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PRIMERA BIENAL DE LA ARTÁRTIDA

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En el 2011, el artista, marinero y filósofo ruso Alexander Ponomarev anunció el concepto de una instancia, hasta ahora, inédita: la primera Bienal de la Antártida. Tras varias expediciones, y luego de haber organizado varios eventos artísticos internacionales en el continente, este miembro de la Academia Rusa del Arte se ha convertido en el curador del primer evento de este tipo en una de las zonas más inhóspitas del planeta.

La expedición de la Bienal de la Antártida, a bordo del buque de investigación Akademik Sergey Vavilov, comienza el 17 de marzo y durará doce días. Se trata de un emprendimiento cultural en el que un centenar de personas de todo el mundo –desde artistas y arquitectos, hasta investigadores, visionarios y filósofos- explorarán y “crearán un futuro cultural universal para la Antártida”. El programa a bordo de la bienal incluye discusiones artísticas y científicas, actuaciones, lecturas poéticas y filosóficas y proyecciones.

La embarcación está concebida como un estudio, un espacio para conferencias y para exposiciones flotantes. Durante los aterrizajes en varios lugares antárticos, los artistas instalarán temporalmente obras de arte, o realizarán performances. La movilidad, la especificidad del sitio, la compatibilidad ecológica, la expresividad artística y la agudeza conceptual condicionarán estas intervenciones. Una vez finalizada la expedición, un conjunto de obras seleccionadas creadas durante la bienal será expuesta en museos y centros de arte internacionales.

Ponomarev la llama «una bienal parada de cabeza», o una «bienal invertida», no sólo porque las obras de arte se prepararán durante el viaje y en condiciones de expedición severas, sino también debido a los nuevos principios de cooperación creativa de la bienal: “una bienal en curso”, que construye constantemente un espacio para la cooperación productiva y la creación de significado.

Cuando uno entra a su página web, lo primero que se lee es una suerte de manifiesto, condensado en cuatro frases: “Alejándonos de modelos de exposición estándar. Desarrollando el potencial cultural de la Antártida. Empujando los límites del arte. Imaginando el futuro de la comunidad global”.

Bajo el patrocinio de la UNESCO, la Bienal de la Antártida es un fenómeno sociocultural internacional que utiliza metodologías artísticas, científicas y filosóficas para abordar espacios compartidos, como la Antártida, el Océano y el Espacio Exterior. La idea comenzó a cuajar en el 2014, cuando Ponomarev curó el primer pabellón supranacional de la Bienal de Venecia -el Pabellón Antártico-, una suerte de interfaz internacional de la hoy Bienal de la Antártida, con el apoyo de la Fundación de Caridad AVC.

“Nuestro objetivo es diseñar una plataforma para el diálogo intercultural y transdisciplinario sobre el futuro de los ‘espacios compartidos’, realizar una investigación artística única en los lugares ubicados al borde de la experiencia humana y sentar las bases para una comunicación efectiva en estos espacios”, dice Ponomarev.

A él se suma, en este proyecto, un Consejo Asesor Artístico compuesto por Hans-Ulrich Obrist, Hani Rashid, Sam Keller, Sheikha Hoor Al-Qasimi y Nadim Samman, quienes han sido los responsables de invitar a los artistas participantes: Hani Rashid (EEUU/Canadá), Matthew Ritchie (Reino Unido), Tomás Saraceno (Argentina/Alemania), Alexis Anastasiou (Brasil), Joaquín Fargas (Argentina), Julian Charriere (Francia/Suiza), Paul Rosero Contreras (Ecuador), Juliana Cerqueira Leite (Brasil), Zhang Enli (China), Sho Hasegawa (Japón), Gustav Dusing (Alemania), Julius von Bismarck (Alemania), Lara Favaretto (Italia), Yto Barrada (Marruecos), Eulalia Valldosera (España).

¿Por qué la Antártida? Es el último espacio verdaderamente libre y un modelo para el futuro: según el Tratado Antártico (1959) y los acuerdos internacionales conexos, esta zona del planeta está destinada exclusivamente a actividades creativas e investigaciones científicas que sean de interés para toda la humanidad. La Antártida es el continente que puede estimular a la gente a pensar en el futuro de la humanidad y la cultura y dar la oportunidad de crear nuevas formas de acercarse y de ver la vida en nuestro planeta.

La expedición artística de la bienal comenzará en Ushuaia, la ciudad más austral de nuestro planeta, donde aproximadamente 100 participantes abordarán el buque de investigación Akademik Sergey Vavilov. La ruta incluye a Nueva York, Moscú, Venecia, Barcelona, Newport y Miami. Alexander Ponomarev dice que para estas cien personas, el viaje será «una revolución que cambie la dirección del vector».

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