Vista de la exposición "Ya no, todavía no", de Iñaki Bonillas, en kurimanzutto, Ciudad de México, 2018. Cortesía de la galería

La primera exposición de Iñaki Bonillas (México, 1981) en kurimanzutto presenta el resultado de su investigación sobre lo que el pintor y cineasta Robert Bresson llamó “la inteligencia de las manos”. El artista se interesa en la capacidad de las manos para realizar objetos a través de automatismos y en cómo estas habilidades desaparecen poco a poco a causa de la evolución de las tecnologías electrónicas en detrimento del conocimiento manual.

El título de la exposición, Ya no, todavía no, es a su vez nombre de un texto de Hannah Arendt [1] en el que la autora explica la existencia de una tierra de nadie o un espacio vacío en donde las cosas del pasado no terminan por extinguirse, pero ya no son de la época en que se vive. De esta manera, la práctica de Bonillas se basa en técnicas manuales referentes a la fotografía analógica que cada vez le resultan menos útiles, o que progresivamente se vuelven más raras al igual que la imprenta de Gutenberg o cambian como el soporte y la tecnología del cine. Cada vez más, un sólo botón resuelve lo que antes, manos disciplinadas y hábiles, hacían con destreza y un largo entrenamiento.

Ya no, todavía no toma como eje de reflexión la hechura a mano de un libro donde pudieran reunirse los distintos procesos de trabajo que el artista estudió para este proyecto. Bonillas trabajó con un amplio equipo de colaboradores en la Ciudad de México quienes se especializan en la fabricación de papel, heliograbado, tipos móviles, revelado en cuarto oscuro, manuscritos iluminados y costura de lomos para llegar al resultado final.

Dentro del espacio de la galería el proyecto se organiza sobre una serie de mamparas que se velan y se revelan las unas a las otras para significar los procesos que intervienen en la fabricación del libro y las manos que participan en ella. Bonillas propone un homenaje a todas las manos invisibles que permiten que suceda no sólo la creación de un libro (El libro de los procesos, 2018) sino también el montaje de una exposición de arte en toda su complejidad. La exposición también es una suerte de despedida a este lenguaje manual, que hoy no tiene nada que ver con los procesos de creación de libros, producción de imágenes e impresiones.

Iñaki Bonillas, Adiós fotografía ["Bye Bye Photography"], 2018, set de 8 heliograbados en chine collé sobre papel Kozo (30 gr) sobre papel de algodón (Hahnemühle, 350 gr), 20.3 x 25.4 cm c/u. Cortesía del artista y kurimanzutto. Foto: Fernando Montiel Klint/Gerardo Montiel Klint, 2018
Iñaki Bonillas, Lomos ["Book Spines"], 2018, set de 5 impresiones de pigmento con tintas de carbón sobre papel de algodón (Hahnemühle Photo Rag, 308 gr), 121.5 x 21.2 cm. Cortesía del artista y kurimanzutto. Foto: Fernando Montiel Klint/Gerardo Montiel Klint, 2018

IÑAKI BONILLAS: YA NO, TODAVÍA NO

kurimanzutto, Gob. Rafael Rebollar 94, Col. San Miguel Chapultepec, Ciudad de México

Hasta el 18 de octubre de 2018

 


[1] Hannah Arendt, ‘Ya no, todavía no’, 14 de septiembre de 1946. Una reseña del libro The Death of Virgil, de Hermann Broch, publicada en The Nation: «El declinar de lo antiguo y el nacimiento de lo nuevo no es necesariamente una cuestión de continuidad; entre las generaciones […] emerge un ‘espacio vacío’, una suerte de tierra de nadie en términos históricos, que sólo puede describirse con las palabras ‘ya no’ y ‘todavía no'».