activismo y arte
POR UNA ÉTICA DE LA ACCIÓN
En el mundo después del «fin de la historia», el disenso en política y arte contemporáneo es reemplazado por la ética del consenso, convirtiéndose en una ofensiva masiva de la política neoliberal, y una ética del desastre lamentando las oportunidades perdidas de la humanidad. Este estado reduce la perspectiva del arte a un dilema insoluble entre la moralización, que excluye la creencia en la posibilidad de un cambio social serio, y la búsqueda de la autonomía estética adorniana, que inevitablemente conduce a una lucha desigual contra las fuerzas inmensamente superiores de la coyuntura del mercado.
