Skip to content

MARÍA RUIDO EXPLORA CLASE SOCIAL, TRABAJO Y GÉNERO EN “LAS REGLAS DEL JUEGO”

Las reglas del juego presenta la nueva producción audiovisual de María Ruido (España, 1967), una conversación entre ella y la escritora y activista Brigitte Vasallo que profundiza en las dificultades, conflictos y contradicciones de clase y de género que se producen en el mundo laboral del ámbito artístico y cultural y cómo, desde una perspectiva personal e íntima, se intenta darles respuesta. Compartimos el texto curatorial de Imma Prieto.


Vista de la exposición «María Ruido. Las regles del juego», Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, 2002 © Es Baluard Museu, 2022. © de la obra, María Ruido, 2022. Foto: David Bonet

DESPOSESIONES SILENCIADAS

Por Imma Prieto | Curadora

Desconozco si el recuerdo puede conformarse a partir de una presencia expectante, de una mirada infantil que desafía al silencio sin saberlo. Quizá se pueda imaginar a una niña sentada en una mesa de un comedor pequeño y humilde. Una niña que merienda, tras regresar del colegio, antes de hacer las tareas. Una niña que observa callada, que no habla mucho para no molestar demasiado. A su alrededor transcurre la rutina diaria: una mujer le da de comer, ajetreada con las cenas, las comidas, la colada. La mujer puede ser su madre, u otra madre, sobre todo si la suya trabaja en alguna de las fábricas que circundan el perímetro industrial. Esa niña ha crecido entre conversaciones ajenas, sabiendo del coste de la vida y de la dureza de las condiciones laborales. Con el paso de los años, aquella niña pudo educarse en otros lugares y espacios en los que el hogar quedó en entredicho. Su mirada pudo aterrizar en otros cuerpos y lenguajes. Su certeza era la de estar habitando otras vidas distintas a las que la vieron crecer en espacios cotidianos y domésticos.

María Ruido, Tiempo real, 2003 (fotograma de video). Video HD, monocanal, color, sonido estèreo, 43’. Cortesía de la artista y Galería Rosa Santos. © de la obra, María Ruido, 2022
María Ruido, Ficciones anfibias, 2005 (fotograma de video). Video HD, monocanal, color, sonido estéreo, 33′.Cortesía de la artista y Galería Rosa Santos. © de la obra, María Ruido, 2022
María Ruido, ElectroClass, 2011 (fotograma de video). Video HD, monocanal, color, sonido estèreo, 53’. Cortesía de la artista y Galería Rosa Santos. © de la obra, María Ruido, 2022

Las reglas del juego da nombre al nuevo trabajo que la artista María Ruido presenta en diálogo con la escritora Brigitte Vasallo, una instalación audiovisual que invita al espectador a ocupar o habitar ‒dependerá de la experiencia previa de cada uno o una‒ un espacio en el que se asiste a un intercambio de memorias que apuntan, sin complejos, al concepto de clase social. Asimismo, la exposición recoge algunos de los trabajos que María Ruido ha desarrollado a lo largo de su trayectoria: La memoria interior (2002), Tiempo real (2003), Ficciones anfibias (2005) y ElectroClass (2011).

La exposición se complementa con algunos de los guiones que forman parte de sus películas, con un diagrama realizado ex profeso y con la intervención en el espacio público de algunos de sus collages. El conjunto permite que nos adentremos en una reflexión que pone de manifiesto la necesidad y la vigencia de seguir hablando de clases sociales, de lo que supone moverse dentro de un espacio perverso que obliga a la desposesión.

Bajo esta sutileza se constituyen múltiples modificaciones que apuntan a un desclasamiento para poder sobrevivir en un mundo que te obliga a censurar a otros cuerpos que te han acompañado. La desposesión de algo que nutre tus orígenes es obligada si, para devolver lo que otros no tuvieron, tienes que mantener esa ganancia ‒y aquí se esconde una primera contradicción‒ entendida como promesa o amenaza: «Has de vivir la vida que yo no tuve». El desclasamiento no es solo disfrutar de otras condiciones económicas y sociales, el desclasamiento es asumir cierta normatividad que amputa la posibilidad de movimiento interno, que ciega y cancela algo que te pertenece. El gesto y el lenguaje han de corresponderse con esa nueva performatividad, plenamente política, que habla del lugar que debes ocupar.

Vista de la exposición «María Ruido. Las regles del juego», Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, 2002 © Es Baluard Museu, 2022. © de la obra, María Ruido, 2022. Foto: David Bonet
Vista de la exposición «María Ruido. Las regles del juego», Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, 2002 © Es Baluard Museu, 2022. © de la obra, María Ruido, 2022. Foto: David Bonet

A lo largo de la historia las normativas que han cosificado nuestros cuerpos han ido transformándose, a pesar de ser el cuerpo de la mujer el que en mayor grado sigue estando sujeto a todo tipo de disquisiciones, juicios y prejuicios. Cabe apuntar que estos códigos no siempre han sido los mismos, pero no sucede así con el criterio que los ha configurado, pues no siempre el juicio, consciente o inconsciente, ha sido igual. Lo que no ha variado es que esas ontologías normativas adjudiquen, de forma automática, qué cuerpos importan. Y lo han hecho, a pesar de las variables, como si cada vez se estuviese disponiendo de una especie de verdad absoluta, de un mandato incuestionable. Es esta decisión la que sigue recalando en la decisión de unos pocos. Aquellos que tienen el poder de decidir quién y qué importa, cómo es el canon que ha de regir a ciertos grupos o comunidades.

La relación del cuerpo con el entorno, con el propio cuerpo o con otros, esta gestión relacional implica y se constituye a partir de ciertas normas sociales. Asumir las diferencias entre unos y otros puede llegar a ser, incluso, evidente. Pero ¿qué sucede cuando dejas de pertenecer a algo y nunca llegarás a pertenecer a lo otro? ¿Qué lugar ocupan esos cuerpos? ¿Desde dónde reivindicar la pérdida o bien el nuevo no-lugar?

Ruido y Vasallo nos introducen en un diálogo punzante e íntimo en el que la falta de un territorio reconocido y propio, es decir, no dado, puede llegar a provocar pérdida y dolor. Sus gestos y palabras se funden y encuentran, sabiendo encarnar una nueva entidad capaz de dar lugar. Un espacio que asume ese desplazamiento performático en torno a la identidad y que, por tanto, es también terriblemente vulnerable, frágil. Son, pues, presencias encontradas y enfrentadas; así constituyen un nuevo lugar desde el que mostrar es estar, casi, sin condiciones.


Bibliografía

Butler, Judith; Athanasiou, Athena. Desposesión: lo performático en lo político. Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2017.

Haraway, Donna. Manifiesto para cyborgs. Mar del Plata: Letra Sudaca Ediciones, 2018.

Vasallo, Brigitte. Lenguaje inclusivo y exclusión de clase. Barcelona: Larousse, 2021.

Zafra, Remedios. Ojos y capital. Bilbao: Consonni, 2018.


La muestra se presenta del 17 de marzo al 4 de septiembre de 2022 en Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma, Plaça de la Porta de Santa Catalina, 10, Palma de Mallorca, España

También te puede interesar

CONCHA JEREZ. QUE NOS ROBAN LA MEMORIA

La exposición "Que nos roban la memoria", de Concha Jerez (Las Palmas de Gran Canaria, 1941), tiene como principal eje vertebrador el concepto de la memoria, una cuestión que ha ocupado gran parte de...

RAÚL MIRANDA. ROMA, DESEO Y MUERTE

La inminente presencia de la muerte es un tópico que recorre el cuerpo de obra de Raúl Miranda, quien a partir de la década de 1980 viene trabajando como artista visual, escritor, desarrollador teatral...