El Museo Experimental El Eco, en la Ciudad de México, presenta una emblemática exposición que visibiliza los procesos escultóricos de la artista Geles Cabrera (México, 1926), señalando su trabajo como uno de los primeros en efectuarse de manera profesional por una mujer en México. Este proyecto de exhibición surge de la inquietud del artista y curador Pedro Reyes (México, 1972), quien ha especializado su práctica en la investigación de los efectos de la Modernidad desde el análisis del arte, el diseño, la arquitectura y el urbanismo de la segunda mitad del siglo veinte, como una ampliación del espectro de reflexiones sobre el medio ambiente, políticas sociales y la creación artística.

 

A partir de una amplia revisión de documentos, obra gráfica y escultórica, Pedro Reyes logra estructurar una lectura en la que el trabajo de Cabrera es parte fundamental de un linaje particular que antecede a varias de las prácticas tridimensionales dentro del arte contemporáneo en México. Su curaduría proyecta los cambios sincrónicos de dicha obra con la evolución de la escultura internacional del siglo XX. El centro de la expresión formal en las esculturas de Cabrera no es el relato nacionalista o el ánimo triunfalista desde lo histórico. Su trabajo dialoga más allá del territorio, y de ahí su carácter singular y relevancia en la actualidad. Pedro Reyes da cuenta de ello en el siguiente texto curatorial.

 

Vista de la exposición "Geles Cabrera: primera escultora de México", en el Museo Experimental El Eco, Ciudad de México, 2018. Cortesía del Museo Experimental El Eco. Foto: Rodrigo Valero Puertas
Vista de la exposición "Geles Cabrera: primera escultora de México", en el Museo Experimental El Eco, Ciudad de México, 2018. Cortesía del Museo Experimental El Eco. Foto: Rodrigo Valero Puertas

Mi primer encuentro con la obra de Geles Cabrera fue a través de los libros de antologías de escultura mexicana publicadas en los años sesenta que reproducen su obra en blanco y negro. Buscando más información, encontré el número telefónico del Museo Escultórico Geles Cabrera. Llamé al número y cuál sería mi sorpresa que al auricular estaba la mismísima Geles. Acordamos vernos, lo que dio inicio a una hermosa amistad. Es un agasajo conversar con ella y desde entonces la visito todas las semanas. A menudo me acompañan invitados que inmediatamente se suman al “Geles Cabrera fan club”. En estos encuentros se gestó la idea de una exposición que hiciera visible la diversidad y evolución de su trabajo a lo largo de siete décadas de producción ininterrumpida.

Geles Cabrera (2 de agosto de 1926) es la primera mujer que practicó de manera profesional la escultura en México. Este hecho queda registrado por la muestra individual que tuvo lugar en la Galería Mont Orendain en 1948, cuando sólo tenía 22 años. Desde el comienzo, su obra llamó la atención al desarrollarse libre del estilo nacionalista hegemónico en la época. Antes de la llegada de Geles, la escultura era ejercida únicamente por hombres, y fueron sus contemporáneos los que en un principio intentaron disuadirla de entrar al gremio. Luchó para abrirse paso y eventualmente tuvo grandes maestros: Ignacio Asúnsolo, Francisco Zúñiga en La Esmeralda, y Fidias Elizondo, Luis Ortiz Monasterio en la Academia de San Carlos.

Mucho antes de que México recibiera la influencia de Henry Moore, Geles Cabrera se había distanciado por intuición propia del realismo. Si bien la figura se mantuvo siempre como una constante en su trabajo, su tratamiento siempre ha sido el de una síntesis lírica. Las primeras terracotas que exhibe fueron generosamente reseñadas por Paul Westheim y Margarita Nelken, entre otros críticos de la época. Ese mismo año, Geles colabora con Alfonso Pallares y Luis Barragán en la creación de la Morfocromofonia, una integración de color, música y movimiento por medio de la danza, un experimento sinestésico que es uno de los episodios olvidados de la vanguardia que buscamos rescatar con esta exposición.

En esa misma época, Geles viaja a Cuba, en donde convive con Wilfredo Lam mientras continúa sus estudios de arte. De vuelta en México, realiza el retrato de Dolores del Río, para el cual la actriz posó durante seis días. La creciente libertad de su trabajo sorprende: hizo tallas directas en recinto, en piedra madera y piedra de xaltocan. Evita el pulido en mármol, que prevalecía en la obra de otros artistas.

Las obras de Geles Cabrera se caracterizan por su “piedrez”, es decir, son esculturas pero también son piedras, cualidad orgánica con vocación por la intemperie, que muestra un entendimiento profundo de los valores escultóricos en las culturas ancestrales de México. A pesar de tener un característico estilo, la obra de Geles Cabrera muestra cambios en sincronía con la evolución de la escultura del siglo XX. En 1966 se funda El Museo Escultórico de Geles Cabrera en la calle Xicoténcatl, de Coyoacán. Al igual que el Museo Experimental el Eco, son espacios fundados por artistas con el objetivo de expandir la definición de la escultura.

En 1971 prueba nuevos materiales en la exposición Formas ambientales, trabaja con plexiglás termoformado, con lo que dota de color, transparencia y movimiento a sus piezas. En esta misma época forma el colectivo GUCADIGO, acróstico de sus integrantes: Ángela GUrría, Geles CAbrera, Juan Luis DÍaz y Mathias GOeritz. El grupo incursiona en el Land Art al realizar obras monumentales a lo largo de una carretera de Villahermosa, Tabasco, fechadas en 1975. Estas obras fueron destruidas poco después, convirtiéndose en un capítulo perdido de la escultura en México. Para esta exposición se recuperó documentación de aquel acontecimiento, que será expuesta por primera vez y revestirá interés por tratarse de un antecedente de lo que unos años después conoceríamos como el Espacio Escultórico de la UNAM.

Alrededor de los años ochenta, Geles Cabrera, preocupada por sus alumnos de pocos recursos, inaugura el uso de papel periódico como un nuevo material para su escultura, de manera que todos tuvieran acceso a la práctica y que su labor pedagógica fuera nutrida.

Es especialmente relevante que la obra de Geles Cabrera se dé a conocer en el Museo Experimental el Eco, pues en 1957 expuso aquí, y es ahora, 60 años después, que somos partícipes de su regreso. Deseamos que esta muestra acerque la obra de Geles Cabrera a nuevas audiencias, que sea la muy merecida revisión de un trabajo creativo pasado por alto y que, sin duda, encontrará lugar en el corazón de los amantes de la escultura.

Pedro Reyes

Vista de la exposición "Geles Cabrera: primera escultora de México", en el Museo Experimental El Eco, Ciudad de México, 2018. Cortesía del Museo Experimental El Eco. Foto: Rodrigo Valero Puertas
Vista de la exposición "Geles Cabrera: primera escultora de México", en el Museo Experimental El Eco, Ciudad de México, 2018. Cortesía del Museo Experimental El Eco. Foto: Rodrigo Valero Puertas
Vista de la exposición "Geles Cabrera: primera escultora de México", en el Museo Experimental El Eco, Ciudad de México, 2018. Cortesía del Museo Experimental El Eco. Foto: Rodrigo Valero Puertas

GELES CABRERA: PRIMERA ESCULTORA DE MÉXICO

Museo Experimental El Eco, Sullivan 43, Col San Rafael, Cuauhtémoc, Ciudad de México

Del 9 de septiembre al 18 de noviembre de 2018