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LA IMAGEN QUEMA. PERSPECTIVAS DEL VIDEOARTE EN GUATEMALA

El Centro Cultural de España en Guatemala, en colaboración con la Fundación Paiz para el Arte y la Cultura, presenta la exhibición La Imagen Quema: Perspectivas del videoarte en Guatemala, curada por Josseline Pinto (Guatemala, 1996). La muestra se compone de una selección de 20 videos en sala que hilan una narrativa sobre el desarrollo del videoarte en Guatemala y su lugar como un medio explorado por los artistas como herramienta de trabajo.

En las galerías, las instalaciones de video revisan distintas temáticas que dan cuenta de los intereses que los artistas han explorado con el medio de la mano de una audioguía que acompaña el recorrido. Además, un programa público de proyecciones mensuales y un catálogo digital complementan el universo de imágenes y discursos con otros videos que expanden la exhibición.

Esta muestra se consolida como una investigación sobre el desarrollo del videoarte en Guatemala, sus orígenes, lenguajes, discursos y actores. Con una cronología no lineal, pero sí histórica, la exposición revisa el origen del video como un medio utilizado en el campo del arte visual, comenzando con la documentación de performances y actividades en el espacio público.

“La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Alberto Rodríguez Collía, Sandra Monterroso, Manuel Chavajay. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
“La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Regina José Galindo, Maria Adela Diaz, Sandra Monterroso. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
“La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: José Wolff, Diego Sagastume. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.

En Guatemala, el performance comienza a tomar fuerza a finales de los años 90 con trabajos de una nueva generación de artistas como Sandra Monterroso, Regina José Galindo, Maria Adela Diaz y Jessica Lagunas, entre otros. Algunos de estos performances ocurridos entre 1996 y la primera década del 2000 cuentan con documentación en video, de maneras tan orgánicas como otros artistas que documentan las piezas con cámara en mano, siguiendo las acciones ocurridas en el espacio público, siendo un espectador más de la acción efímera.

La fotografía, por supuesto, sigue siendo el medio preferido para la documentación, y hay más piezas documentadas en imágenes que en video. Aun así, el Festival Octubre Azul, ocurrido en octubre del año 2000, recupera archivos en video de algunos performances y happenings ocurridos en su marco y, a partir de ahí, los artistas emplean el medio dentro de su trabajo.

Hay un cambio en esta práctica de documentación avanzados los años 2000, cuando artistas como Jessica Lagunas, con las piezas Para verte mejor, Para acariciarte mejor y Para besarte mejor (2003-2005), se ejecutan frente a la cámara en soledad, pensando en los ángulos de la toma para ser visto como un objeto de arte en una galería y no como performance, incluso adoptando el término video-performance.

También Maria Adela Diaz con Desprendimiento/Detachment en 2007, y Sandra Monterroso en piezas como Meditando el error del 2008, realizan la acción frente a la cámara, planteando de manera consciente la acción para ser grabada en privado y vista posteriormente en público, con el reconocimiento de un sujeto que es visto por la cámara y actúa ante ella. Este cambio de percepción, siendo un cuerpo consciente de los elementos visuales que componen la producción en un ambiente controlado y diseñado para ser visto de esa manera, constituye sin duda un antecedente al videoarte.

“La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Jessica Lagunas, Leonardo Choxom. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
Jessica Lagunas, “Para verte mejor”, 2005, still de video. Imagen cortesía del artista.
16. “La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Inés Verdugo, Jessica Kairé, El Colectivo, Jorge Linares, José Wolff. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
Jessica Kairé, “Así es la vida en el trópico”, 2016, still de video. Imagen cortesía del artista.

En la segunda década del 2000, con la apertura de la escena del arte en Guatemala a la exploración de nuevos medios en el arte contemporáneo, un mayor número de artistas comienza a utilizar la fotografía y el video como medios dentro de su trabajo. La primera exposición dedicada únicamente al videoarte fue Soy Vinicio, en 2010, con videos del Colectivo Macú, conformado por los fotógrafos Juan Brenner y Byron Mármol. La exposición fue un ensayo visual sobre noticias que impactan culturalmente en los años 90, revisitadas y reinterpretadas por los fotógrafos desde el video, como un statement sobre el papel del video en el arte, un nuevo medio introducido y reconocido como tal.

Hoy, el videoarte es una herramienta importante para muchos artistas, explorado por múltiples voces y desde distintos contextos, como son los casos de Jorge Linares, quien revisa los espacios urbanos con la cámara para después intervenirlos con animación; las nuevas exploraciones en video de Edgar Calel, que rayan con el cine; e incluso nuevas experimentaciones de artistas como Regina José Galindo, donde se parte del performance pero bajo una concepción completamente cinematográfica, pensando en el video y el cine como el medio final y objetivo de la acción.

Leonardo Choxom, “Auto-Render”, 2022, still de video. Imagen cortesía del artista
“La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Mario Alberto López, Edgar Calel, Reyes Josué Morales. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
Reyes Josué Morales, “Kiej”, 2013, still de video. Imagen cortesía del artista.
13. “La Imagen Quema: Perspectivas del Videoarte en Guatemala. Vista de sala. De izquierda a derecha: Andrés Rodríguez Decena, Esvin Alarcón Lam. Cortesía CCE Guatemala. Foto: José Oquendo.
Esvin Alarcón Lam, “Aparición”, 2017, still de video. Imagen cortesía del artista.

Gracias a la apertura de la tecnología, grabar videos se volvió cada vez más sencillo para los artistas y además un medio preferido. Una nueva generación de artistas reflexiona incluso desde el video sobre sus vidas personales, como una especie de diario visual. También algunos piensan en la misma tecnología y sus posibilidades en videos tomados desde el celular para un formato de redes sociales.

Aun así, nos queda la amplia pregunta sobre qué es videoarte. Su cercanía al cine experimental, a la documentación del performance, al registro cotidiano, deja límites difusos entre medios: ¿qué diferencia un videoarte de un corto de cine experimental? ¿hasta dónde la documentación del performance es videoarte cuando se exhibe posteriormente en el contexto de una galería? La exposición pretende conectarse también con esos otros límites, proponiendo una serie de conversaciones, charlas y ensayos sobre estas preguntas, así como un espacio expositivo abierto al diálogo y las preguntas.

La muestra es el resultado de una investigación exhaustiva sobre los múltiples discursos y formas que el videoarte ha tomado como medio artístico en el país, revisando la concepción de archivo documental, el desarrollo mismo de la documentación del performance y el cuerpo en el espacio público, la representación en video de temas de feminismos y género, así como el medio como un espacio para plantear preocupaciones sobre migración, política, trabajo y la historia crítica de Guatemala.

Por su accesibilidad, la exposición también incorpora una serie de videos compuestos por anécdotas personales y reflexiones sobre las identidades de lo guatemalteco, así como el comentario sobre el papel que la tecnología juega en nuestra vida cotidiana y cómo el registro de imágenes en movimiento es un espacio tan íntimamente ligado a nuestro cuerpo, nuestra identidad y nuestra forma de vivir hoy en el mundo. Al final, como escribe Didi Huberman, “la imagen quema: arde en llamas y nos consume”, y esta pluralidad de imágenes en movimiento son también una llama más allá de un “simple recorte realizado sobre los aspectos visibles del mundo”.


LA IMAGEN QUEMA. PERSPECTIVAS DEL VIDEOARTE EN GUATEMALA

Alberto Rodríguez Collía, Andrés Rodríguez Decena, Diego Sagastume, Edgar Calel, El Colectivo, Esvin Alarcón Lam, Inés Verdugo, Jessica Kairé, Jessica Lagunas, Jorge Linares, José Wolff, Leonardo Choxom, MACÚ, Manuel Chavajay, Maria Adela Diaz, Mario Alberto López, Naufus Ramírez-Figueroa, Regina José Galindo, Reyes Josué Morales, Sandra Monterroso.

Centro Cultural de España en Guatemala, Sexta avenida 11-02, zona 1, Edificio Lux, segundo nivel.

Del 14 de mayo al 13 de agosto de 2022

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