Inabarcable de una sola pasada, abrumadora a las pocas horas de recorrerla, la feria ARCO, que este año se celebró nuevamente en los Pabellones 7 y 9 de IFEMA, guarda siempre entre tantos pasillos algunos pequeños tesoros. Considerada como una de las ferias más concurridas del mundo –este año cerró con más de 100.000 visitas-, ARCOmadrid tuvo en esta 36° edición un sólido programa de coleccionistas invitados, lo que –según algunas galerías consultadas por la misma organización- se revirtió en sólidas ventas a nivel general.

La Fundación ARCO adquirió siete obras por un valor total de 146.000 euros, sufragadas con fondos procedentes de donaciones  particulares y de la recaudación de la Cena celebrada con motivo de los Premios Fundación ARCO 2017.

Como en años anteriores, el Museo Reina Sofía también adquirió obras en ARCOmadrid. Es esta ocasión, han sido un total de18 obras de 12 artistas, nacionales y  extranjeros,  por un total de 389.200 euros. Eduardo Costantini, el coleccionista argentino fundador del Malba, y que este año fue reconocido con el Premio “A” al coleccionismo de la Fundación ARCO, adquirió obras para su colección personal, entre éstas de Mirtha Dermisache y Elda Cerrato (galería Henrique Faría); Juan Tessi, de la Galería Nora Fisch; y Ximena Garrido Lecca, de la Galería 80m2 Livia Benavides.

Otros compradores de peso fueron la Colección Sánchez-Ubiría, DKV Seguros, la Fundación Helga de Alvear, la Colección Banco Sabadell, la Fundación EDP, los coleccionistas Mariana y Eduardo Hochschild, la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Des Moines Art Centre, Artium, el MoMa y el Centro Pompidou.

Esta edición tuvo sus puntos altos en cuanto a la calidad de las propuestas de las galerías participantes: algunas exposiciones de “calidad museo” de artistas emblemáticos o en pleno descubrimiento, solo shows impecables de artistas que regularmente no circulan por las ferias, diálogos interesantes entre artistas en un mismo booth, y presentaciones osadas que invitaban a pasar de lo meramente retinal al pensamiento y la reflexión.

Un grupo de galerías apostó a Argentina como país invitado de esta edición para llevar a sus artistas de ese país, algunas incluso en arriesgadas presentaciones solitarias. Las galerías argentinas reportaron, en general, un buen desempeño. Barro dijo que tuvo importantes ventas ya desde la primera jornada, y Slyzmud comentó que ARCO 2017 había sido una feria “muy exitosa, algo compartido por todas las galerías argentinas”.

En el universo de 200 propuestas de galerías de Europa y América, éstas fueron mis favoritas.

Marie Orensanz y Alejandra von Hartz en el stand de Alejandra von Hartz, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Marie Orensanz en el stand de Alejandra von Hartz, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Marie Orensanz en el stand de Alejandra von Hartz, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Marie Orensanz en Alejandra von Hartz

Una de las galerías de la sección Principal que se la jugó a la presentación de artistas “difíciles” para el mercado –y además mujer- fue Alejandra von Hartz, con un solo show de Marie Orensanz (1936), quien estará incluida próximamente en la tan esperada muestra Radical Women: Latin American Art, 1960-1985, del Hammer Museum. La galería presentó obras que van desde los años 70 hasta la fecha en una amplia variedad de medios, incluidos sus exquisitos dibujos-escrituras sobre mármol. Con una energía desbordante a sus 80 años de edad, Orensanz viajó a Madrid y se le pudo ver sentada en el stand de von Hartz, diariamente.

Liliana Maresca en Rolf Art, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Liliana Maresca en Rolf Art, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Liliana Maresca en Rolf Art, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Liliana Maresca en Rolf Art

Rolf Art también presentó en su stand un homenaje a una artista mujer argentina: Liliana Maresca (1951-1994). Como una de las artistas más influyentes de la escena del arte contemporáneo argentino, Maresca se destacó por una intensa y profunda producción desplegada en la década del 80 y la primera mitad de los años 90. Titulada Liliana Maresca: un frenesí que no cesa, esta arriesgada propuesta de Rolf Art destacó por su prolijo montaje de documentos y de fotografías que registran muchos de los performances radicales de la artista. La exposición para ARCO fue curada por la investigadora e historiadora del arte Adriana Lauria, y reveló para muchos de los asistentes a una artista siempre polémica, provocadora e intensa.

Santiago Sierra en Prometeogallery di Ida Pisani, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Santiago Sierra en Prometeogallery di Ida Pisani, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Regina José Galindo y Beto Shwafaty en Prometeogallery di Ida Pisani, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Prometeogallery di Ida Pisani

Esta galería ubicada en Milán destaca por un programa serio de artistas políticamente comprometidos, muchos de ellos de Latinoamérica. En su stand presentó obras de Santiago Sierra, María José Arjona, Regina José Galindo, Beto Shwafaty y Sandra Vázquez de la Horra. Sierra presentó el video, una escultura y una fotografía de su proyecto El abrevadero (2015), donde el artista coloca una esvástica que actúa como recipiente de leche de soja, a la que roedores acuden a comer. El artista invita así al público a ir más allá de estereotipos y simplifidades.

Adriana Minoliti y Shana Moulton en galería Crévecoeur, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Adriana Minoliti y Shana Moulton en galería Crévecoeur, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Adriana Minoliti y Shana Moulton en galería Crévecoeur, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Adriana Minoliti y Shana Moulton en galería Crévecoeur

Adriana Minoliti y Shana Moulton establecieron en ARCO un potente diálogo visual lleno de colorido, collage, pinturas con referencias surrealistas y metafísicas, esculturas y videos. Minoliti recreó en el stand una de sus “doll houses”, con pintura mural y obras que aluden a símbolos de la cultura popular, el glamour, lo queer, el deseo y el consumo. Un receptáculo hipnótico y juguetón que acomodó eficazmente el trabajo de Moulton.

Edgardo Antonio Vigo en Richard Saltoun, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Edgardo Antonio Vigo en Richard Saltoun, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Henri Chopin en Richard Saltoun, feria ARCOmadrid 2017

Henri Chopin y Edgardo Antonio Vigo en Richard Saltoun

Tras su exitosa retrospectiva a mediados del año pasado en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Edgardo Antonio Vigo estuvo presente en ARCO con una amplia representación de dibujos, collages y objetos en la galería londinense Richard Saltoun. Editor de revistas, artista visual, poeta experimental, xilógrafo autodidacta, artecorreísta, creador de objetos inútiles, crítico y ensayista, Vigo (La Plata, 1928-1997) entendía el mundo como un todo orgánico en el cual no existía separación alguna entre el conocimiento, la práctica artística y la vida. El artista platense fue puesto en diálogo con el curador, editor, músico y poeta Henri Chopin (1922 – 2008), de quien se mostraron varios de sus “dactilopoemas”. Chopin fue una figura poco conocida -pero significativa- de la poesía concreta y el movimiento Letrista francés y británico. Un número significativo de sus obras toman la forma de poemas hechos con máquinas de escribir, pero cada uno es único e influenciado por la preocupación del artista con las nociones de orden y desorden, una consecuencia de sus experiencias de guerra.

Daniela Ortiz, ABC of racist Europe, 2017. Impresión digital en color sobre papel, 42 x 42 cm. Ed. 3. Serie completa de 26 ejemplares de 30 x 30 cm c/u. Cortesía de la galería

Àngels Barcelona

Esta galería española presentó una amplia selección de artistas en un montaje sin embargo coherente, algo difícil de lograr en las ferias cuando el galerista le apuesta a todo –o casi todo- su repertorio. Pep Agut, Lúa Coderch, Harun Farocki, Esther Ferrer, Joan Fontcuberta, Jeanno Gaussi, Daniela Ortiz, Jaime Pitarch, Jorge Ribalta, Martha Rosler, Ania Soliman y Richard T. Walker dieron así muy buena forma a esta presentación. Daniela Ortiz (Cuzco, Perú, 1985) exhibió un trabajo contingente sobre la situación migratoria y la gestión que realizan los estados y las sociedades receptoras en respuesta a ésta. Su nuevo trabajo, ABC of Racist Europe (2017), presentado en ARCO por primera vez, explora el concepto universalista del abecedario, el cual recrea a partir de un elaborado collage de imágenes con el que establece una guía ilustrada. En este singular abecedario cada letra explica uno o varios elementos del entramado del sistema de control migratorio y su relación con la colonialidad.

Antonio Crespo Foix en Michel Soskine Inc, feria ARCOmadrid2017. Foto: Alejandra Villasmil
Antonio Crespo Foix en Michel Soskine Inc, feria ARCOmadrid2017. Foto: Alejandra Villasmil
Moisès Villèlia en Michel Soskine Inc, feria ARCOmadrid2017. Foto: Alejandra Villasmil

Antonio Crespo Foix y Moisès Villèlia en Michel Soskine Inc

Esta galería, con sedes en Nueva York y Madrid, presentó un connotado grupo de obras de escultores aún poco conocidos por el público general. Uno de ellos, Moisès Villèlia (Barcelona, 1928 – 1994), trabajó extensamente con el bambú, un material de tradición artesanal, por demás extraño en bellas artes, pero que puso ante él un gran abanico de posibilidades. De entrada, al ser el primero en usar de manera continuada este material, de «inventar» su lenguaje, pudo librarse del peso de la dependencia de la tradición escultórica del hierro o de la piedra. Su ductilidad le permitió jugar con los agujeros que dejaba la materia, a la que también podía someter a grandes tensiones, a la vez que exploraba la posibilidad de conferirle movimiento a las esculturas. Sólo el bambú le permitió formas tan sorprendentes, inclasificables y poéticas. También en este stand se encontraban obras de Antonio Crespo Foix (Valdepeñas, España, 1953), delicadas esculturas que, pese a contar con algún tipo de soporte, parecen flotar en el espacio. El artista trabaja con materiales livianos -alambre, alfileres, fibras vegetales y vilanos- para construir objetos sutiles, ingrávidos y poéticos, que evocan estructuras naturales.

Emilia Azcárate en Henrique Faría, feria ARCOmadrid 2017. Foto cortesía de la galería
Henrique Faría, feria ARCOmadrid 2017. Foto cortesía de la galería
"Made in Argentina", performance de Carlos Ginzburg en Henrique Faría, feria ARCOmadrid 2017. Foto cortesía de la galería

Henrique Faría

Esta galería, con sede en Nueva York y Buenos Aires, presentó en la sección Principal –también fue parte de la sección especial Argentina Plataforma ARCO– un repertorio de obras de artistas como Emilia Azcárate, Jaime Davidovich y Carlos Ginzburg. De Azcárate se vendieron dos piezas recientes inspiradas en la Pintura de Castas: una a una colección privada y otra –una suerte de “biombo”- al Centro Pompidou. En tanto, Ginzburg (La Plata, 1946), artista conceptual y teórico, con formación en filosofía y teoría social, realizó durante la feria su performance Made in Argentina, un guiño irónico a la omnipresencia de arte argentino en esta edición de ARCO y a lo que para él representa un vacío de ideas en el arte contemporáneo.

"Besos Brujos", libro de artista de Alberto Greco, en Del Infinito, parte de Plataforma Argentina / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
"Besos Brujos", libro de artista de Alberto Greco, en Del Infinito, parte de Plataforma Argentina / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
"Besos Brujos", libro de artista de Alberto Greco, en Del Infinito, parte de Plataforma Argentina / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Ricardo Carreira en Henrique Faría Buenos Aires, como parte de Argentina Plataforma / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Mirtha Dermisache en Henrique Faría Buenos Aires, como parte de Argentina Plataforma / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Diego Bianchi y Marcelo Pombo en Barro, parte de Plataforma Argentina / ARCO, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Argentina Plataforma / ARCO

Esta sección incluyó a 12 galerías de Buenos Aires seleccionadas por Inés Katzenstein, directora y fundadora del Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella, que ofrecían un panorama del mercado de arte contemporáneo argentino. “Con este grupo se buscaba un equilibrio entre la presencia de galerías de larga trayectoria y pequeñas galerías emergentes, así como entre artistas de distintas generaciones y lenguajes, haciendo hincapié en nombres que aún no han tenido reconocimiento internacional”, dijo Katzenstein. De la selección, que incluyó a Barro, Cosmocosa, Del Infinito, Henrique Faría Buenos Aires, Ignacio Liprandi, Isla Flotante, Jorge Mara La Ruche, Mite, Nora Fisch, Ruth Benzacar, Slyzmud y Vasari, destacamos la participación de tres de ellas.

Alberto Greco en Del Infinito Arte

Del Infinito mostró una obra clave de Alberto Greco (1931-1965), uno de los pioneros del arte conceptual en Argentina: Besos Brujos, un libro de artista, una novela, un collage de lenguajes de 134 páginas escrito durante su estadía en Ibiza en el verano del 65. En Besos Brujos, Greco reúne un salpicón de textos, donde mezcla relatos de la literatura popular de la época, historias de espías, del Far West, novelas de romance, correo de lectores sacado de revistas, letras de tangos, canciones pop, lanzamiento de concursos y hasta el horóscopo. Las voces del horóscopo y las canciones forman el coro que van guiando los acontecimientos que Greco va viviendo día a día en su obsesivo y platónico amor por Claudio, un joven artista chileno que conoció en París en 1955. Tras finalizar este trabajo, el artista se suicidó.

Ricardo Carreira y Mirtha Dermisache en Henrique Faría Buenos Aires

Henrique Faría presentó por primera vez en España la obra de Ricardo Carreira (Buenos Aires 1942-1993), considerado como uno de los pioneros del arte conceptual latinoamericano. Es poco lo que se conserva de Ricardo Carreira, artista a quien la historiadora argentina Ana Longoni supo calificar como “deshabituador” por su trabajo continuo de extrañamiento sobre los objetos y la vida cotidiana. El mismo artista quemó parte de su producción en los años 70 y son pocos los registros documentales sobre sus piezas conceptuales de los años 60. Aún la muerte de Carreira está envuelta en dudas, ya que no se ha determinado si contrajo el HIV Sida durante una estadía en el neuropsiquiátrico Borda, o si se intoxicó experimentando con nuevos materiales. De este artista de escasa difusión y visibilidad, se mostró un conjunto de textos mecanografiados originales (poemas visuales), su escultura Mancha de sangre (un charco sólido de resina poliéster roja), y varios videos. También se exhibieron trabajos de Mirtha Dermisache, como sus Libros de 1971 y 1972, obras de calidad museo que el Malba ha incorporado a su colección, y que pueden verse ahora en Verboamérica, la muestra en ese museo curada por Andrea Giunta y Agustín Pérez Rubio.

Diego Bianchi y Marcelo Pombo en Barro

Diego Bianchi (Buenos Aires, 1969) genera situaciones espaciales abarcadoras por medio de esculturas, instalaciones y performances donde la erosión, el desorden y la destrucción protagonizan la condición de la materia. Sus obras enfocan paisajes entrópicos: reintegran lo abyecto, lo “sin valor” de la sociedad de consumo, al mundo visual por medio de composiciones que envuelven una sensación extraña de armonía. Algunas de sus esculturas se presentaron en diálogo con Marcelo Pombo (Buenos Aires, 1959), un referente de los artistas radicales que a fines de los 80 se aglutinaron en torno al Centro Cultural Rojas, donde una estética alejada del  conceptualismo promovió debates teóricos sobre lo kitsch, el arte light, lo guarango y el arte gay.

Victor Grippo y Diango Hernández, en Alexander and Bonin, sección Diálogos, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Robert Breer y Roman Ondak, en GB Agency, sección Diálogos, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
David Lamelas y Marguerite Duras en Jan Mot y Sprüth Magers, sección Diálogos, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Sección Diálogos

Esta nueva sección de la feria estuvo conformada por 12 galerías que presentaban cada una a dos artistas en conversación. Mientras algunas propuestas pusieron en relación trabajos existentes, otras generaron colaboraciones inéditas creadas específicamente para Diálogos. Curada por María de Corral, Catalina Lozano y Lorena Martínez de Corral, se trató –como conjunto- de uno de los highlights de esta edición de ARCO.

Destacaron por ejemplo los encuentros entre Victor Grippo y Diango Hernández, en Alexander and Bonin (Hernández realizó las obras aquí exhibidas en respuesta a la obra histórica de Grippo); Haleh Redjaian y Claudia Wieser (en Arratia Beer), con un proyecto en donde convergieron geometría, modernismo y artesanía de manera muy elegante; los conceptuales Robert Breer y Roman Ondak, en GB Agency; Irene Kopelman y Jorge Satorre, en Labor; Julio Le Parc y Eduardo Navarro, en Nara Roesler; y Analia Saban y Tomás Saraceno en Tanya Bonakdar, en donde la primera exhibió obras inspiradas en las construcciones modulares de Saraceno.

Las galerías Jan Mot y Sprüth Magers, en tanto, establecieron una suerte de juego de espejos al poner en conversación no sólo a sus galerías, sino al artista argentino David Lamelas y a la escritora y cineasta Marguerite Duras, a través de la proyección de una entrevista que le hizo Lamelas a Duras sobre Hiroshima Mon Amour, y que en ARCO iba acompañada de impresiones de stills y textos sacados del mismo film.

Jorge De León y Alberto Rodríguez Collía en Proyectos Ultravioleta, sección Opening, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Jorge De León y Alberto Rodríguez Collía en Proyectos Ultravioleta, sección Opening, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
"Lotería" (Lottery), video de Donna Conlon y Jonathan Harker en Proyectos Ultravioleta, sección Opening, feria ARCOmadrid 2017. Foto cortesía de la galería

Proyectos Ultravioleta y DiabloRosso en la sección Opening

La sección Opening, curada por los comisarios independientes Juan Canela y Stefanie Hessler, presentó este año 18 proyectos de galerías que llevan a artistas emergentes, y que no tienen más de siete años de operaciones. Del conjunto, resaltó el video en blanco y negro titulado Lotería, de  Donna Conlon & Jonathan Harker, en la panameña DiabloRosso. Este hermoso trabajo, poético, onírico y a ratos absurdo, reflexiona sobre la oportunidad y la suerte que entran en juego en la vida mediante un recurso visual potente: las misteriosas bolas de la lotería de Panamá, que por su forma van asociándose a lo largo del film a otros objetos esféricos blancos, como por ejemplo las perlas, en una eficaz meta-narrativa.

Proyectos Ultravioleta presentó un diálogo entre Jorge De León y Alberto Rodríguez Collía, dos artistas que, a través de imágenes sacadas de Internet y la prensa amarillista de Guatemala y luego llevadas a la pintura y la gráfica, abordan de manera eficiente, sin caer en lo panfletario, temas socio-políticos históricos y que aún permean en la actual Guatemala.

Exposición "Poética y Política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara", en espaivisor, parte de los Proyectos Especiales, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Exposición "Poética y Política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara", en espaivisor, parte de los Proyectos Especiales, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil
Exposición "Poética y Política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara", en espaivisor, parte de los Proyectos Especiales, feria ARCOmadrid 2017. Foto: Alejandra Villasmil

Proyectos Especiales

Esta sección incluyó más de una decena de piezas artísticas de gran formato distribuidas por toda la feria. El chileno Iván Navarro, por ejemplo, mostró tres piezas luminosas en Baró, mientras que Espacio Valverde instaló el Salón Leibniz, un stand ambientado como un antiguo punto de encuentro de la bohemia, en el que una serie de artistas, poetas y escritores participaron en conversaciones, no necesariamente sobre arte, sino sobre aspectos humanos, prácticos, metafísicos e incluso cómicos de la vida del creador.

La galería valenciana espaivisor, en tanto, llevó la exposición Poética y Política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara. Los nueve artistas seleccionados para esta presentación –Dóra Maurer y Katalin Ladik, entre ellos- comparten interés y motivación por los nuevos medios y prácticas lingüísticas del arte conceptual, aunque sus espectros individuales y sus focos de atención surgen de fuentes heterogéneas y de bagajes teóricos individuales. En el periodo que va de finales de los años sesenta a la mitad de la década de los setenta, las prácticas vanguardistas húngaras continuaron oponiéndose a la oficialidad y mostraron gran simpatía por las tendencias vanguardistas internacionales. Esta presentación rara dentro de una feria de arte fue un verdadero respiro, una contribución a la diseminación de las dimensiones críticas y poéticas de un movimiento aún poco conocido fuera de su contexto espacio-temporal.

Otros proyectos especiales destacados fueron los de Anna Bella Geiger (Mendes Wood DM), Julio Le Parc (Nara Roesler) y Los Carpinteros (Peter Kilchmann).

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.