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LA MADRE, LAS PALABRAS CON LOS NOMBRES, UN SORBO Y CUATRO RAYOS

Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria presenta la exposición La madre, las palabras con los nombres, un sorbo y cuatro rayos, con obras de Mónica Restrepo, Ana María Montenegro, María Leguizamo, David Medina y María Isabel Arango, bajo la curaduría de Carolina Cerón. Esta propuesta, ganadora de la convocatoria Fragmentos para un proyecto curatorial, invita a reflexionar sobre la memoria, la violencia y las narrativas que configuran la identidad colectiva en Colombia.

La muestra emplea la metáfora como un puente entre el pasado y el presente para abordar las complejidades de la memoria. Desde la figura materna como símbolo de origen hasta la influencia de la naturaleza sobre el cuerpo, las obras presentadas se despliegan a través de imágenes, sonidos y textos. «La bolsa es el origen de la ficción. La madre, como buena bolsa, empieza afuera, por el comienzo», se lee en el texto curatorial de Cerón. Esta idea resuena a lo largo de la exposición, invitando al público a activar sus sentidos y repensar los relatos colectivos.

Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Mónica Restrepo, mater/madre, 2024. Piso de arcilla local, huellas de puños en papel procesado del archivo muerto de un ministerio del Estado colombiano Cambuche. Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Mónica Restrepo, mater/madre, 2024. Piso de arcilla local, huellas de puños en papel procesado del archivo muerto de un ministerio del Estado colombiano Cambuche. Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Mónica Restrepo, mater/madre, 2024. Piso de arcilla local, huellas de puños en papel procesado del archivo muerto de un ministerio del Estado colombiano Cambuche. Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Mónica Restrepo, mater/madre, 2024. Piso de arcilla local, huellas de puños en papel procesado del archivo muerto de un ministerio del Estado colombiano Cambuche. Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Mónica Restrepo, mater/madre, 2024. Piso de arcilla local, huellas de puños en papel procesado del archivo muerto de un ministerio del Estado colombiano Cambuche. Foto: Laura Sánchez. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá

Mónica Restrepo explora la performatividad del documento y el archivo, combinando materiales como el barro con medios inmateriales como el performance, el video y el texto. Su obra mater/madre cuestiona el papel de la madre dentro de las narrativas oficiales y los roles de género impuestos, señalando su función en sistemas de poder que perpetúan la violencia estructural.

Ana María Montenegro trabaja en la intersección entre lenguaje, memoria, performatividad y emoción. En su obra audiovisual La claridad, narra la historia de Alex Serpa Mandón, un joven alcanzado por cuatro rayos, dos de ellos mientras prestaba servicio militar. Su historia, marcada por lo improbable y lo trágico, simboliza las condiciones de los jóvenes en las zonas rurales de Colombia, atrapados entre sueños truncados y la indiferencia institucional.

María Leguízamo investiga la potencia de lo minúsculo y frágil, explorando su capacidad para generar transformaciones inadvertidas. Su instalación, creada con madera náufraga y sonidos del río Magdalena, introduce la metáfora del «sorbo» como un gesto que vincula lo individual con lo colectivo, traduciendo la memoria del agua en formas táctiles y auditivas.

Ana María Montenegro, La claridad, 2024. Instalación audiovisual. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
Ana María Montenegro, La claridad, 2024. Still de video. Cortesía de la artista
Ana María Montenegro, La claridad, 2024. Still de video. Cortesía de la artista
María Leguizamo, Sorbo. Madera náufraga y sonidos recolectados del río Magdalena entre junio y noviembre de 2024. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
María Leguizamo, Sorbo. Madera náufraga y sonidos recolectados del río Magdalena entre junio y noviembre de 2024. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá

David Medina desarrolla máquinas autónomas que entrelazan técnica y naturaleza mediante el lenguaje, la materia impresa, el sonido y los algoritmos generativos. Para esta exposición, construye una «biblioteca interminable» basada en combinaciones algorítmicas de archivos, imágenes y textos, con el objetivo de generar lecturas alternativas sobre la historia del país. Este ejercicio de desarticulación pone en tensión la autoría y abre paso a nuevas formas de construcción colectiva del conocimiento.

María Isabel Arango interroga las relaciones entre historia, memoria, evidencia e información, explorando metodologías utilizadas para construir y manipular la historia. En Colombia dividida fragmentado historia país sociedad su, reorganiza en orden alfabético las palabras del libro Colombia: país fragmentado, sociedad dividida de Marco Palacios y Frank Safford.

El libro originario nace de la urgencia de incorporar la memoria dentro del repertorio de políticas de Estado que podrían contribuir a superar la violencia que ya se reconocía como estructural. La artista descontextualiza las palabras –que pueden ser cortadas de la pared y ser puestas de diferentes maneras por los visitantes– y las desplaza entre significados para generar lecturas alternativas sobre la historia del país.

Obras de David Medina y María Isabel Arango en la exposición La madre, las palabras con los nombres, un sorbo y cuatro rayos, 2025-2025. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
David Medina, Todo nombre es mi nombre (Gramática Nacional), 2024. Estantes, libros y medios mixtos. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
María Isabel Arango, Palabras, palabras, palabras, 2024. Tela sublimada. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá
María Isabel Arango, Palabras, palabras, palabras, 2024. Tela sublimada. Foto: Juan Fernando Castro. Cortesía: Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria, Bogotá

A lo largo de los distintos espacios de Fragmentos, La madre, las palabras con los nombres, un sorbo y cuatro rayos propone un recorrido inmersivo que involucra al público de manera activa, posicionando la memoria y el arte como herramientas de resistencia y transformación. Las obras no solo narran, sino que confrontan e iluminan, desafiando al espectador a reconsiderar su relación con el pasado y a explorar las posibilidades del presente.

Según la curadora Carolina Cerón: «Nos interesa el uso de la metáfora como un terreno fértil para el diálogo entre la obra de arte y el espectador. Nos intrigan la voz, el texto, la escritura y la sobreescritura como formas de contraponer la larga experiencia de la violencia en Colombia, que ha desplazado y desaparecido cuerpos, historias y nombres”.


La madre, las palabras con los nombres, un sorbo y cuatro rayos es organizada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, el Museo Nacional de Colombia y Fragmentos, Espacio de Arte y Memoria. El proyecto contó con una beca del Centro de Investigación y Creación (CIC) de la Facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes. La obra de Ana María Montenegro fue realizada con el apoyo de la Beca Fundación Ama Amoedo 2024.

FRAGMENTOS, Espacio de Arte y Memoria, Cra. 7 n.° 6B-30, Bogotá, Colombia

Del 15 de febrero hasta el 27 de abril de 2025

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