arte y comida
DANIEL TREMOLADA: DOCE, AMADEIRADO E PICANTE
La muestra, que navega entre lo analítico y aspectos personales y genealógicos del artista, profundiza en buena parte de los temas que forman parte del cuerpo de trabajo de Tremolada: la alimentación y los rituales alrededor del comer, las economías subyacentes a la construcción del deseo, y la necesidad de descolonizar un constructo cultural como es la gastronomía.
Daniel Tremolada:33
Daniel Tremolada (Lima, 1986) es un artista interesado en las prácticas y espacios domésticos como lugares marcados por rutinas y rituales cotidianos, particularmente el comer. Su exposición más reciente, «33», fue una celebración. El artista tomó la efeméride de su 33° cumpleaños como tema a exhibir. En distintos sectores de Mamama, su casa y espacio expositivo en Lima, instaló una serie de esculturas metálicas para servir (y exhibir) la comida del cumpleaños, invitando así al público a completar la obra.
LA SUSTANCIA DE LO COMÚN. LA COCCIÓN DEL ARTE CONTEMPORÁNEO EN CENTROAMÉRICA [1]
Al estar el Museo de Arte Diseño Contemporáneo (MADC, San José, Costa Rica) cumpliendo 25 años y TEOR/ éTica 20 años este presente 2019, considero importante los ejercicios de retrospección. Ahora, más que ser fieles a un relato de cierta forma establecido, me parece oportuno preguntarnos: ¿Cómo podríamos replantear una historia compartida del arte contemporáneo centroamericano, no a través de las obras, los eventos formales, las instituciones o las teorías, sino a partir de una atención hacia los espacios de socialización, muchas veces hilvanados alrededor de la comida?
Ingesta
En respuesta a las diversas geografías la comida es abordada de múltiples maneras: como materia prima de exportación, como ritual de comunión, como cebo; como deseo, placer orgiástico y afrodisíaco, necesidad básica o elemento de desequilibrio; como identidad cultural o lugar de nostalgia; como reflejo de la división sexual del trabajo y del entendimiento de los roles de género o como interés de las economías transnacionales y hasta de las luchas por la soberanía.
ANTONI MIRALDA: SABORES Y LENGUAS (CAPÍTULO CHILE)
¿Cómo aproximarse entonces a la obra de Miralda en un momento en el que -según parece- se ha reordenado la valoración social de las artes? Y en esta reorganización, ¿dónde quedan conceptos como los de provocación y complacencia, asociados como factores constitutivos en su producción? Con el objeto de responder esta interrogante de manera más contundente, se repasarán algunas de las características generales del singular trabajo de este artista.



