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PROGRAMA DE RESIDENCIAS RESONANCIAS SUMA A ARTISTAS CHILENOS Y DOS NUEVOS ESPACIOS

Entre octubre y diciembre de 2021, el Goethe-Institut Chile  y el Instituto Francés de Chile presentan la segunda edición del programa de residencias Resonancias, una alianza que busca potenciar las relaciones entre Chile, Alemania y Francia a través de la investigación y la práctica artísticas en territorio chileno, en colaboración con instituciones especializadas en residencias artísticas abiertas al cruce interdisciplinario, y apuntando al impacto social mediante un intercambio situado con las comunidades locales.

Iniciado en 2020 en plena pandemia, el proyecto inauguralinvolucró a diez artistas de Francia y Alemania seleccionados por convocatoria abierta, quienes desarrollaron investigaciones de campo en zonas que se extienden desde el centro al norte de Chile, incluida la región metropolitana de Santiago. Algunas de estas residencias artísticas aún continúan desarrollándose, debido al retraso en la movilidad transfronteriza producto de la crisis sanitaria.

Para su segunda fase, Resonancias vuelve a contar con una subvención del Fondo Cultural Franco-Alemán y, como novedad, se suma la participación de artistas chilenos y dos nuevos espacios de residencia, así como la colaboración del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile (MINCAP). De este modo, el Goethe-Institut Chile y el Instituto Francés de Chile gestionan la convocatoria internacional, coordinan el programa y financian las residencias de los artistas franceses y alemanes, mientras que el MINCAP se encarga de financiar las residencias de los artistas nacionales.

Para el diseño y ejecución de cada residencia, la segunda edición de Resonancias cuenta con seis espacios a lo largo de Chile: en Antofagasta, ISLA, parte integral de la Bienal de Arte SACO; en Valparaíso, BASE, del Festival de Arte Sonoro Tsonami y Casa Espacio BuenosAires 824-FIFV, del Festival Internacional de Fotografía en Valparaíso (FIFV); en Santiago, NAVE, orientado a las artes escénicas; en Púcon, Bosque Pehuén, de la Fundación Mar Adentro, destinado a la conservación de la naturaleza y asuntos medioambientales; y en Punta Arenas la Universidad de Magallanes.

En esta segunda edición se volvió a organizar una convocatoria abierta que resultó muy exitosa, con casi 140 solicitudes recibidas (frente a las 52 de 2020). De ellas, se preseleccionó unos 30 proyectos, que fueron evaluados en entrevistas realizadas por todos los espacios asociados, tras lo cual se escogieron finalmente 15 proyectos de residencia de un mes de duración.

Como anfitriones, los espacios asociados brindarán a los/as residentes alojamiento y un lugar de trabajo para el desarrollo de su investigación, además de liderar su conexión con la escena artística y las comunidades locales y apoyar en la producción de actividades relativas a la residencia.

El objetivo de Resonancias es promover la investigación práctica y teórica sobre asuntos relacionados con el territorio, entendido este como ecosistema natural y cultural así como un espacio de lucha social y conflictos geopolíticos. La idea es que los y las artistas exploren las relaciones y tensiones entre arte y ciencia, medioambiente y artivismo, justicia y participación ciudadana y comunitaria a través del cruce de disciplinas, entre ellas, las artes visuales y escénicas, arte sonoro y cine, en conexión con otros campos del conocimiento.

Charlène Guillaume, Micro-organismos, en la mesa! Cortesía de la artista

Nuevos socios al extremo sur de Chile

Esta nueva edición de Resonancias se distingue por ampliar su radio de acción geográfica al extremo sur de Chile, mediante la alianza con espacios en las regiones de la Araucanía y Magallanes.

En Palguín Alto (Pucón) se instala la Fundación Mar Adentro (FMA), una organización sin fines de lucro cuyo propósito es generar experiencias colaborativas que vinculan arte y ciencia para el desarrollo de aprendizajes, conciencia y acción por el cuidado de la naturaleza. Su Programa de Residencias Bosque Pehuén se concibe como una estación de investigación multidisciplinaria dedicada a fomentar iniciativas sobre la conservación, difusión y educación de la importancia de los bosques y sus diversas dimensiones ecológicas, sonoras, visuales, históricas, culturales y conceptuales, con el fin de aportar en la construcción de una mirada crítica y consciente sobre la relación entre lo humano y no-humano. En este sentido, los artistas en residencia han sido seleccionados por su compromiso con el medio ambiente y con la entrega y transmisión de conocimientos al territorio.

“Como fundación nos motiva ser parte de una red de residencias en la que todos los socios abordan el trabajo con el arte contemporáneo desde lo territorial; hace falta una articulación entre todos los espacios y este programa vislumbra la posibilidad de colaborar y de aprender unos de otros, y la vez que propicia que algunos de nuestros programas se intersecten o se establezcan colaboraciones entre los proyectos y artistas participantes”, dice Maya Errázuriz, encargada de arte y publicaciones de FMA.

“Este programa también nos ha dado la oportunidad de generar una convocatoria internacional y, al mismo tiempo, mucho más regional —focalizado en el territorio de la Araucanía—, lo que también ha fortalecido las redes locales que hemos querido profundizar en el territorio. Estamos expectantes de las sinergias que puedan surgir entre el grupo variado de artistas que seleccionamos este año y a la vez ver cómo entre los distintos socios del programa establecemos a largo plazo ciertos resultados conjuntos, que es algo que hemos ido conversando bastante con NAVE”, agrega.

Del 25 de octubre al 22 de noviembre, realizarán su residencia en Bosque Pehuén los artistas Charlène Guillaume (Francia), quien se acercará a la alteridad del animal y al encuentro de las presencias invisibles que habitan el Bosque Pehuén; Lina Gómez (Colombia – vive en Alemania), que explorará cómo los movimientos invisibles del territorio pueden generar -o ‘especular’- una danza; y Fernando Matus (Chile), quien creará piezas que buscan la interpretación y registro de la biodiversidad sonora visualizando además otros elementos no sonoros, como la presión del viento y el movimiento que genera en las plantas, la dirección del vuelo de la aves, aleteos, el movimiento de la nubes, entre otros.

Julie Pichivant y Alejandra Sáez, Los peces no hacen preguntas, Festival Internacional Teatro para el fin del mundo Tampico, México, 2019. Foto: Alejandra Sáez
Michelle-Marie Letelier, The Bone, experiencia en realidad virtual, 15 mins aprox. Screen City Biennial, Stavanger, Noruega, 2019. Cortesía de la artista
Michelle-Marie Letelier, The Bone, experiencia en realidad virtual, 15 mins aprox. Screen City Biennial, Stavanger, Noruega, 2019. Cortesía de la artista

Otro espacio al sur de Chile que se integra a la segunda versión de Resonancias es la Universidad de Magallanes (UMAG), a través de su programa de investigación artística Emergencias del Bentos, el cual busca que los artistas invitados -en colaboración con dos estudiantes de la universidad en modalidad de pasantía- desarrollen una investigación sobre hábitats submarinos y las comunidades biológicas que habitan en el “bentos” (fondo marino) de Magallanes.

“Buscamos una mirada que se esfuerce por salir del antropocentrismo, esa que mira el mar desde tierra firme apenas vislumbrando la superficie. Esperamos que los participantes de la residencia puedan esbozar miradas de futuro que emergen de las aguas más prístinas del planeta, en el actual contexto de emergencia medioambiental”, dice Rafael Cheuquelaf, Coordinador de Arte y Culturas de la Dirección de Extensión de la UMAG.

La UMAG ha trabajado ya con el Goethe Institut en el programa de residencias Magallanes 2020, en el que participaron escritores y artistas mediales, trabajando tanto en terreno como en instalaciones científicas de esa casa de estudios, como el Laboratorio de Macroalgas del Instituto de la Patagonia.

En Punta Arenas (Magallanes), del 2 al 30 de noviembre, realizarán su residencia Michelle-Marie Letelier (Chile – vive en Alemania), cuya propuesta explora la acuicultura e impacto de la industria del salmón; la explotación y manipulación antropocéntrica de recursos marinos vivos; y la coexistencia y desaparición de conocimientos ancestrales, desde el origen hasta el destino en el contexto contemporáneo.

A ella se suman Julie Pichavant (Francia), con una propuesta de investigación, escritura de performance y documental sobre el extractivismo y la privatización del agua, y Franco Oviedo (Chile), quien buscará recrear, a través de un pabellón habitable, la sensación de estar sumergidos en las profundidades marinas.

Laura Fiorro, fotografía de altar construido al interior de un hogar en Valparaíso. Obra creada en el programa de residencias Resonancias, durante el FIFV, 2021. © Laura Fiorro.
Bruno Roy, fotografía creada en el programa de residencias Resonancias, durante el FIFV, 2021. © Bruno Roy
Javiera Véliz, detalles de su obra visual y sonora, creada en el programa de residencias Resonancias durante el FIFV, 2021. © Javiera Véliz.

Valparaíso como puerto central

Otros dos espacios conforman la red de Resonancias en la zona central de Valparaíso, ciudad puerto de Chile: BASE, asociado al Festival de Arte Sonoro Tsonami, y Casa Espacio Bs As 824, del Festival Internacional de Fotografía en Valparaíso (FIFV). Ambas instituciones ya habían participado como socios en la primera edición del programa.

La residencia en Casa Espacio Bs As 824, que va del 3 de octubre al 2 de noviembre, se enmarca además dentro de la programación de la edición 2021 del FIFV, la cual se interrogará sobre el Nuevo Habitar gatillando las siguientes preguntas: ¿Cómo re-habitar nuestra capacidad de soñar? ¿Cómo re-habitar nuestros territorios comunes?

Así, Laura Fiorio (Italia – vive en Alemania) se acerca a la noción de Nuevo Habitar a través de una reflexión colectiva en relación con las nociones de Utopía y No-Lugar. Su proyecto busca indagar, desde una perspectiva postmoderna de la geografía humana, problemas relacionados al espacio urbano y la memoria colectiva.

Javiera Veliz (Chile) se pregunta “¿qué rige la mar?”, con el fin de indagar e interactuar con este espacio tan cercano y ajeno como es el puerto más grande de Chile, mediante un proyecto que fusiona imagen, sonido y movimiento. Por su parte, Bruno Roy (Francia), que ha vivido ocho años entre Guatemala y Ecuador, continuará explorando la identidad latinoamericana a través de ensayos fotográficos que tienen a Valparaíso y sus habitantes como protagonistas.

Entre el 25 de octubre y el 21 de noviembre, Tsonami, un festival dedicado a la expansiva potencialidad del arte sonoro, recibirá en su espacio de residencias BASE a Amélie Agut (Francia), con Echoes Valparaíso, un proyecto de investigación, a la vez poético y científico, sobre los fenómenos sonoros puestos en diálogo con una aproximación a la identidad sonora de la ciudad de Valparaíso. También, a Peter Simon (Alemania), quien buscará en Valparaíso las huellas de la existencia humana impregnadas en los muros de la ciudad, a fin de hacer audible lo que ya no es visible (invisible) y lo que no se conoce (desconocido). De este modo, su proyecto se mueve entre la ciencia natural/física y la magia/metafísica. Isabel Baeza (Chile), en tanto, realizará una exploración audiovisual que consiste en la observación y la conexión sensorial con el universo de las algas.

Isabel Florencia Baeza, La Ira Puede Menguar pero el Fuego Sobrevive, 2020, videoinstalación co-creada con Martina Citarella Correa. Cortesía de las artistas
Amélie Agut, Cartes postales et siestes sonores. Cortesía de la artista
Peter Simon, Meander Tapes – Mondband, 2019, instalación Sonora y visual, Villa Nigra Contemporary Art, Miasino, Italia
Maximilian Brauer, F for Factory, 2019. Foto: Matthias Heschl

Explorando el gran desierto del norte

ISLA, espacio de residencia de investigación y creación en el desierto de Atacama, será el centro de operación en Antofagasta para los artistas Daniela Zorrozua (Francia – vive en Alemania) y Maximilian Brauer (Alemania), acompañados del artista chileno Javier González Pesce como curador. Su propuesta Learning from Atacama: Wild Wild South, a ser trabajada entre el 12 de noviembre y el 12 de diciembre, se basa en la observación y estudio de Atacama a través los ojos de sus trenes y la explotación del litio, una investigación apoyada en la interacción con los maquinistas y el personal de la empresa ferroviaria, la cual se materializará en videos y fotografías.

Para la segunda edición de Resonancias, la convocatoria de NAVE se declaró desierta. Si bien no recibirá a artistas residentes en sus espacios, participa en esta versión como instancia de diálogo y encuentro donde, hacia el cierre del programa, se congregarán todos los socios de Resonancias para reflexionar sobre las problemáticas, gestión, impacto social y otros temas relacionados con las residencias artísticas en general, y con Resonancias en particular. Este encuentro dará además continuidad a los programas que ha venido desarrollando NAVE a partir de su Primer Encuentro Internacional de Residencias, en el que, a lo largo de tres meses y en formato virtual, intercambiaron experiencias espacios de Alemania, Francia y Latinoamérica, y en donde se presentó Resonancias como caso de estudio.

 

Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.

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