Pablo Selín
DOBLES DE PROXIMIDAD, UNA EXPOSICIÓN CURADA COMO UNA COMPOSICIÓN SENSIBLE
Creo que es muy común que la estructura de la curaduría de exposiciones colectivas (de características similares a esta) sea una que pretende desviarnos de la percepción de los aspectos más elementales de las obras exhibidas, en función de resaltar un relato más complejo que pretende justificar la presencia de las partes que la componen. Vivimos en un mundo del arte altamente dominado por las explicaciones y argumentos de orden conceptual, digamos, un espacio cultural en el que el lenguaje intelectual (en su forma más racional) tiene, a veces, tanto o más poder que los lenguajes formales propios de la práctica artística como disciplina. Ante esta observación, y en el contexto del arte, la defensa de la formalidad, y lo sensible, es muy valiente.
