Rodolfo Kronfle

SALÓN DE JULIO DE GUAYAQUIL. HISTORIA Y DESAFÍOS

El propósito de este texto es ofrecer un breve recuento histórico de momentos y opiniones relacionados con el Salón de Julio, resaltando algunas de las obras premiadas, los debates generados a raíz de ellas y los desafíos que enfrenta este certamen en el contexto del arte contemporáneo local y regional.

Manuela Ribadeneira, Sobre la dirección en la que sopla el viento, 2009, plumas y veletas, instalación, 29 x 30 cm c/u (sin base). Foto: Rodolfo Kronfle

MANUELA RIBADENEIRA: SOBRE LA DIRECCIÓN EN LA QUE SOPLA EL VIENTO

Una parte importante del trabajo de Manuela Ribadeneira (Quito, 1966) ha orbitado alrededor del castigo como tema significante, pudiéndose contrastar frente al discurso polarizante de las ideologías y frente al clima agresivo y punitivo instaurado por varios regímenes. Todos los trabajos reunidos en su exposición «Sobre la dirección en la que sopla el viento», producidos en la última década, surgieron como reacciones a los convulsos escenarios políticos mundiales y regionales del período.

Vista de la exposición "Objeto Diferido", de Ilich Castillo, en el Centro de Arte Contemporáneo (CAC), Quito, 2017. Cortesía del artista

Ilich Castillo: objeto Diferido

El conjunto de trabajos reunidos en «Objeto Diferido» amplía e impele por nuevos senderos las indagaciones que por años ha desarrollado Ilich Castillo (Guayaquil, 1978). El artista trabaja alrededor de las anomalías que aparecen en su percepción ralentizada de la cotidianidad, y que interpreta como revelaciones sobre las conexiones entre las cosas.

ILICH CASTILLO: ALGO DESPUÉS

El recorrido de su exposición enfatiza una de las aproximaciones más reiteradas en su quehacer, caracterizada por la serie de alteraciones –primordialmente a través de procedimientos digitales- que el artista subraya o provoca sobre acervos documentales, literarios o fílmicos, varios de los cuales tienen a la gramática del glitch como disparador.

La Apuesta de la Xiii Bienal de Cuenca

Las obras seleccionadas para la Bienal arrojaron propuestas ampliamente heterogéneas, diversas interpretaciones en su relación con la tesis curatorial, aunque jugando siempre con una noción de temporalidad que se diferencia de aquello que Giacomo Marramao ha reconocido como “la flecha del tiempo” (2008), es decir, en contravía del tiempo del progreso