National Museum for Women in the Arts

Graciela Iturbide, Mexico City, 1969–72. Impresión en gelatina de plata. Colección de Daniel Greenberg y Susan Steinhauser. Cortesía de la artista © Graciela Iturbide y Museum of Fine Arts, Boston

HAY TIEMPO. GRACIELA ITURBIDE EN EL ENCIERRO

No he escuchado una sola entrevista -y he escuchado muchas- de Graciela Iturbide en la que no mencione a Manuel Álvarez Bravo, su maestro. Iturbide cortó el cordón umbilical rápido para que la cercanía del maestro no le contaminara el estilo, pero repite la misma frase de Álvarez Bravo en cada entrevista: “Hay tiempo”. “No se apresure, Graciela, hay tiempo”, dice Iturbide que le decía Álvarez Bravo, que vivió hasta los 100 años.