La 13° Bienal de Artes Mediales de Chile, que inaugura este 5 de octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago, gira en torno al temblor como concepto que abarca la complejidad de las investigaciones llevadas a cabo en los últimos dos años sobre los fenómenos telúricos, la naturaleza y sus repercusiones simbólicas.

Esta es la primera edición de la BAM que cuenta con un equipo curatorial ampliado, compuesto por Pedro Donoso, Carolina Gainza, Valentina Montero, Mariagrazia Muscatello y Sebastián Riffo quienes, a invitación del director de la BAM, Enrique Rivera, han trabajado alrededor de la sismicidad como factor característico del territorio geopolítico chileno y de países como Japón e Italia.

La nueva visión curatorial ampliada de la BAM tiene como objetivo entregarles a los visitantes, tanto en su contexto editorial como museográfico, una narrativa libre e interactiva, donde cada uno construye su propio relato.

“Este ejercicio fue propuesto como una operación que busca potenciar las prácticas de autoformación, autogestión y autoconstrucción, propias de las relaciones humanas y fuerzas de la naturaleza. Nos hemos centrado no en el momento del desastre, sino que en lo que sucede inmediatamente después, la capacidad de autogestionar un entorno caótico, cuando el valor del dinero desaparece y emergen las verdaderas identidades de cada uno”, señala Enrique Rivera.

En conjunto, los curadores han intentado abarcar y sintetizar el complejo fenómeno de la relación entre el ser humano y la naturaleza en sus aspectos más conflictivos y metafóricos. El relato curatorial ha evidenciado, así, una pluralidad de lecturas que constituyen simbólicamente esa ruptura o impermanencia causada por los temblores.

“No existen los desastres naturales, sólo nuestra incapacidad social para adaptarnos a la realidad geológica y climática de la tierra. El desastre es humano, al convertirse en una especie de plaga consumista que arrasa y contamina en pos del progreso. Trabajar en torno a este contexto convierte a la 13° Bienal de Artes Mediales en un dispositivo de reflexión crítica respecto a nuestro papel como especie dominante y en inevitable autodestrucción”, señala el texto curatorial.

Esta edición de la Bienal, que se desplegará por varios espacios de Santiago, apela así a la reconfiguración, interpretación y transmutación de los desastres como una metáfora aplicada a estos tiempos de extraños cambios de paradigmas. “Todo cambio o transmutación requiere la modificación estructural de lo establecido. Esta realineación de contexto no es estática ni lineal y, al igual que la tierra, está en constante movimiento. Los temblores conforman, con sus sutiles o violentas réplicas, el relato principal de una posible identidad geográfica y psico-geográfica”, apuntan los curadores.

El tema de la anterior Bienal, que abordó la transformación del lenguaje en la era de las comunicaciones numéricas, tiene su continuidad en esta edición al considerar los temblores como fricciones constantes que no solamente actúan a nivel geológico y tectónico, sino también metafóricamente, como provocadores de fenómenos de tensionamientos y transformaciones tecnológicas, económicas, artísticas, políticas y sociales.

La Bienal es además un espacio de reflexión abierta sobre las prácticas curatoriales y artísticas y su conexión con una comunidad a la que se apela no solo como receptor final, sino como provocador y fuente de contenidos esenciales, apostando a una labor de calibración y constitución colectiva de escritura y de interacción entre las obras.

Los trabajos y las diferentes acciones de los más de 50 artistas y colectivos internacionales convocados en esta edición de la BAM otorgan una visión articulada de las distintas investigaciones que hacen hincapié en la documentación, la ficción, la ironía y las lecturas íntimas, colectivas y simbólicas de la relación entre los humanos y las fuerzas incontrolables de la naturaleza.

Terremoto de Valparaíso, 1906

La tierra está incompleta, declama el poeta Ronald Kay, y cuando se termine, se convertirá en una masa flotante, inerte y sin vida vagando en el universo. El temblor es el estado en movimiento que refleja no solo la actividad de la tierra, sino que de todos los seres vivos. Temblamos porque estamos vivos.

 

Monumento a Lorenzo Berg

ALGUNAS OBRAS

El 5 de octubre, a las 20:30 horas, durante la inauguración de la Bienal, la artista chilena Constanza Alarcón presentará Terremoto para 15 cantantes, una performance donde 15 cantantes de ópera interpretan en vivo datos sísmicos que provienen del terremoto en Chile del 27 de febrero del 2010.

El artista chileno Cristóbal Cea presenta Arca, una videoinstalación que vincula el relato bíblico del Diluvio Universal con la historia del Museo Nacional de Bellas Artes, mientras que en la Galería Macchina –uno de los espacios sede de la Bienal- el argentino Juan Sorrentino dispone la construcción de un muro que a lo largo de su período de exposición se desmorona lentamente. Activada mediante vibraciones sonoras, esta instalación ofrece un dispositivo donde el efecto sísmico provoca una alegoría que mezcla de forma experimental la belleza de la lenta decadencia con los temblores que sacuden a los cimientos sociales.

La chilena Mariana Najmanovich presenta una serie de pinturas hechas con la técnica que ha denominado “piel acrílica” a partir de imágenes de antiguas guerras que muestran el caos del contexto bélico, donde se insertan escenas de juegos virtuales sobre guerra y elementos actuales de la tecnología militar. Ronald Kay, quien falleció hace pocos días, está presente en la Bienal con un libro realizado junto con el Consejo de Monumentos que relata el homenaje que hiciera Lorenzo Berg, artista y artesano chileno, a Pedro Aguirre Cerda a través de un controversial monumento de inspiración tectónica.

En la Onemi (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior), otra de las sedes de la Bienal, se estará presentando Temblor de Cielo, de Vicente Huidobro, junto a otros documentos históricos sobre los terremotos.

Otros artistas convocados son Cornelia Koch y Sofía Vargas, Maya Watanabe, Pierre Huyghe, Monica Bonvicini, Cindy Sherman, Rafael Guendelman, Rosell Meseguer, Abraham Cruzvillegas, Diego Lorenzini y Cristóbal León, Paloma Villalobos, Gianfranco Foschino, Narda Alvarado y Pilar Quinteros.

LA INTERNACIONALIZACIÓN DE LA BAM

La Bienal de Artes Mediales siempre se ha caracterizado por su enfoque internacional y la expansión sistemática de su programación a otros países. En esta edición, participan artistas de Sharjah, Bolivia, Rusia, Colombia, Turquía, Brasil, Canadá, Portugal, Haití, Uruguay, Perú, República Checa, Alemania, España, México, Cuba y Estados Unidos.

Además, como novedad, una versión sintetizada de la BAM se mostrará en Tokio, Japón, con el apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Departamento de Relaciones Internacionales del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), y se lanzará, este 5 de octubre en el MNBA, el Programa Coincidencias de Pro Helvetia (Suiza), que busca establecer sólidas relaciones culturales entre ese país y cuatro países sudamericanos: Chile, Argentina, Brasil y Colombia.

Asimismo, esta edición de la BAM da continuidad a los intercambios que ya ha venido manteniendo con el Goethe Institut, el Instituto Francés, y las Embajadas de Argentina, Japón, Suecia e Italia.

PROGRAMA PÚBLICO

El programa público de la Bienal abarca el tema curatorial desde una perspectiva narrativa, poética, sonora y académica que contextualiza y amplía la reflexión sobre la incidencia simbólica del temblor. Además de las charlas, laboratorios y conferencias que tendrán lugar durante todo el mes expositivo en el Salón Blanco del Museo Nacional de Bellas Artes, el programa se conforma de acciones específicas realizadas en colaboración con diferentes instituciones: Laboratorios Editoriales Nómades desarrollados en diferentes regiones de Chile en conjunto con los Centros Cecrea, la Onemi (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior) y Repisa Ediciones; un Ciclo Audiovisual, en colaboración con la Cineteca Nacional y el Instituto Italiano de Cultura; Conciertos Visuales, en colaboración con The Loft y el Teatro Municipal de Santiago; un programa de seminarios y exhibiciones con la presencia de directores de la Asociación Internacional de Bienales en colaboración con el Centro Nacional de Arte Contemporáneo de Cerillos; un seminario de Cultura Digital organizado en conjunto con la Universidad Diego Portales; y una jornada de reflexión sobre la relación entre Arte y Ciencia junto con la Universidad de Chile.

BIENAL DE ARTES MEDIALES

Del 3 de octubre al 5 de noviembre de 2017

Museo Nacional de Bellas Artes | Centro Nacional de Arte Contemporáneo | Museo de Arte Precolombino | Cineteca Nacional | Universidad de Chile | Galería Macchina | Galería Metropolitana | Cerro Santa Lucía | Teatro Municipal | Goethe Institut

Imagen destacada: Terremoto en Valdivia, 1960