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Beatriz Zamora.el Negro, el Enigma del Cosmos

Desde 1978, las más de 4.000 obras producidas por Beatriz Zamora (Ciudad de México, 1935) se titulan de la misma manera: El Negro, seguido de un número de serie. Como ella misma lo explica, el negro no es sino el resultado de una extensa búsqueda filosófica y una experimentación de materiales que tuvo sus inicios en 1963, con el uso de la tierra. Tras haber explorado este material sobre lienzo, en 1977 presenta en el Palacio de Bellas Artes una serie de 500 piezas titulada La Tierra, y que podría considerarse como un antecedente de la consciencia ecológica y la fragilidad de los ecosistemas tan relevantes hoy día.

La galería LABOR, en la Ciudad de México, presenta por estos días una exposición individual de la artista, en la que se presenta muy logradamente un conjunto de 15 obras que van desde los primeros experimentos de finales de los años setenta – El negro 33, 1978-, hasta obra más reciente comisionada para esta exposición – El negro 3426, 2018. Entre los materiales que utiliza la artista se encuentran el carburo de silicio, carbón orgánico, carbón de piedra, negro de humo, grafito, obsidiana, piedras semi-preciosas entre otros.

La búsqueda de lo absoluto y lo infinito a través de la pintura y a lo largo de sus más de cincuenta años de carrera, le ha llevado a plantear paletas monocromáticas utilizando el lenguaje del minimalismo, característico por el uso del monocromo, convirtiéndose en un raro ejemplo de este movimiento artístico en México.

A pesar de que su trabajo se diferencia en estilo, las pinturas negras de Zamora han sido comparadas en alguna ocasión con las del pintor francés Pierre Soulages, quien fue el único pintor en Europa dedicado exclusivamente al uso del color negro en su obra, del mismo modo que Zamora lo ha sido en Latinoamérica.

Para la artista, llegar al negro es resultado de una búsqueda constante sobre la idea de lo pictórico, que va más allá del plano tangible del bastidor y la tela. Su interminable búsqueda se ve reflejada en los temas opuestos de lo común y lo sublime: el enigma del cosmos, la tierra, la nada, la oscuridad, la verdad. En su texto para la exposición individual de la artista en el Museo del Eco, en 2019, Paola Santoscoy dice que “Zamora hace énfasis en cómo en el universo predomina el negro de la oscuridad del espacio exterior, lo inconmensurable”.

Aunque su trabajo no responde a la necesidad de transgredir, su audacia se acerca a la de Antoni Tàpies en el manejo de los materiales y ensamblajes más inesperados y, de manera radical, Zamora utiliza el negro como una renuncia al espectro de color, es decir, una antítesis del término Color Field con el cual estuvo en contacto tras pasar una larga temporada trabajando en la ciudad de Nueva York entre 1979 a 1988. En Nueva York conoció la obra monocromática de Barnett Newman y Frank Stella, así como la del pionero del arte minimalista y conceptual Ad Reinhardt quien, así como ella dentro de su contexto, llevó su obra hasta los límites de la abstracción declarando “Arte es Arte. Todo lo demás es todo lo demás”. (Art is Art. Everything else is everything else.)

“Beatriz Zamora es una mujer, artista, que durante más de 40 años ha desafiado y alterado constantemente todas las reglas autoritarias del mundo del arte institucional. Sus obras performáticas de negro sobre negro sobre negro, son a la vez un lamento y una oda. Como lo es el delicado equilibrio que existe entre adentrarse al ojo del huracán y cabalgar a un tigre. Única y dotada de talento, el impacto de su trabajo perdurará y uno no puede ni debe olvidar o descartar la contribución de Beatriz Zamora al arte contemporáneo”, puntualiza la curadora e historiadora del arte Carla Stellweg.

BEATRIZ ZAMORA

Diseño museográfico de Sala Hars Architects en colaboración con AGO-Projects.

Labor, Francisco Ramírez #5, Col. Daniel Garza, Miguel Hidalgo, Ciudad de México

Del 1 de febrero al 3 de marzo de 2020

Imagen destacada: Beatriz Zamora, El Negro. Vista de la exposición en Labor, Ciudad de México, 2020. Foto cortesía de la galería

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