Palmira Correa
LAS BODAS DE CANÁ. LATINOAMÉRICA Y LA BIENAL DE VENECIA
¿No serían más apremiante invertir en la formación y difusión de artistas, curadores y críticos en sus países de origen, antes que destinar decenas de miles de euros en acudir a un macro-evento que pierde prestigio en cada edición? Si algo ha puesto en liza el empeño de algunos países latinoamericanos en comer con los ricos es que esta inversión no da frutos.
