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NATALIA REVILLA: CÓMO SUCEDER EN SILENCIO

Cómo suceder en silencio continúa el trabajo que Natalia Revilla (Lima, 1981) inició durante el primer confinamiento del 2020 en el que, alejada de su taller, se propuso como consigna responder cuáles eran las posibilidades de realizar una obra participativa desde el encierro. Para ello, Revilla invitó a un grupo diverso de personas a compartir frases o palabras que les resonara durante la cuarentena obligatoria, con el objetivo de interpretarlas a través del dibujo y valiéndose de los únicos elementos que tenía a mano: papel, tinta y pincel.

La figura humana predomina y el paisaje emerge a través de su sombra. Esta proyección del paisaje a partir del cuerpo ausente devela la reflexión de Revilla en torno a la percepción e idealización de la naturaleza desde el encierro, pues este reconfigura los vínculos humanos, en tanto la distancia se decreta como convención.

Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería

En Cómo suceder en silencio Natalia Revilla propone un giro y desarrolla una propuesta que cuestiona al paisaje desde el artificio y al cuerpo desde lo fragmentario. Si bien esta exposición ofrece las pistas del trabajo artístico que Revilla viene realizando desde hace más de 10 años —como el calado, el dibujo en tinta o el papel quemado—, también acerca su nuevo vínculo hacia lo objetual. Y es que la artista retoma las imágenes elaboradas a partir de las frases, pero troca el dibujo en escultura generando una obra volumétrica y tridimensional con la utilización de acrílico y láminas lenticulares a todo color que muestran paisajes artificiales de playas, ríos, bosques y mares, así como imágenes de la naturaleza descargadas de internet.  

La elección de estas láminas se sustenta, por un lado, en su contenido y en su materialidad plástica, los cuales le permiten a Revilla ampliar su reflexión en torno a la interacción humana con la naturaleza, una interacción que tiende más a la simulación que a una convivencia real; por otro lado, hace énfasis en el juego de percepciones y en la sensación de realidad, profundidad y movimiento que producen las mismas; y, finalmente, le permite experimentar por primera vez con el color, lo que denota un nuevo ciclo en su práctica artística.

Las imágenes que conforman esta propuesta expositiva no solo exponen al paisaje como un constructo, sino que se presentan como una constelación de relatos íntimos que transitan desde las narrativas de la incertidumbre, la ausencia y la soledad, hasta la proyección de la naturaleza a través de su sombra.

Cómo suceder en silencio  se presenta como una interrogante desprovista de signos de interrogación; sin puntuación, sin final. Una pregunta indirecta cuya aparente quietud exige movimiento para asirla.

Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Cómo suceder en silencio», de Natalia Revilla, en Wu Galería, Lima, 2021. Cortesía de la galería

Cómo suceder en silencio, de Natalia Revilla, se presenta hasta el 20 de noviembre de 2021 en Wu Galería, Av. Sáenz Peña 129, Barranco, Lima

Texto y curaduría: Luisa Fernanda Lindo

Luisa Fernanda Lindo

Lima, 1979. Curadora, escritora y trabajadora del arte. Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y Magíster en Estudios Curatoriales por la Universidad de Navarra (España). Ha obtenido diversas becas y residencias, como la Beca de Posgrado de Fundación Carolina 2018–2019; Beca a la Excelencia de Programas Especiales para Artistas de AMEXCID/SRE (México, 2015); Beca de Residencia Artística de SEGIB y Casa de Velásquez (Madrid, 2015); entre otras. Es directora y curadora de SUERO, espacio temporal para la reflexión, creación y exhibición de arte contemporáneo.

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