Galería + Arte

ERNESTO SALAZAR RODRÍGUEZ: SOY YO ME AUTOMATICÉ VALIÓ LA PIEL

En esta composición, Ernesto Salazar ensambla un mecanismo queer. Es un cuerpo similar al suyo: insistente, defectuoso, vulnerable, deseante y a ratos rabioso. Padece. No responde ante las expectativas que lxs humanxs tenemos sobre los aparatos, pues no es útil, no se deja operar, no produce, sólo es y está. Al nombrarse sola, la pieza de esta exhibición afirma su agencia y nos devuelve preguntas sobre nuestra propia humanidad.