Constanza Giuliani

PIEL DE SERPIENTE

«Piel de serpiente», curada por Noelia Portela, es ante todo una aspiración refrescante fuera de cualquier particularismo, es un conjunto de obras que se abrazan, contaminan, se potencian, conversan, se tocan, exudan deseo por la otra, fortaleciendo la experiencia en los minutos de encuentro.

Vista de la exposición "En una isla pegada a la tierra cerca de todo", de Constanza Giuliani, en Piedras Galería, Buenos Aires, 2019. Cortesía de la artista y la galería

PEDAGOGÍA DE LA SENSIBILIDAD

«En una isla pegada a la tierra cerca de todo» es una de las últimas muestras que tiene lugar en Buenos Aires que puede funcionar como una radiografía de época, culminando una década compleja no sólo en Argentina, sino en toda la región Sudamericana. La obra de Constanza Giuliani (Mendoza, 1984) está situada en un vértice en el que la pintura y el dibujo se abrazan generando una comunión que puede transformar una pequeña viñeta que podría provenir de un cómic perdido de los años 70 en una obra de gran formato donde conviven situaciones ingenuas, fantásticas y surreales que nos abren la posibilidad de pensar una pedagogía desde la sensibilidad en oposición a un contexto violento y oscuro que se nos aparece cotidianamente.

Constanza Giuliani, Gusano (de la aserie el Corazón de un mundo), 2016, aerógrafo sobre papel, 29 x 42 cm. Cortesía de la artista

Constanza Giuliani

Constanza Giuliani maneja una clave narrativa que usualmente no se resuelve, donde confluyen personajes antropomórficos, animalejos que huyen de alguna fábula y atmósferas donde pesa lo vital, la pugna entre interior y exterior, los órganos o la piel, el sueño y la vigilia.