José Olano (Cali, 1985) utiliza objetos cotidianos encontrados tales como muebles, ropa y vasos en combinación con materia orgánica -ramas de árboles, frutas- para crear instalaciones escultóricas que exploran la estabilidad y su relación con la fragilidad y el azar.

En su actual muestra en DiabloRosso, en Panamá, titulada degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa, el artista colombiano presenta una serie de objetos instalados en precario equilibrio, un ejercicio lúdico que apunta a una posible –o casi inminente- catástrofe, como lo representa en una serie de dibujos tipo viñeta en los que una papaya cae de la mesa al piso para asistir al encuentro fatal de un cuchillo.

Lo efímero y lo inestable impregnan las composiciones extrañas e impredecibles de Olano. Un enorme cristal es sostenido por los dos extremos por piñas que, eventualmente, se descompondrán y cederán apoyo. Platos y vasos se sostienen “en un pie” al borde de una mesa. La vulnerabilidad al accidente de toda esta mise-en-scène es alertada con una señal de neón que denota la palabra “frágil”.

Las obras de José Olano, intrínsicamente in-situ, son instaladas de manera tan precaria que a menudo amenazan los límites de la permanencia, generando como resultado tensión tanto en el espacio como en el público. La delicada estabilidad de sus esculturas imita a la de la existencia humana, un equilibrio que puede ceder en cualquier momento y colapsar.

Vista de la exposición "degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa", de José Olano, en DiabloRosso, Panamá, 2018. Foto: Rapha Salazar
Vista de la exposición "degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa", de José Olano, en DiabloRosso, Panamá, 2018. Foto: Rapha Salazar
Vista de la exposición "degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa", de José Olano, en DiabloRosso, Panamá, 2018. Foto: Rapha Salazar
Vista de la exposición "degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa", de José Olano, en DiabloRosso, Panamá, 2018. Foto: Rapha Salazar
Vista de la exposición "degradaciones tropicales: abismos al borde de una mesa", de José Olano, en DiabloRosso, Panamá, 2018. Foto: Rapha Salazar