Traer a Zimoun por segunda vez a Chile, en esta oportunidad con una muestra individual desplegada por todo el segundo nivel del MAC Quinta Normal, ha sido uno de los proyectos más ambiciosos de los diez años de MediaMAC/Anilla, el área del Museo de Arte Contemporáneo dedicada a explorar la producción y densidad de uno de los campos más heterodoxos, experimentales e híbridos del arte actual, uno cuya natural indisciplina ha permitido desplazar y agitar las fronteras disciplinares para desde allí abordar con nuevos ojos la relación entre arte, ciencia y tecnología. En ello, la exposición individual del destacado artista suizo opera como una membrana entre el interior del museo y la ciudad, y donde los dispositivos tecnológicos se sitúan muy lejos de la parafernalia y muy cerca de la extensión sensorial humana, hermanándose empáticamente con una ciudad en pleno estallido que se agita y resuena hace meses.

Conocido por intervenir espacios arquitectónicos que aún conservan su ethos original, Zimoun desplegó en MAC Quinta Normal su muestra individual más ambiciosa en Sudamérica y lo hizo con un gran conjunto de obras que abordan la condición acústica del recinto. A partir del uso de materiales industriales simples y comunes −como cartón, madera, metal y algodón−, Zimoun transforma el centenario edificio académico en una monumental caja de resonancia para interpelarnos acerca de nuestro lugar en el mundo y la relación paradojal entre las instituciones de la modernidad y la vertiginosidad de un presente en crisis.

Es justamente su fascinación por los intercambios de energía que lo ha llevado a explorar las características acústicas de espacios que han tenido diversos usos sociales: galpones, iglesias, mercados locales, estaciones, silos, o esta pretérita escuela agrícola devenida museo de arte. Estas estructuras sociales son el punto de partida para un programa de intervención que, aparentemente controlado a su voluntad, es finalmente entregado al azar como fuente de composición. En esta estrategia se aprecia el influjo que operan sobre su imaginario el cinetismo, el arte conceptual -a mi juicio en la perspectiva de Fred Sandback- y, más precisamente, la música aleatoria y el environment de John Cage.

Vista de la exposición "Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video”, MAC Quinta Normal, Santiago de Chile, 2019-2020. Foto: Cristóbal Molina
Vista de la exposición "Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video”, MAC Quinta Normal, Santiago de Chile, 2019-2020. Foto: Cristóbal Molina

En un sentido pareciera que Zimoun se comporta como un okupa, que toma posesión temporal de un recinto para asumirlo en su historia y condición material, investigando las densidades de sus muros, descubriendo grietas o conservando sus daños para evidenciar la insoslayable influencia del entorno y la subjetividad en la experiencia de escucha.

El edificio abandona su solidez para mutar hacia la configuración de constelaciones sonoras que alteran nuestra conciencia de lugar involucrándonos en una experiencia sensorial e inmersiva. Estas constelaciones son resultado de las descargas de casi dos mil motores de corriente continua modificados, que desencadenan una incesante ola diacrónica de pequeños golpes, chasquidos y sacudidas. Cada módulo –caja, bloque de madera, golilla de metal, varilla de acero o cartón– se multiplica y dispone de acuerdo a una matriz predeterminada que sella el carácter envolvente, diáfano o sólido propuesto por el universo del artista.

La condición transitoria de los trabajos de Zimoun determina la depuración del método y en consecuencia las operaciones de archivo son, por ahora, el único recurso de perdurabilidad que el artista encuentra para construir un fondo documental donde es posible distinguir la consistencia de un programa mayor. Aquí conversamos sobre su relación con el edificio, los desafíos de montar esta exposición y cómo el estallido social influyó en su obra.

Alessandra Burotto: ¿Cómo describirías tu exhibición en el MAC? ¿Qué desafíos enfrentaste durante el proceso de montaje?

Zimoun: Esta exhibición en Santiago es la más grande que he hecho en Sudamérica hasta el momento, pero también es una de las más extensas que he presentado a lo largo de toda mi carrera. En MAC Quinta Normal pude trabajar en el museo completo, desarrollando doce instalaciones site-specific para doce espacios diferentes. Seis de estas nuevas instalaciones son creaciones completamente nuevas. Los otros seis trabajos, también site-specific, conceptualmente ya existían y habían sido montados en otros espacios, con otras dimensiones.

Frecuentemente, mis trabajos son a gran escala y activados por cientos de elementos mecánicos, por lo tanto, son complejos de montar y consumen mucho tiempo. Rara vez se presenta la posibilidad de trabajar con esta cantidad de instalaciones y esto abre nuevas posibilidades en la percepción de las obras, pues se puede transitar de una a otra. Por una parte, se encontrarán con elementos y materiales similares en cada sala, pero por otra se podrán descubrir sus individualidades y diferencias en diversos niveles y perspectivas.

AB: ¿Qué viene primero en tus instalaciones, el movimiento o el sonido? En mi opinión, cada una de las obras son constelaciones que forman un gran universo. ¿Qué mueve este universo subjetivo? ¿Y eso qué gatilla en la audiencia?

Z: En mis instalaciones, lo que escuchas es lo que ves y lo que ves es lo que escuchas. No es una combinación de elementos visuales o acústicos, pues ambos fenómenos provienen de la misma fuente. Son una cosa: el material físico que ves y el material físico que escuchas. Hasta lo puedes oler. Por lo tanto, el sonido no es más importante que los elementos visuales, ni tampoco al revés, son lo mismo. Me interesa el sonido como elemento arquitectónico para crear nuevos espacios, pero también me interesa el sonido que habita una pieza e interactúa con ella. Trabajo con estructuras sonoras tridimensionales, con experiencias espaciales y la exploración del sonido, los elementos, el espacio y la percepción.

Vista de la exposición "Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video”, MAC Quinta Normal, Santiago de Chile, 2019-2020. Foto cortesía MAC
Vista de la exposición "Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video”, MAC Quinta Normal, Santiago de Chile, 2019-2020. Foto cortesía MAC

AB: ¿Qué podrías contarme sobre los materiales que ocupas? Además, ¿por qué decides nombrar cada instalación detallando exactamente estos materiales?

Z: Mantengo mis trabajos muy depurados y en bruto. Funcionan más como un código oculto, que simplemente creando conexiones entre temas. La elección de materiales se vincula a un interés en lo simple y el minimalismo. Me interesa lo crudo, lo puro y la no espectacularidad. Incluso los llamaría materiales honestos, pues son elementos de uso diario o industrial que no están hechos para verse bien. Sin embargo, pienso que generalmente son más atractivos que los materiales hechos para verse bellos. Dieter Rams una vez dijo: “El buen diseño es el menor diseño posible”. Comparto ese pensamiento. Por otra parte, mi elección se relaciona a las dinámicas y comportamientos entre cada material y su capacidad de resonancia. Influyen criterios visuales, hápticos, funcionales y auditivos; y criterios ecológicos y por lo tanto políticos. En mi estudio seguimos una política estricta de reciclaje y tratamos de generar la menor cantidad de desperdicio posible. Trabajamos con elementos reciclados y al mismo tiempo reutilizamos la mayor cantidad de veces cada elemento. Algunos de estos materiales han sido usados en instalaciones previas, por ejemplo. Hay algunos materiales que preferimos no traer desde nuestro estudio, como las cajas de cartón que nos conseguimos en cada lugar. Sería un sinsentido –y generaríamos más desperdicios- transportarlas desde Europa o llevarlas con nosotros de vuelta. En esos casos buscamos una segunda vida para esos elementos, para que sean reusados en otros contextos.

Estas decisiones permiten reducir a un mínimo los materiales que hemos tenido que transportar, incluso considerando que esta es una de las exhibiciones más grandes que he montado. Sólo trasladamos un cajón de madera de 120 x 80 x 60 centímetros. Casi nada si se considera que se armaron doce instalaciones a gran escala. Entonces, además de la ecología también hay razones económicas.

Respecto a los títulos, los mantengo muy técnicos, sólo describiendo los materiales usados para darle libertad al público. Los títulos simplemente dicen lo que ya se ve. Charlotte Posenenske una vez dijo, refiriéndose a su propio trabajo: “Los objetos no están pensados para representar otra cosa que lo que son”. Como ya he dicho, creo mis obras basadas en diversos intereses que se unen, y los veo y entiendo en varias formas y capas. La subjetividad es la base de cómo se ve, se entiende o no se entiende el universo. Sin embargo, la percepción y la consciencia son flexibles y moldeables. Es muy interesante explorar y observar de diversas formas posibles, y creo que otros tipos de títulos limitarían los trabajos en distintos niveles. Para mí, el lenguaje parece ser mucho más limitado que las experiencias en sí mismas.

Zimoun, 49 prepared dc-motors, cotton balls, cardboard boxes, 2011. Motores, corriente, acero, algodón, cartón, .55 x 13.7 x 3.7m. Vista de la instalación en el Ringling Museum of Art, Sarasota, EEUU. Foto: ©Zimoun

AB: ¿Qué reflexión haces ahora luego de todo el proceso de trabajo en el MAC?

Z: Algunos días después de que empezáramos a trabajar en la muestra, comenzaron las protestas en Santiago y luego en todo el país. Fue muy inesperado para nosotros y dificultó el proceso de montaje, sin embargo, fue posible terminarlo con el gran equipo que nos ayudó. Estoy muy consciente de que las protestas son de vital importancia y que todos debemos luchar por una sociedad más justa y balanceada, tanto en Chile como en el mundo. Fue muy lindo ver y sentir la energía de personas que quieren un cambio real. Al mismo tiempo fue muy impactante ver la violencia con la que el Estado respondió, y eso difícilmente se sabe fuera del país.

AB: ¿Cómo te afectaron estos hechos? ¿Hay alguna relación entre lo que viviste acá y tus obras?

Z: Me hubiera gustado haber reaccionado rápidamente y haber cambiado la exhibición por completo. Hubiera cubierto el museo con una red hecha de sartenes e instalado todos los electromotores de manera tal que cucharas de madera los golpearan constantemente. El museo completo como una escultura de protesta, tal como la ciudad se ha transformado en una escultura sonora. Desafortunadamente, un viraje tan espontáneo de la muestra no era posible. No obstante, espero que mis obras motiven a los visitantes en Chile y en muchos otros lugares del mundo a no rendirse y a resistirse a estos sistemas inaceptables, generando cambios reales.

 


Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video se podrá ver en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), sede Quinta Normal (Santiago de Chile), hasta el 26 de enero de 2020.

Esta exposición ha sido posible gracias al trabajo dedicado de las siguientes personas: Florian Burki, Mónica Bate, Claudio Muñoz, Carola Chacón, Camila Colussi, Mirko Petrovich, Magdalena Contreras, Manuela Jacard. Asistentes de montaje: Diego Arenas, Alejandra Rivera, Alejandra Ross, Matías Serrano.

Apoyo en montaje: Cristián Belano, Francisca Canales, Sol Castro, Caterina Ciocca, Francisca Correa, Ximena Cruz, Constanza Cuevas, Anastasia Errázuriz, María José Fernández, Daniela Garat, Isidora González, Catalina Hosiasson, Patricio Isaías, Rosa Jelves, Andrés Marín, Valentina Morales, Bastián Naveas, Bárbara Oliveros, Josefina Quintana, Romina Riquelme, Ximena Roja, Benjamín Torres, Michelle Urqueta, Javiera Vega,Estefanía Vergara, Paula Verdugo.

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Alessandra Burotto Tarky

Coordinadora de Anilla Cultural MAC, proyecto del Museo de Arte Contemporáneo de Chile dedicado a desarrollar actividades de extensión haciendo uso intensivo de las nuevas tecnologías de la información y comunicaciones en el marco de su participación en la red iberoamericana Anilla Cultural Latinoamérica-Europa y centros culturales de América Latina y España. Es la curadora de “Zimoun 1.708 motores DC preparados, 646 elementos de cartón, 336 golillas metálicas, 259 pelotas de algodón, 158 alambres de soldar, 39 kg. de madera, 38.5 mt. de cuerdas, 5.3 km. de hilo, 1 video”, que se podrá ver en el MAC Quinta Normal hasta el 26 de enero de 2020.