejarse ir.

Vista de la exposición POST PAJA, de Denise Groesman, en Moria Galería, Buenos Aires, 2022. Foto: Santiago Ortí
Vista de la exposición POST PAJA, de Denise Groesman, en Moria Galería, Buenos Aires, 2022. Foto: Santiago Ortí

Por Fernanda Laguna

Vamos a compactar, a atar, a pegar. Vamos a hacer algo con las cosas. Encontrar mecanismos de transformación. Apilar, doblar, cortar, reagrupar. Desarmar el laberinto de los cinco sentidos y volver a entramarlos en nuevos sentidos. Una de las grandes preguntas, o no se si tan grande, es ¿qué hacer con las cosas? Y una de las posibles respuestas es ¿qué quieren las cosas?, o ¿cuál sería el parlamento de éstas? Esa es otra posible actividad, la de seguir de cerca los agrupamientos que las cosas realizan empujadas por el azar, por ejemplo, o por la física.

Observar, escuchar, acompañar a las pre-cosas que son los materiales que se derraman sobre superficies indomables. El caos y el control, el control y el caos. Acompañar no es lo mismo que llevar. La gravedad hace de lo suyo y nuestra mano habilita pequeños caos, cortocircuitos entre qué hacer con las cosas y qué quieren las mismas hacer. A veces, me las imagino gritando “Ehhhhh aca estoy kakakakakaka ruic tampac ruins”, mientras la cinta de embalar deja de pegar por efecto del tiempo, y eso que no se sabe bien qué es cae y queda enganchado en una saliencia.

O a veces la mano floja filtra caos ¿Para qué? ¿Por qué usar pegamentos que se vencen rápido o directamente pegan mal? ¿No es una forma de generar desprendimientos?¿Será el caos una forma de ser que deja de serlo? ¿Será una forma de conocimiento desregulado, en caída hacia el no saber?

Vista de la exposición POST PAJA, de Denise Groesman, en Moria Galería, Buenos Aires, 2022. Foto: Santiago Ortí
Vista de la exposición POST PAJA, de Denise Groesman, en Moria Galería, Buenos Aires, 2022. Foto: Santiago Ortí

Hay mucha seda, rouge, y saliva en la boca. Eso es caos, la piel de gallina y la seducción que es esa línea de arcoiris que no se ve pero que se percibe con la yema de los dedos. No se dónde cuernos escuché que el caos absoluto es imposible y ahora que lo digo me suena más que obvio, pero hay caos y si hay ya es un absoluto o, en realidad, ¿el caos es baba, una pulsión juguetona, hacer la mano boba para que pasen las cosas sin la participación de la voluntad?

Acá no vamos a definir nada porque no tenemos idea y tampoco la idea es forzar una idea. Pero lo que me deja pensando en la obra de Denise es un tipo de tejido a “dos o tres hebras”. Una de caos (esto supone multiplicidad), una de algo que hacer (el tejido) y una que es una entrevista a las cosas y a las pre-cosas (sudores, brillos, desgastes…)

El material que se exhibe no es un resultado, es el movimiento de una ecuación. Esto propone una mirada que abarca tres porciones del tiempo: el futuro de la “decadencia” de la cinta, de los cambios de los colores, el presente efímero, y el tejido que supone una actividad pasada. Entonces, de pedo vamos suponiendo que esta ecuación en movimiento es la danza. Son tensiones, aflojamientos, dejarse caer, elongaciones, saltos mariposa, etc. Este tejido realizado con objetos puestos en leve caos es el homónimo de la danza de la vida. Si pusieras una cámara de fotos apuntando a una obra de Denise con la lente abierta se verían rayas, curvas, movimientos. Es la danza más lenta del mundo, una cuya música son los cri cri de las fibras y los sonidos de los desplazamientos de las cosas a punto de romperse, de transformarse.

Vista de la exposición POST PAJA, de Denise Groesman, en Moria Galería, Buenos Aires, 2022. Foto: Santiago Ortí

DENISE GROESMAN: POST PAJA

Moria Galería, Thames 608, Buenos Aires

Julio/Agosto 2022

También te puede interesar

LOS SUEÑOS MODIFICAN NUESTRO PRESENTE

La tradición del animismo abraza y acompaña esta muestra de El Pelele y Magdalena Petroni que pide dejar a un lado algunas convenciones, como la de los tamaños y la altura. En esta exhibición,...

MARTA MINUJÍN: COMUNICANDO CON TIERRA – 1976

Por Chus Martínez Llamamos información a aquello que de un modo directo o indirecto contribuye a resolver una incertidumbre. Un mensaje es información, pero también un evento lo es. Descubrir de qué modo un…