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CRÓNICAS DE LO AJENO

Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral, reúne trabajos de los artistas chilenos Alejandro Leonhardt, Rosa Apablaza, Ignacio Gatica Rojas y Valentina Soto que son el resultado de sus investigaciones realizadas durante el año pasado en la residencia FLORA ars+natura, en Bogotá, dirigida por el curador colombiano José Roca. La residencia es un convenio entre la Galería Gabriela Mistral y este espacio de investigación de arte contemporáneo que privilegia procesos creativos asociados al paisaje físico y cultural.

“Nos parece muy significativo poder desarrollar estos modelos de intercambio, que expanden las posibilidades de investigación para los artistas y, al mismo tiempo, ayudan al mutuo conocimiento entre distintas escenas de arte”, señala Florencia Loewenthal, directora de la galería.

Los artistas trabajaron en base a sus observaciones y recorridos por el barrio San Felipe, donde se ubica la residencia. “El desarrollo de los proyectos planteados por cada uno de los artistas se encuentra profundamente ligado al paisaje urbano y sus dinámicas: el cemento, el caucho, los materiales de desecho que se evidencian en materialización de sus trabajos”, explica la curadora de la exhibición, Pamela Dejardins.

Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral, con obras de Alejandro Leonhardt, Rosa Apablaza, Ignacio Gatica Rojas y Valentina Soto. Foto: Benjamín Matte

Con un interés particular en la música, Ignacio Gatica se enfocó en una investigación sobre la industria del vinilo en Colombia, en especial sobre la trayectoria del sello discográfico Fuentes, de donde recupera bases sonoras de ritmos típicos colombianos grabados en las décadas del 50 y del 60.  “A partir de la creación de loops, Gatica da sonido a una imagen cenital en video de un espacio claramente urbano: una pequeña rotonda por donde circula un vendedor de mangos –personaje recurrente en el paisaje urbano bogotano–, generando una analogía con el movimiento circular de un disco sonando sobre un tornamesa. En Chile, Ignacio utiliza el cemento para recrear portadas de libros de Milton Friedman y F.A. Hayek,  autores de la escuela austriaca de la economía y que influyeron enormemente en el desarrollo del modelo neoliberal en la posdictadura chilena”, explica la curadora.

La investigación de Valentina Soto durante la residencia consistió en la observación de la flora y fauna colombiana, y entender cómo está relacionada con toda su historia (desde las primeras expediciones a Nueva Granada en los s. XVIII y XIX, hasta el conflicto armado actual), por ser una región muy rica en recursos naturales. Las obras que presenta en la muestra en la Mistral son una suerte de traducción de esta flora. Una de las piezas está conformada por 12 esculturas hechas en cerámica, basadas en referentes del mundo natural (plantas y frutas). Otro trabajo consiste en una serie de hojas de plátano realizadas con caucho reciclado. “El desecho del caucho es un material industrial que moldea una forma natural. Por un lado, está la presentación de la planta del banano, como un símbolo de lo exótico, del imaginario que uno espera de Colombia, pero que choca con la realidad de la zona urbana e industrial que es Bogotá. El caucho se relaciona también con toda la historia de explotación durante la fiebre del caucho, y la hoja de plátano se relaciona con la explotación bananera”, asegura la artista.

Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Ignacio Gatica. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Ignacio Gatica. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Valentina Soto. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Valentina Soto. Foto: Benjamín Matte

Alejandro Leonhardt exhibe el resultado de largas caminatas realizadas por las calles de San Felipe, donde observó la abundancia de desechos industriales, como cables de electricidad que habían sido cortados por vagabundos para extraer cobre, trozos de parachoques rotos, fragmentos de caucho, entre muchos otros, con los que construyó nuevas estructuras modificando su sentido. De regreso en Santiago, el artista realizó la misma operación en el sector de la Avenida 10 de julio, recolectando casi los mismos elementos que en Bogotá. Para Leonhardt, el desecho es parte de la economía global. “Recolecté fragmentos encontrados en el suelo, todos de color negro –por elección propia- y que por su cualidad de ‘parte’ exhiben un estado inusual. Con este material elaboré una instalación que por razones asociativas privilegia cualidades abstractas”, explica el artista.

Durante su residencia, Rosa Apablaza investigó también los desechos, enfocándose en su posibilidad de ser reutilizados. Por otra parte, hizo una especie de reporteo activista averiguando a qué tipos de bienes y servicios gratuitos se podían acceder en el barrio de San Felipe, como estrategia para satisfacer necesidades básicas a partir de cosas gratuitas. Su interés, que ha desarrollado a lo largo de todo su trabajo, es cuestionar las lógicas capitalistas y abrir espacios para habitar fuera de la economía tradicional.

La artista también recuperó estereotipos presentes en la sociedad colombiana para crear una performance que se presentó el día de la inauguración, y el 4 de mayo guió, junto a la artista y teórica colombiana Luna Acosta, el seminario Necropolíticas y Arte en el conflicto armado colombiano, un acercamiento a algunas prácticas artísticas llevadas a cabo en el seno del conflicto armado colombiano.

Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral, con obras de Alejandro Leonhardt, Rosa Apablaza, Ignacio Gatica Rojas y Valentina Soto. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Rosa Apablaza. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Rosa Apablaza. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Rosa Apablaza. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Rosa Apablaza. Foto: Benjamín Matte
Vista de la exposición Crónicas de lo Ajeno, en la Galería Gabriela Mistral. Obras de Rosa Apablaza. Foto: Benjamín Matte

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