Sheroanawë Hakihiiwë

¿Y CÓMO SERÍAN NUESTRAS HUELLAS EN LA SELVA?

Persigue o evoca a los animales, aun, o mejor, cuando están en movimiento, y se detiene en sus ojos, orejas, hocicos, plumas, colas, patas y caparazones. Cada detalle -y su repetición- se convierte en un dibujo, una síntesis, alusión a la completitud desde las partes. Luego, cuando se han reunido setenta y cinco dibujos, nace el gran cuadro de la selva del Alto Orinoco.