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MERCEDES AZPILICUETA: BESTIARIO DE LENGÜITAS

Bestiario de Lengüitas es un proyecto de la artista argentina Mercedes Azpilicueta (La Plata, Argentina, 1981) en diálogo con la curadora francesa Virginie Bobin. La exposición, que se presentó en Museion (Italia) a principios de este año, sigue el hilo de un guion escrito por la artista para un performance que aún no ha tenido lugar.

Alimentada por talleres, colaboraciones y ensayos con artistas, investigadores, diseñadores, bailarines y cantantes, las piezas mostradas invitan a un coro de personajes grotescos a habitar, de una manera estruendosa, el escenario de ese futuro performance. Usando sistemas obsoletos de conocimiento, poemas neobarrosos, traducciones fallidas e ingredientes ambiguos, los personajes de Azpilicueta intentan mantener el caos y el exceso en un mundo que apela al orden, la eficiencia y la transparencia.

Los protagonistas clave incluyen a una Mala-mama, una hermana que vive en el limbo, una maestra del futuro, ángeles caídos y un coro de cadáveres (todos parte del panteón personal de la artista); diversas figuras de la literatura y la historia del arte, como la serie de tapices medievales de La Dama y el Unicornio, la artista feminista Lea Lublin (1929-1999), o el poeta, sociólogo y activista gay Nestor Perlongher (1949-1992), que le han inspirado para sus escritos y dibujos y aquí encarnan una forma de resistencia; y una selección de plantas con propiedades tanto curativas como tóxicas, que viajaron a través del Atlántico para abrir canales de contaminación entre el viejo y el nuevo Mundo.

Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel
Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel
Mercedes Azpilicueta, Soft Armour III (Micheline), 2018. En colaboración con Lucile Sauzet. Foto: Luca Meneghel
Mercedes Azpilicueta, Soft Armour III (Micheline), 2018. En colaboración con Lucile Sauzet. Foto: Luca Meneghel

El uso del cuerpo humano; su navegación por múltiples áreas del conocimiento, desde la historia del arte hasta la música y la literatura populares y la cultura callejera; su predilección por figuras consideradas disidentes -feministas, queer, migrantes y exiliadas- son elementos centrales en la obra de Azpilicueta. Moviéndose entre diferentes referencias y niveles de lectura, su trabajo toma forma a través del performance, el video, los textos, la escultura y, ahora, una exploración del potencial del espacio teatral.

Muchos de los trabajos de Bestiario de Lengüitas se han realizado utilizando técnicas artesanales o manuales a menudo asociadas con el trabajo doméstico de las mujeres y, por lo tanto, con habilidades y conocimientos que suelen considerarse «menores», como coser, bordar o teñir. Los materiales utilizados son reciclados o naturales (látex, cuero, seda, cera) y añaden otra capa de historias a los objetos: la de la circulación de recursos y conocimientos adquiridos a través de la explotación violenta de los humanos y la naturaleza.

Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel
Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel

Jugando con la simetría arquitectónica de Museion, la exposición ofrece dos entradas espejadas: el Côté Cour (o “lado del patio”), una expresión francesa que designa el lado izquierdo de un escenario teatral; y el Côté Jardin (o “lado del jardín”, a la derecha). El visitante puede elegir su propio recorrido a través de una serie de salas con nombres que nos remiten a espacios domésticos o teatrales. Además de la sala central, el escenario, sus nombres evocan lugares de transición (bambalinas, camerinos), representación (sala de fumadores, vestíbulo) o refugio (tocador, “Una Habitación Propia”), donde diferentes formas de sociabilidad, habitabilidad y sutil resistencia pueden tener lugar.

Cada sala se ha asociado con un perfume (ficticio) que recuerda a las sustancias que aparecen en el guion de la artista, lo que sugiere una percepción sensual diferente del espacio.

Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel
Mercedes Azpilicueta, Bestiario de Lengüitas, vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel

Antes de la inauguración, Mercedes realizó un ritual de limpieza del espacio de exposición con ruda, una planta a la que se le atribuyen poderes tanto protectores como abortivos. El performance rinde tributo a sabidurías específicas que originalmente fueron transmitidas de mujer a mujer –como parteras y brujas– antes de que la religión, el capitalismo y la medicina moderna las demonizaran. También nos remite a las propiedades ambiguas de muchas plantas medicinales que cruzaron el Atlántico, desde el “Nuevo” Mundo hasta el Viejo, y de regreso.

Finalmente, todas las obras en la exposición pueden concebirse como partituras, prototipos, ensayos, decorados, personajes o sistemas de conocimiento codificados, en lugar de como obras de arte autónomas. Se nos abren como ventanas a un trabajo en proceso que prolifera a través de múltiples encuentros, amistades y afectos. Sugieren que la exposición no es un producto fijo y final, sino más bien un dispositivo de trabajo, una sucesión de eventos que tienen lugar en el pasado, el presente y el futuro, como un baile inacabado. Así es como Mercedes concibe la investigación artística: como un tipo de movimiento de un “Nuevo Mundo Barroco” que favorece la inestabilidad y la proliferación por sobre la búsqueda de una única verdad.

Mercedes Azpilicueta, Mama’s Casting Spell, 2019. Vista de la exposición en Museion, 2020. Foto: Luca Meneghel

Bestiario de Lengüitas es una exposición coproducida por CentroCentro (Madrid) en colaboración con Museion – Museo di arte moderna e contemporanea, Bolzano (Italia) y CAC Brétigny (Francia), donde se presentará posteriormente.

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