imágenes pornográficas en arte
ISIDORA BRAVO: PORNOGRAFÍA PARA CABALLEROS
Isidora Bravo intenta superar esa experiencia visual distante que la pornografía tradicional ha normalizado en los medios, alterando la iconicidad complaciente de sus imágenes y predictibilidad del relato en el que se insertan. Su trabajo también complace y seduce, pero a la vez, perturba, pues la profilaxis de la imagen es desautorizada por la materialidad con que fue construida: pelos púbicos, baba, chicle o, en otro registro, imprimiendo la imagen porno como decoración en objetos de lujo y uso cotidiano.
