Durante los últimos diez años, la feria Ch.ACO se ha establecido como la principal instancia para el mercado del arte contemporáneo en Chile, congregando a galerías y espacios nacionales y extranjeros de variada trayectoria. Su historia, valga decir, ha estado marcada por vaivenes. Todo comenzó con una tímida primera versión en el Club de Planeadores de Vitacura, instalándose luego en las Casas de Lo Matta, en la misma comuna. El gran salto vino en 2011, cuando, en su tercera edición, la feria se trasladó al corazón de Santiago, ocupando la Estación Mapocho bajo la premisa de “democratizar el arte”, y atrayendo gran cantidad de público. Tras las quejas de galeristas que vieron reducidas sus ventas, y la baja asistencia de coleccionistas, Ch.ACO volvió al sector alto de Santiago, instaurando en su octava edición un modelo que contempla itinerancias por espacios arquitectónicos aún en obras, y que la llevó a los edificios Las Condes Design (2016), CV (2017), y ahora Parque Arboleda, en Lo Curro, donde tiene lugar entre el 22 y 26 de noviembre su décima edición.

El plan ha dado frutos, podría decirse: si bien el alto flujo de asistentes se vio considerablemente reducido, las ventas aumentaron, a pesar de las aprehensiones de galeristas que apenas logran cubrir sus gastos operacionales. El mercado del arte contemporáneo en Chile existe, es algo que la feria vino a probar… así como la teoría de que los espacios en dónde éste se mueve también existen y son reducidos. ¿Democratización o mercado? Es una difícil decisión, pero sus organizadoras, las galeristas Elodie Fulton e Irene Abujatum, y los expositores, parecen tener su respuesta.

Ch.ACO ha resultado ser un termómetro de la escena local en estos últimos diez años, evidenciando el nacimiento de una nueva generación de artistas con exposición internacional, la consolidación de los más veteranos, y el fortalecimiento de las galerías como motores impulsores de sus carreras y obras. Otro avance que va de la mano de su existencia es la construcción de un coleccionismo privado nacional hoy más notorio, uno que ha pasado de unas pocas manos a un plantel más organizado, curioso, activo y visible, tanto nacional como internacionalmente. A nivel de su organización interna, Ch.ACO también ha cambiado. Este año, por primera vez, conformó un Comité Asesor encargado de la selección de las galerías que integran la sección principal de la feria, algo que acerca su estándar al de otras ferias internacionales.

Para bien o para mal, Ch.ACO es el referente del arte contemporáneo y su mercado en Chile, siendo blanco de críticas y también de felicitaciones. Y lo seguirá siendo en tanto el estándar pueda compararse con el de sus pares extranjeros o alguien más decida tomar la labor que Fulton y Abujatum se autoimpusieron hace una década.

Conversamos con Elodie Fulton, directora de Ch.ACO, sobre las novedades que trae la feria este año, los desafíos que se vienen y lo que se ha recorrido hasta ahora, y cómo.

1.

Ch.ACO cumple diez años. Mañana inaugura la décima versión de la principal feria de arte contemporáneo de Chile. ¿Qué sensaciones te produce este hito? ¿Cómo ha sido el camino recorrido para llegar hasta acá?

Cumplir diez años nos ha llevado a hacer un trabajo retrospectivo, poder hacer un análisis del estado del arte en 2009 y del estado del arte al día de hoy. Feria Ch.ACO es una plataforma de coordinación y comunicación de los agentes nacionales e internacionales, dando cuenta de las cosas en las que tenemos que trabajar año a año, pero también de cómo el sistema del arte local ha avanzado en estos años.

2.

Entre las novedades que trae Ch.ACO para esta edición está la conformación de un Comité Asesor, compuesto por la galerista chilena Patricia Ready; Bernardita Mandiola, directora de Fundación AMA; el galerista Juan Carlos Bendana-Pinel; el historiador de arte, crítico y curador Ignacio Szmulewicz; y Giancarlo Scaglia, de Galería Revólver. Es algo que viene a brindar transparencia en la selección de galerías participantes, y que se conecta con la forma de operar de otras ferias internacionales. ¿Cómo es que se decide crear este comité y definir la composición de sus integrantes? ¿Cómo se renovará?

La conformación de comités de selección, en los que participan galeristas nacionales e internacionales, es un modelo presente en la mayoría de las ferias del mundo. En el caso de feria Ch.ACO, pudimos conformarlo gracias a la consolidación de relaciones con galerías extranjeras. Nos parece que lo mejor es que sea un comité conformado principalmente por galerías, pues ellos mismos son los que mejor pueden recomendar a sus pares qué artistas y propuestas presentar para el público chileno. Es un comité asesor que busca darle una línea y un hilo conductor a la oferta de la feria y que trabaja colaborativamente con los aplicantes del año. Nuestra referencia siempre fue Art Brussels, que fue creada por galerías de arte, y que de manera cíclica tiene a un comité que varía y su director también, siempre estando a cargo de un galerista local. La idea es que el comité también cambie, recomendando a nuevos agentes para las futuras ediciones. Las ferias de arte no ganan por comisión de venta, pero sí adquieren prestigio cuando a los galeristas les va bien. Y para nosotros, eso es fundamental.

3.

Esta edición marca también el último año de la curaduría de Cecilia Fajardo-Hill en la sección Focus, así como de Carolina Castro en Planta -quien este año suma como colaborador a Matías Allende-, y de Camila Opazo en Nave de Ediciones. ¿Hay planes en cuanto a la curaduría de las distintas secciones de la feria a futuro? ¿Cómo evolucionará esto con la feria?

Crear estas secciones fue una apuesta entre Ch.ACO y los curadores, y nos pusimos un plazo de tres años para efectivamente saber si era un sistema que funcionaba o no. Después de esta edición viene un periodo de evaluacion para ver cómo funcionó y también para identificar qué necesidades y nuevas realidades están surgiendo ahora, para volver a plantearnos las secciones de la feria. En ese sentido, las secciones de la feria surgen de acuerdo a las necesidades del momento. Nosotros ideamos Nave de Ediciones cuando vimos que había un interés por volver a las publicaciones impresas y editoriales dedicadas a los libros de arte.

4.

La feria se desarrolla por tercer año consecutivo dentro de este formato nómada, trasladándose de nuevo a otro sitio en obras, en esta ocasión el Edificio Parque Arboleda en el sector de Lo Curro, en Vitacura. ¿Cuáles son las ventajas que han encontrado en este modelo? ¿Por qué no repetir, por ejemplo, en el edificio de CV, que se mantiene en obra?

En muchas capitales del mundo las ferias se realizan en edificios industriales, que fue lo que quisimos reflejar cuando nos instalamos en la Estación Mapocho. Hace tres años nos planteamos un proyecto itinerante, que ha funcionado bastante bien, ya que permite una colaboración entre el mundo del arte y el prolífero mercado inmobiliario de Santiago. Además, esto le ha dado una identidad particular a la feria; todos los años las visitas se sorprenden por el nuevo espacio del que nos apropiamos y, al mismo tiempo, logran diferenciar claramente cada edición. Hay un factor sorpresa ahí, que va muy de la mano con la mística de la celebración de este año.

Además, nosotros estamos enfocados en trabajar en torno al arte público y a nuevas formas de aportar a la cultura poniendo en contacto y en colaboración a agentes públicos y privados. Este formato ha contribuido con ese fin: en las dos últimas sedes de la feria, luego de ocupar esos espacios, se generaron hitos de arte más permanentes.

5.

Esta sede se encuentra en lugar más bien lejano o de difícil acceso para el ciudadano de a pie, además de contar con entradas más bien caras en relación a versiones anteriores. ¿Cómo evalúas estas experiencias frente a lo que era Ch.ACO en la Estación Mapocho, cuando la premisa era “democratizar el arte” y mejorar el acceso a él?

Durante estos diez años hemos ido construyendo el proyecto según el contexto nacional del mercado del arte y las audiencias, por lo que hemos ido cambiando según ese criterio. Si bien Estación Mapocho es un lugar más céntrico, empezó a pasar que, con el pasar de los años, en términos de ventas para las galerías el espacio no funcionaba, y que a las galerías y a los artistas les vaya bien es una de nuestras principales misiones. Fueron las mismas galerías quienes nos sugirieron cambiar de lugar y acercarnos a sus clientes, y atendimos a ese pedido. Además, nos dimos cuenta de que nuestro propósito de democratizar y acercar el arte a la gente tenía mejor cabida cuando salíamos a la calle, ya que a pesar de dónde estuviera ubicada la feria siempre fue con corte de entradas, que es una barrera para llegar a más gente. Es por eso que, desde el año pasado, y en este décimo aniversario aún con más fuerza, organizamos proyectos de arte donde las obras salen al encuentro de la ciudadanía en sus recorridos cotidianos.

6.

A lo anterior se suma Ch.ACO en la calle, un programa que consiste en intervenciones por parte de artistas pertenecientes a galerías expositoras en tiendas, hoteles y otros espacios exclusivos de la comuna de Vitacura, circunscribiéndose a un segmento muy limitado y que tampoco es que esté particularmente restringido del acceso al arte. ¿Cómo se logra vincular esto al resto de la ciudad y de la población? ¿De qué formas piensas que estas acciones ayudan en concreto a “promover la práctica del coleccionismo como motor de crecimiento del patrimonio nacional”?

Este es un programa de acceso gratuito organizado por la Corporación Cultural de Vitacura, quienes son los presentadores de feria Ch.ACO, que busca generar audiencia en torno al tema de las artes visuales. Sin duda esperamos se replique en otras comunas. Para otras audiencias este año trajimos la obra Inside Out, del artista francés radicado en Nueva York, JR, un proyecto de arte participativo global fundado en 2011 tras ganar el premio TED. La idea detrás de esto es poner énfasis en las personas y sus historias en cada acción o causa. Además de la impresión de retratos, los participantes tienen el control total tanto del proceso creativo (tomando sus imágenes) como del proceso de pegado (la instalación de los carteles). La iniciativa se ha presentado en más de 120 países, como Italia, Francia, Corea, Tanzania, Estados Unidos, Brasil y Colombia, y se presentará por primera vez en Chile. Organizado en conjunto con la Intendencia de Santiago, Inside Out Santiago está inspirado en el mensaje “Santiago es de todos”. A través de la intervención, que busca darle una cara visible a las más de 6 millones de personas que viven en la Región Metropolitana, queremos conectar la ciudad a partir del retrato de quienes la habitan, dando cuenta del aporte que implica visibilizar los procesos sociales locales y la diversidad de la ciudadanía. Las intervenciones se montarán en Vitacura, Santiago Centro, Pedro Aguirre Cerda y Melipilla, ampliando nuestro radio a distintas comunas.

7.

El año pasado, si bien resultó ser una versión exitosa de la feria, también hubo críticas de parte de algunos galeristas expositores, quienes veían con preocupación que sus participaciones no resultaran rentables en Ch.ACO, cubriendo sus costes de operación recién hacia el final de la feria, lo que ha generado una alta rotación de galerías que no vuelven de una versión a otra. Hubo también algunos serios problemas técnicos que significaron la salida de una de las galerías participantes durante el fin de semana en la versión 2017. ¿Cómo se trabaja para evitar estas situaciones? Si bien algunas son imponderables o dependen del momento económico del país y de la región, hay otras que se pueden prever. ¿En qué nivel consideras que se encuentra Ch.ACO respecto al estándar internacional?

El año pasado fue un gran año en términos de ventas, especialmente para galerías nacionales. Por esta razón, la mayoría de ellas son parte de la oferta de esta décima edición. La calidad de una feria de arte tiene que ver con la calidad de sus expositores. Cuando partimos con este proyecto, realizamos focus groups y en ese entonces se concebía este espacio como un lugar donde vender lo que se guardaba en las bodegas, cuando es justamente todo lo contratio. Este es el momento donde las galerías muestran lo mejor de sus catálogos y propuestas de artistas, dada la gran visibilidad que tienen en los cincos días que dura el evento, tanto en términos de audiencia como comunicacionales. El perfeccionamiento de una feria tiene que ver con cómo la oferta y la demanda va mejorando año a año.

8.

Este año, la fecha de Ch.ACO se trasladó a fines del mes de noviembre, un mes después que lo usual. ¿Hubo alguna razón en particular para esto?

El clima.

9.

Teniendo un papel triple dentro del mundo del arte chileno, tanto como galerista comercial como organizadora de feria, y siendo parte, al menos de su creación, de una fundación filantrópica como lo es FAVA, ¿cómo ves el momento actual del arte en Chile desde una perspectiva política o gubernamental?

Me gustaría contestar a esta pregunta como arquitecta, que también soy. Es interesante ver lo flexible que puede ser una industria, porque Ch.ACO nunca fue una bienal ni una política de gobierno, sino una iniciativa privada que buscó y sigue buscando aportar al sistema desde ese lugar. En ese sentido, gracias a estos diez años, actualmente tengo una esperanza muy grande puesta en las nuevas generaciones, quienes creo que serán las encargadas de los cambios y la consolidación del mercado del arte.

10.

Considerando la naturaleza finis terrae e historia reciente de Chile, que siempre ha estado algo ajeno a lo que ocurre en el resto de la región, ¿cómo se presenta la feria frente a otras iniciativas latinoamericanas, como ArteBA, ARTBO, ArtLima o Zona Maco? ¿Cómo evalúas la inserción de Chile en el mercado del arte latinoamericano y mundial?

Feria Ch.ACO ha ido adquiriendo cada vez mayor relevancia en la región, y también los artistas locales han ido ganando cada vez mayor renombre. Eso sí, desde nuestro primer año hemos potenciado la idea de mirar hacia la alianza Pacífico. Dado el lugar geográfico donde se ubica Chile, y cómo el mercado asiático ha crecido, creemos que es interesante proyectarnos hacia ese lugar del mundo. No es casualidad que Art Basel haya partido en Europa, después haya tenido una versión en Miami y ahora esté en Hong Kong. Es un mercado importantísimo en el mundo, y buscamos sumarnos a él. Además, nos parece que hay una fuerte carga colonial centroeuropea de la que hay que liberarse; es un proceso, pero proponemos dejar de mirar tanto hacia España y mirar hacia APEC, porque ahí están pasando cosas muy interesantes.

 


Imagen destacada: Vista área del proyecto Inside Out, del artista JR, en su primera presentación en Santiago, como parte del programa Ch. ACO en la Calle, Feria Ch.ACO, 2018. Foto: Gonzalo Zúñiga

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Nicolás Narváez Alquinta

Nace en La Serena (Chile) en 1987. Es publicista, editor y comentarista de arte. Licenciado en Comunicación Persuasiva por la Universidad del Desarrollo (Santiago de Chile). Ha seguido estudios libres en marketing cultural y formación de audiencias, y cursos sobre arte moderno y contemporáneo con instituciones como The Museum of Modern Art de Nueva York. Fue fundador y editor general del blog de arte ANTE Santiago. Actualmente es editor general en Artishock.