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ARCOmadrid 2019. Vista de la feria. Cortesía: IFEMA/ARCOmadrid

Los Diletantes de Siempre

Más que miedo a la funa o temor a la exposición, lo que aparece es un amateurismo profesional, ese que no puede ver más allá de lo evidente, que incluso mirando las cifras, no las ve, el que hace llamados al bingo, a comprar flores, a levantarse más temprano; uno que chistosea con que las mujeres se hagan las muertas y los hombres los vivos. Y no es que la feria sea irremplazable, realmente, pero transparenta la debilidad del propio sector, las vías misteriosas en que opera la asignación de recursos culturales, las prioridades, incluso la misma integridad del campo; el conflicto no está sólo allá afuera, está también aquí adentro.