PAZ ERRÁZURIZ: ATRÉVETE A MIRAR. REALIDADES OCULTAS DE CHILE
«Lo que fotografío tiene que ver con personas que no están en el centro, que se mantienen al margen y siempre han estado subordinadas al poder»
Paz Errázuriz.
La Galería MK presenta Dare to Look. Hidden Realities of Chile (Atrévete a mirar. Realidades ocultas de Chile), la primera gran exposición en el Reino Unido dedicada a la obra de la fotógrafa chilena Paz Errázuriz (Santiago, 1944). Considerada una de las fotógrafas documentales más influyentes de América Latina, Errázuriz ha construido durante cinco décadas una obra vasta, incisiva y profundamente comprometida, que desafía las normas sociales y las ortodoxias políticas. A pesar de su reconocimiento internacional, esta es la primera vez que una institución británica le dedica una exposición individual de gran envergadura, largamente esperada.
La muestra reúne 171 fotografías —en blanco y negro y en color— procedentes de las Colecciones Fundación MAPFRE, abarcando desde la década de 1970 hasta la actualidad. A través de ellas, el público accede a una mirada única sobre la sociedad chilena en un periodo atravesado por profundas transformaciones históricas.
Errázuriz estudió en el Instituto de Educación de Cambridge antes de aprender, de manera autodidacta, el oficio de la cámara. Su trayectoria se consolidó durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973–1990), un contexto de estricta censura y represión en el que tomar fotografías en la calle podía considerarse un acto de desacato a la autoridad. Desafiando regulaciones y toques de queda, viajó por el país para documentar la vida de comunidades invisibilizadas. En ese mismo espíritu de resistencia colectiva, en 1981 cofundó la Asociación Fotógrafos Independientes (AFI), una red clave para la circulación de imágenes no oficiales.

Su práctica se caracteriza por el trabajo en series, desarrolladas a lo largo de meses o años en estrecha colaboración con los retratados. Entre las comunidades y sujetos que ha fotografiado se encuentran personas trans, sin hogar y trabajadoras sexuales, pacientes de instituciones psiquiátricas, pueblos indígenas como los kawésqar, además de trabajadores de circo, boxeadores, luchadores, manifestantes, niños, ancianos y bailarines. Sus imágenes iluminan vidas y movimientos que, de otro modo, podrían haber quedado fuera de la historia.
A menudo se describe a Errázuriz como una fotógrafa de comunidades “minoritarias”. Ella, sin embargo, revierte el concepto: “Invierto el término ‘minoría’. Son absolutamente la mayoría. Los supersofisticados y los superprivilegiados son, en realidad, la minoría. De todos modos, prefiero usar la palabra ‘minoría’ que ‘marginal’, que siempre me aplican.” Con esta afirmación, Errázuriz no solo cuestiona los lenguajes de exclusión, sino que redefine la escala misma de lo social, situando a quienes han sido invisibilizados en el centro de su mirada y de su ética.
La exposición presenta algunas de sus series más emblemáticas, como La Manzana de Adán (1983–1990), sobre la vida de personas LGBTQIA+ y trabajadoras sexuales en Chile, y Antesala de un desnudo (1988), un retrato conmovedor de pacientes en instituciones psiquiátricas. Estas imágenes, fruto de un método basado en la confianza y el respeto mutuo, muestran a las personas en su plena humanidad: no solo registran vulnerabilidad, sino también la dignidad y la grandeza de sus protagonistas. Como afirma Carlos Gollonet, curador jefe de fotografía de Fundación MAPFRE, “gracias a la decidida acción social de Errázuriz, estas personas ya no están ocultas a nuestra mirada. De ahí parte de la importancia de su obra: compartir con nosotros la fragilidad de la condición humana, pero también su fuerza y su resistencia”.

Los Dormidos
La serie Los Dormidos, realizada al inicio del régimen de Pinochet, retrata a personas durmiendo en las calles de Chile. Aunque se desconoce si se encontraban en situación de calle, su vestimenta sugiere condiciones de pobreza. Las figuras dormidas contrastan con la agitada vida urbana que las rodea, y a veces se muestran en compañía de otras personas, incluyendo parejas, subrayando que habitar la calle no significaba necesariamente carecer de comunidad, amistades o vínculos afectivos.
Estas imágenes desafiaban la narrativa oficial del régimen, centrada en una supuesta “reconstrucción nacional”, y su exhibición implicaba un riesgo. En 1980, Errázuriz presentó la serie en el Instituto Chileno-Norteamericano bajo el título Personas, tal vez buscando atenuar el carácter crítico de su trabajo.
La fotógrafa recuerda ese período como marcado por la tensión y el miedo: “Sentí el silencio y la inmensa ansiedad que reinaban en la ciudad, pero también el horror y el dolor de los desaparecidos, y la violencia de la dictadura que mentía y brutalizaba. Pero la calle también estaba dormida y no se rebeló hasta las manifestaciones de finales de los 80. Ese fue el período en el que fotografié Los Dormidos”.


La Manzana de Adán
La Manzana de Adán es quizás la serie más reconocida de Paz Errázuriz. Entre 1982 y 1987, la fotógrafa trabajó junto a trabajadoras sexuales LGBTQIA+ en Santiago y Talca, centrando el proyecto en Mercedes Paredes Sierra, sus dos “hijos” —Evelyn/Leo-Leonardo y Pilar/Keko-Sergio— y su círculo de amigos y parejas. Algunos de ellos se identificaban como hombres homosexuales que se vestían de mujer para sus clientes; otros se reconocían como mujeres y se encontraban en proceso de transición.
Errázuriz conoció a Evelyn en 1981 en el burdel La Palmera, en Santiago. Aunque era un espacio mixto, las trabajadoras sexuales cisgénero rechazaban ser fotografiadas por temor a que sus familias descubrieran su oficio. En cambio, las trabajadoras sexuales queer, ya marginadas por la sociedad, aceptaron posar y se sintieron halagadas de ser retratadas. El proyecto, realizado junto con la periodista Claudia Donoso —quien aportó textos y entrevistas—, expuso tanto la intimidad de la comunidad como las violencias que enfrentaba, en particular la brutalidad policial.
Durante el proceso, Errázuriz y Donoso vivieron en burdeles de Santiago y Talca, compartiendo la cotidianidad con las protagonistas. La serie se desarrolló en plena crisis del VIH/SIDA, que devastó a la comunidad retratada. De todos los participantes, solo una, Coral, sobrevive; Errázuriz mantiene hasta hoy contacto con ella.
“La Manzana de Adán tuvo un final trágico, ya que todos sus protagonistas, menos uno, murieron de SIDA. La enfermedad estaba cobrando fuerza cuando se publicó el libro en 1990. Era poco comprendida y estaba muy estigmatizada”, recuerda Paz Errázuriz.
La Manzana de Adán se exhibió por primera vez en 1989 en la Galería Ojo de Buey de Santiago y en una organización de apoyo a la lucha contra el SIDA, pero la serie tuvo inicialmente muy poca acogida. Como recuerda Errázuriz, nadie quería hablar sobre trabajadoras sexuales trans y hombres gays: el libro publicado en 1990 tuvo una distribución mínima y su lanzamiento fue prácticamente ignorado. Solo años después, la serie fue reconocida internacionalmente, cuando en 1994 la Tate Gallery de Londres adquirió algunas imágenes. Hoy, explica la fotógrafa, el tema de las personas trans es más abierto, el diálogo más libre y menos violento, y la serie ha llegado a nuevas generaciones que la descubren y comparten sus propias historias.

Mujeres de Chile
En 1992, Paz Errázuriz recorrió el país para documentar a mujeres de distintas profesiones y oficios. Bajo el régimen de Pinochet, el rol femenino había sido reducido a modelos tradicionales. El propio Pinochet lo resumió en 1983: “La mujer chilena es hermosa, una indomable defensora de su hogar, una madre abnegada y una esposa leal”.
Sin embargo, las políticas económicas del régimen tuvieron efectos devastadores y empujaron a muchas mujeres a trabajar fuera del hogar. Mujeres de Chile explora entonces los múltiples papeles que ellas asumieron en la sociedad, desafiando estereotipos y ampliando los márgenes de lo posible. Como escribe el curador Gerardo Mosquera, Errázuriz “es capaz de capturar ese ‘nosotras’ unificador que subraya todas las diferencias”.
“He fotografiado a muchas mujeres, pero no lo he mostrado todo. Empecé durante la dictadura, protestando con ellas y fotografiándolas. Descubrí el feminismo al darme cuenta de lo poco que sabía sobre el tema. Me formé más y luego creé esta serie recorriendo el país de norte a sur para mostrar la diversidad de sus experiencias: pescadoras, intelectuales, empresarias, políticas, escritoras, pintoras, campesinas y mujeres en situaciones de vulnerabilidad. Podemos ser tan diferentes unas de otras. Amo a todas estas mujeres y es maravilloso ver las infinitas posibilidades que existen para sobrevivir”, afirma Errázuriz.

Vejez & Niños
Errázuriz ha mostrado una preocupación constante por visibilizar la relativa invisibilidad de las personas mayores, especialmente en la cultura de masas, donde suelen estar ausentes. Con sus imágenes sobre la vejez, expresa una crítica social hacia el trato que reciben, a menudo infantilizado, maltratado o incomprendido. La serie destaca especialmente a mujeres trabajadoras nocturnas, que venden flores o cargan bultos, cuyo esfuerzo parece ignorado por la sociedad. Otras fotografías muestran a residentes de asilos vestidas de novias o reinas, sosteniendo muñecas, construyendo una reflexión sobre la dignidad y la memoria corporal.
Errázuriz señala que “los cuerpos de las personas mayores son despreciados como desechos, y esto es doblemente cierto para las mujeres […] Se trata de respeto por la maestra, la machi [chamán], la bruja, que va a contracorriente del sistema masculino […] También valoro el respeto y el reconocimiento que compartimos con las mujeres mayores, depositarias de experiencia y sabiduría transmitida de generación en generación”.
Por su parte, la serie Niños, tomada entre las décadas de 1980 y 1990, durante el período de transición chileno, muestra a jóvenes cuyas condiciones no parecen haber cambiado sustancialmente tras la dictadura. Quizás estas imágenes reflejan la frase de aquel entonces del presidente Patricio Aylwin, que invitaba al pueblo chileno a conformarse con “justicia en la medida de lo posible”, recordando los límites y las deudas sociales que persistían incluso en la democracia incipiente.

Cuerpos
En la serie Cuerpos (2002), Paz Errázuriz profundiza en su interés por lo heterodoxo y la diversidad humana, centrándose en aquellos cuerpos que se encuentran al margen de los cánones de belleza. Las fotografías muestran personas cuyas figuras se alejan de la imagen de juventud atlética que domina la representación actual, capturando retratos individuales o en pareja en desnudez frontal, sin pudor y en distintas posturas y actitudes.
Sobre el origen del proyecto, la fotógrafa recuerda que surgió de manera inesperada: rechazó una oferta para documentar una exposición de “pintura corporal” y, en cambio, propuso fotografiar personas mayores desnudas. Según ella, fue “como redescubrir mi propio cuerpo… nunca había visto a mi madre, ni a ninguna persona mayor, desnuda”. El proyecto implicó largas conversaciones con las modelos, muchas de ellas viudas, que compartían la misma confesión: “¡Ay, si mi marido pudiera verme así!” Errázuriz describe la experiencia como fascinante y profundamente hermosa, especialmente al trabajar con mujeres, a quienes por primera vez se les pagaba por posar y mostrar sus cuerpos sin vergüenza.

Antesala de un desnudo
Realizada en los baños del Hospital Psiquiátrico Philippe Pinel, esta serie surge de una experiencia que la propia Errázuriz describe como estremecedora: “Pasé mucho tiempo en ese hospital y me aterrorizaban esas escenas, que parecían campos de concentración. Tenía que fotografiarlas. Más tarde, eso también tuvo un efecto positivo, ya que mejoraron las cosas en el hospital.”
Con la autorización del director y de la enfermera jefe, la fotógrafa registró imágenes que la inquietaban por su posible carácter voyeurista, razón por la cual decidió no mostrarlas públicamente durante años. No fue sino hasta 2004 cuando, al exhibirse por primera vez, la serie reveló el impacto que podía generar al hacer visibles las precarias condiciones del hospital. Tras la muestra, la nueva administración de la institución impulsó mejoras significativas en la atención a los pacientes.

La luz que me ciega
En La luz que me ciega, Paz Errázuriz retrata a una familia del pueblo de El Calvario, en Paredones, Chile central, afectada por acromatopsia, una condición congénita que anula la visión del color, provoca visión borrosa y sensibilidad extrema a la luz. Aunque esta condición afecta aproximadamente a 1 de cada 40.000 personas en el mundo, en los remotos pueblos de El Calvario y El Potrero varias familias la padecen. Entre los más jóvenes destacan Deidamia y Juan Pino Pino, quienes aparecen en las fotografías de Errázuriz.
La fotógrafa decidió trabajar en color, jugando con los contrastes y la luz de su entorno para enfatizar la particular relación de los sujetos con el paisaje. En otra serie relacionada, Ceguera, Errázuriz incluyó parejas, buscando cuestionar la idea frecuente de aislamiento asociada a la discapacidad visual.
El proyecto se amplía en la publicación Ojos que no ven (2019), resultado de una investigación conjunta con el biólogo Jorge Díaz sobre la ceguera. El libro combina retratos de personas ciegas con reflexiones teóricas, científicas, poéticas y políticas sobre la visión y la ausencia de ella, incluyendo aportes del poeta ciego Lorenzo Morales, generando un diálogo entre imagen, conocimiento y experiencia sensorial.



Otras series
La exposición también presenta otras series de Paz Errázuriz, entre ellas Personas; Memento Mori [Remember You Must Die]; El Circo; Luchadores del Ring; Boxeadores: El Combate Contra el Ángel; Prostíbulos: Muñecas, frontera Chile-Perú; El Infarto del Alma; Antesala de un Desnudo; Los Nómadas del Mar; De a Dos (Tango); Protestas; y Exéresis, la única serie realizada fuera de Chile. En ella, Errázuriz se centra en esculturas de museos de Europa y Estados Unidos, recortando la imagen en pecho y muslos para enfocar los genitales ausentes. En muchos casos, estos genitales fueron extirpados por motivos religiosos, subrayando cómo la historia y la cultura influyen en la representación y censura del cuerpo.
PAZ ERRÁZURIZ: ATRÉVETE A MIRAR. REALIDADES OCULTAS DE CHILE
MK Gallery, Milton Keynes, condado de Buckinghamshire (Inglaterra), Reino Unido.
19 de julio – 5 de octubre de 2025
Exposición organizada por Colecciones Fundación MAPFRE en colaboración con MK Gallery.
También te puede interesar
NELLY RICHARD SOBRE SU CURADURÍA PARA LA BIENAL DE VENECIA
La teoría e historia del arte chileno de los últimos cuarenta años se encuentra signada por la marca que dejaría Nelly Richard al teorizar sobre una atmósfera de artistas y obras que durante el primer…
LEONORA VICUÑA: CARRUSEL DE MELANCOLÍAS
La exposición Carrusel de melancolías, en la Fundación Larivière Fotografía Latinoamericana de Buenos Aires, presenta por primera vez en Argentina la obra de Leonora Vicuña (Santiago, 1952), una de las fotógrafas más destacadas de…
EUGENIA VARGAS-PEREIRA: SELECCIÓN DE OBRAS 1977-2020
Editado por la investigadora en arte y fotografía Mane Adaro, el libro profundiza en las contribuciones estéticas de la artista a lo largo de su carrera, especialmente en el ámbito de la fotografía feminista...

