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Lina bo Bardi Dibuja

La arquitecta Lina Bo Bardi (1914-1992) tuvo siempre una fuerte conexión con el dibujo. A lo largo de su vida y en todas las facetas artísticas a las que se volcó, el dibujo siempre estuvo presente. Más que una herramienta de diseño, dibujar era para ella un medio de expresión primordial, alimentado por un gran sentido de la curiosidad y la duda. El dibujo fue su lenguaje, la prolongación de su pensamiento y el vehículo para su mente. En definitiva, su forma más genuina de explorar, sentir y relacionarse con el mundo.

Bo Bardi descubrió el dibujo en su infancia, de la mano de su padre -pintor aficionado-, y recibió su formación artística y arquitectónica en su Italia natal. Tras el desarrollo de una original y fecunda carrera en Brasil, Lina Bo Bardi es considerada actualmente unx de lxs arquitectxs más destacadxs del siglo XX, y ha obtenido un reconocimiento internacional por su labor como diseñadora, editora, comisaria e intelectual. Su obra perdura como una lección cultural en la que confluyen aspiraciones estéticas y preocupaciones éticas.

Mientras muchos arquitectos, diseñadores y artistas debatían, y debaten, los aspectos formales del espacio y la producción artística, Bo Bardi consagró su carrera a comprender las profundas relaciones existentes entre el ejercicio del dibujo y los actos de la vida cotidiana. Desde su punto de vista, son las personas y no los arquitectos los verdaderos protagonistas de la arquitectura. A pesar de que solo un número reducido de sus proyectos arquitectónicos fue ejecutado, Bo Bardi fue muy prolífica en el campo del mobiliario, el diseño gráfico, la escenografía y el diseño de exposiciones, y nunca estableció ninguna jerarquía entre los diferentes registros del amplio abanico de su práctica.

Cuando diseñamos, incluso como estudiantes, es importante que nuestro edificio tenga un propósito e incluya la connotación de uso. Es necesario que la obra no se desplome del cielo sobre sus habitantes, sino que exprese sus necesidades […]. En definitiva, siempre se debe perseguir proyectar el objeto ideal y decente, que también podría definirse con el antiguo término de «bello».

Lina Bo Bardi

Vista de la exposición “Lina Bo Bardi dibuja”. © Fundació Joan Miró, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero
Vista de la exposición “Lina Bo Bardi dibuja”. © Fundació Joan Miró, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero

A lo largo de su vida, Bo Bardi plasmó sus imaginativas visiones y sus procesos creativos en numerosos bocetos, tantos así que se han llegado a conservar más de seis mil bosquejos y dibujos en sus archivos personales, alojados actualmente en el Instituto Lina Bo e P. M. Bardi, en São Paulo, Brasil.

La muestra Lina Bo Bardi dibuja, que se presenta en la Fundación Joan Miró de Barcelona, arroja luz sobre una concisa y cuidada selección de un centenar de ellos, a cargo del comisario Zeuler Rocha Lima. Lina Bo Bardi dibuja es una constelación de imágenes que invita al visitante a descubrir la relevancia del dibujo en la trayectoria de esta arquitecta singular, y a establecer asociaciones libres entre las múltiples facetas de su obra.

Los dibujos, realizados con distintas técnicas –lápices, acuarelas, gouache, rotuladores, tinta- revelan, al mismo tiempo, su amplia concepción del diseño y la arquitectura, accesible a todo el mundo, en la que mezcla sensibilidades artísticas diversas, nutridas directamente de la naturaleza y la vida cotidiana.

En palabras del comisario, “sus dibujos son muy personales. Constituyen un ejercicio emocional y no solo una práctica intelectual […]; es evidente que, en sus manos, el dibujo era una búsqueda de conocimiento e intimidad. Que era un acto de amor. Y, como toda forma de amor, estaba llena de retos, contradicciones y ambigüedades”.

La exposición Lina Bo Bardi dibuja se articula en cuatro ámbitos temáticos: el espacio, entendido como escenario para vivir y para ver y observar los objetos y las pequeñas realidades cotidianas; las plantas como attrezzo, y las personas, auténticas protagonistas de estos espacios. “A través del dibujo”, apunta Rocha Lima, “observaba, imaginaba y aspiraba a comprender y transformar la realidad, tanto la exterior como la interior. Proyectaba un mundo mejor para vivir, para ella y para los demás”.

Vista de la exposición “Lina Bo Bardi dibuja”. © Fundació Joan Miró, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero

La exposición comienza con el ámbito dedicado al imaginario del mundo natural en los dibujos de Lina Bo Bardi. Las plantas estuvieron presentes en los dibujos de Bo Bardi desde su infancia, como símbolo de los ciclos de la vida y de la naturaleza. En 1956, de visita en Barcelona, Bo Bardi descubrió la obra de Antoni Gaudí, cuyo interés por las plantas y las formas orgánicas transformó para siempre el lenguaje de la arquitecta italo-brasileña.

En sus dibujos de plantas, Bo Bardi combinaba elementos pintorescos y sublimes; exploraba analogías orgánicas figurativas y abstractas, buscando la simplicidad, la intimidad y el afecto. Concebía jardines para el interior y el exterior de los edificios, que evocaban formas esenciales de vivir en paisajes arquitectónicos y urbanos románticos.

La representación de personas fue un tema constante en sus dibujos. La muestra prosigue abordando este aspecto a través de un conjunto de piezas en las que el cuerpo humano aparece no solo en tanto que objeto físico o referencia, sino también como una forma de estar en el mundo, individual y colectivamente.

En sus dibujos, imbuidos de curiosidad artística, alusiones sociales, intención política e incluso cierto sentido de la ironía, las personas expresan emociones y acciones, no son solo una referencia antropométrica. Bo Bardi hizo ilustraciones, dibujos narrativos y también visionarios en los que plasmaba cómo esperaba que los espacios que proyectaba fuesen habitados. Como si fueran personajes de obras de teatro, en los dibujos de Bo Bardi las personas representan y expresan evocadoras formas de introspección, significados culturales y relaciones comunitarias.

Vista de la exposición “Lina Bo Bardi dibuja”. © Fundació Joan Miró, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero

Mediante el ejercicio continuado del dibujo, Lina Bo Bardi creó una original cultura visual que es objeto del siguiente ámbito de la muestra. Gracias a su experiencia editorial, aprendió cómo emplear las imágenes para promover valores y para generar formas de ver innovadoras. Tras instalarse en Brasil en 1946, articuló estos conocimientos en el campo del diseño gráfico con la cultura popular, su reconocimiento de las formas de expresión espontáneas y las diferentes tradiciones de las que participaba.

El conjunto de su obra transmite su convicción de que la vida debería estar en el centro de la forma de concebir los objetos, los edificios y los espacios, tal y como plasma el último ámbito de la exposición. “Sus dibujos”, precisa el comisario, “nos recuerdan que la vida cotidiana es poliédrica y llena de posibilidades, un lugar para trabajar y soñar, para la existencia individual y social”.

Los dibujos de Bo Bardi revelan su lenguaje híbrido e integrador en diseño, y su habilidad para combinar e integrar creativamente distintos géneros, desde el mobiliario hasta la escenografía, desde simples edificios hasta espacios y paisajes complejos; escalas espaciales distintas, desde objetos pequeños hasta diseño urbanístico; y distintos marcos temporales, desde la reutilización flexible de los sitios históricos hasta su atrevimiento con nuevas estructuras.

La exposición concluye con la proyección del video Lina Bo Bardi, curator, que el propio Zeuler Rocha Lima produjo originalmente para la muestra Lina Bo Bardi 100 en el Architekturmuseum de Múnich, en el año 2014, con motivo del centenario del nacimiento de la arquitecta.

Para subrayar el impacto de la obra de Gaudí en el lenguaje de Lina Bo Bardi, el vestíbulo de la Fundación Joan Miró acoge en paralelo una selección de imágenes de la serie fotográfica que Joaquim Gomis dedicó a la arquitectura gaudiniana.

Asimismo, durante la muestra se podrán ver, en el espacio participativo, los bocetos del diseño original de la exposición, también a cargo de Zeuler Rocha Lima, que constituyen un homenaje al particular espíritu que Lina Bo Bardi imprimió a sus iniciativas como comisaria y sus diseños expositivos. Completan el proyecto un programa específico de actividades y una monografía firmada por el propio comisario, experto internacional en la figura de Bo Bardi, y coeditada por la Fundación Joan Miró y la Princeton University Press para su edición inglesa.

Vista de la exposición “Lina Bo Bardi dibuja”. © Fundació Joan Miró, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero

LINA BO BARDI DIBUJA

Fundación Joan Miró, Parc de Montjuïc 08038, Barcelona

Del 15 de febrero al 26 de mayo de 2019

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