Bienal de Shanghái
ALEXANDER APÓSTOL. CÁTEDRAS POLÍTICAS EN CÓDIGO MARICA.
La prominente presencia internacional de Alex Apóstol debe ser leída casi como un gesto de guerrilla, sobre todo cuando vienes de un país como Venezuela, donde es impensable mostrar obras disidentes al régimen dentro de un museo nacional o representar oficialmente al país en el circuito de bienales internacionales, o donde el arte queer sigue siendo un tema tabú para una crítica del arte local fuertemente influenciada por la heteronormatividad.
ALEXANDER APÓSTOL Y LA MÁSCARA DE LA TRANS-NACIÓN
En la serie «Régimen: A dramatis personae» (2017-2018), Alexander Apóstol parte de un imaginario visual de la Venezuela reciente para elaborar un catálogo fotográfico de la identidad nacional en tiempos de autoritarismo. A través de sujetos sociales concretos, Apóstol muestra retratos de la sociedad civil a partir de la exaltación de sus clichés, físicos o discursivos que, tras ser escogidos de manera sistemática, son convertidos narrativamente en estereotipos, y así proyectados hasta configurar una identidad cultural, a sabiendas de que al hablar de Latinoamérica, los discursos identitarios “son producciones simbólicas vinculadas a determinadas prácticas institucionales de carácter populista”.

