PUERTO RICO NEGRX
El Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico presenta Puerto Rico Negrx, la primera muestra institucional en el país que reúne a artistas negrxs en un contexto histórico y en un diálogo intergeneracional. Con una selección de obras que abarca desde la década de 1990 hasta el presente, esta revisión presenta a más de 30 artistas afropuertorriqueñxs y caribeñxs que residen en Puerto Rico y en la diáspora.
Lxs artistas participantes exploran temas relacionados con la identidad, el desplazamiento de sus comunidades, la espiritualidad, la soberanía alimentaria, la migración, las historias y legados de las plantaciones, así como el reguetón y otras formas de música. En conjunto, estas obras ofrecen un enfoque multifacético que celebra la producción creativa de lxs artistas negrxs contemporáneos.
El proyecto, co-curado por Marina Reyes Franco y María Elena Ortiz –curadora invitada–, toma como punto de partida la exhibición Paréntesis: ocho artistas negros contemporáneos, que se llevó a cabo en 1996 en el Arsenal de la Puntilla en el Viejo San Juan. Esta exposición, curada por el artista Edwin Velázquez, marcó un antes y después en la visibilización de lxs artistas negrxs contemporáneos en el país.
Puerto Rico Negrx es el resultado de cuatro años de investigación, que implicó la revisión de la colección de la institución para «poner en justa perspectiva las aportaciones de artistas negrxs contemporáneos», según Marianne Ramírez Aponte, directora ejecutiva y curadora en jefe del MAC.
“Tiene una importancia histórica no solo por su tamaño –al ocupar y trascender los límites de nuestro edificio y contar con alrededor de 35 artistas–, sino también porque incluye a artistas de la diáspora. Nos parece importante establecer ese diálogo entre los puertorriqueños de aquí y los de afuera, para conocer sus experiencias, viviendo y experimentando la racialización en Puerto Rico y en Estados Unidos”, agregó Ramírez Aponte.


Durante la pasada década, el MAC PR, a través de diversas iniciativas y de su programa MAC en el Barrio, ha hecho un trabajo de reflexión crítica de sus colecciones, exhibiciones y de las maneras en que se relaciona con las comunidades negras que sirve. Como resultado de ese proceso, y en un ejercicio de justicia a lxs artistas afropuertorriqueños, el museo comisionó obras a desarrollarse durante el periodo de la exhibición y también se adquirirán varias piezas de artistas participantes de esta muestra.
“Esta es una exposición que celebra las contribuciones de artistas afrodescendientes radicados en Puerto Rico y en la diáspora. No se centra en hablar sobre una identidad negra específica, sino que más bien es un diálogo de estos artistas que están en comunicación con una producción global contemporánea”, precisó María Elena Ortiz.
Reyes Franco, por su parte, explicó que la muestra toma como punto de partida la década de 1990 porque fue un periodo de suma hispanofilia que coincidió con el quinto centenario de la colonización de las Américas, lo que trajo consigo una serie de cuestionamientos sobre asuntos de política de identidad y de raza. “El partir desde ahí nos permite crear un diálogo intergeneracional entre lxs artistas participantes. Nos interesa explorar esa relación entre un artista y otro, aunque tengan 30 años de diferencia; conocer cuáles son las constantes y cuáles son los asuntos que les interesan recalcar a través de los años”, destacó.
“En 1996, los artistas que participaron en la exhibición Paréntesis fueron cuestionados sobre su experiencia con el racismo en el mundo del arte, y se desestimaron sus vivencias. La selección del título de esta muestra, Puerto Rico Negrx, actúa como una afirmación de lo que esos artistas expresaban en aquel momento, reconociendo finalmente sus experiencias. Al mismo tiempo, esta exposición proyecta una mirada hacia el futuro, promoviendo una mayor inclusión en términos de diáspora, género e identidad”, agregó Reyes Franco.

En su obra, Glendalys Medina (Ponce, 1979) deconstruye imágenes de las culturas caribeña y latinx para crear nuevas configuraciones geométricas. A través de procesos repetitivos y rítmicos, como martillar e hilar, Medina acuerpa y alude a saberes indígenas y afrocaribeños, incorporando su iconografía.
La construcción de su pieza La Luna y los colores utilizados en ella evocan capas de piel e identidad. El uso de clavos remite a las figuras de poder o esculturas nkisi del Congo, mientras que los hilos recuerdan las piezas tridimensionales típicas de África occidental. Además, la mirilla de la llave hace una referencia a Eleguá, el Orisha que abre caminos. La continua interrogación de símbolos y materiales en su obra ejemplifica una dinámica compleja entre el impulso por el borramiento histórico y la persistencia cultural, apoyada por saberes artesanales.
Awilda Sterling Duprey (Santurce, 1947), miembra fundadora de Pisotón, el primer colectivo de baile experimental en Puerto Rico, encuentra en el movimiento y el cuerpo la guía para la creación de su obra. Sus dibujos combinan el expresionismo abstracto con el baile afrocaribeño y el performance, aludiendo a canciones interpretadas por Cortijo y su Combo con Ismael Rivera, figura que ha inspirado piezas de performance como Maelo en el cuerpo (2015).
Interesada en la resonancia entre la música y el arte visual, Sterling Duprey frecuentemente escucha música de jazz y salsa durante sus performances en vivo. En movimiento, crea una obra visual que refleja la improvisación, el ritmo y los cambios de patrón inherentes a estos géneros musicales. La artista juega con las convenciones visuales de la escritura y la relación entre significado y significante creando su propia escala tonal de los sonidos que escucha.

La frase “negro bembón,” título de un poema del afrocubano Nicolás Guillén, resuena por su musicalidad y trae a la memoria la canción homónima de Ismael Rivera. Ambos son ejemplos de cómo las experiencias de la negritud y el racismo han sido plasmadas en la cultura popular. La poesía concreta de Esteban Valdés (Ciudad de México, 1947 – San Juan, Puerto Rico 2020) presenta un juego gráfico de repetición en el que la “n” prolonga el sonido indefinidamente.
Originalmente, uno de los objetivos de la poesía concreta era superar las barreras entre las diversas disciplinas artísticas, estableciendo conexiones entre artistas visuales, diseñadores gráficos y músicos. Esta forma de poesía destaca la materialidad de las palabras y su capacidad para trascender el papel, explorando aspectos fonéticos, visuales, de movimiento y la evocación de formas; la palabra se convierte en un todo unificado de significante y significado.
Daniel Lind Ramos (Loíza, 1953) explora los vínculos entre el pueblo de Loíza y la diáspora africana, utilizando las Fiestas de Santiago Apóstol como prisma histórico. Su obra Espíritu del Corte marca un quiebre con su producción de mediados de los noventa, al distanciarse de la pintura y presentar una instalación de herramientas de metal sobre una plataforma verde, acompañadas de una estampa de Santiago Apóstol y vainas de palmas.
Santiago, conocido como el «matamoros», es representado como un caballero español en las Fiestas, donde se asocia el bien con el caballero y el mal con el vejigante. El color verde y los metales en la obra hacen referencia a Oggún, el orisha guerrero y defensor del pueblo ante las injusticias. El barniz que cubre los objetos evoca sudor o una presencia, provocando una reflexión sobre las figuras que se exaltan y las que empoderan. El potencial liberador de los objetos —para construir, cultivar la tierra y luchar— se manifiesta de varias maneras, sugiriendo la necesidad de tomar acción.


La obra de Kiván Quiñones (Santurce, 1997) se centra en imágenes y objetos que resaltan el imaginario afrocaribeño. Sus esculturas Seashell Telephone redefinen el lenguaje de un objeto encontrado para destacar la concha de caracol no sólo como un elemento artístico, sino también como un portal, un medio de comunicación con los ancestros. Quiñones explora el objeto encontrado desde una perspectiva surrealista, considerando su posibilidad como receptor.
La concha de caracol, un símbolo de Obatalá, el orisha patrón de los artistas, simboliza la divinidad de las formas. El retumbar sonoro que emana de la concha se convierte en un método de comunicación que subraya la importancia de la escucha y la sensibilidad hacia lo inmaterial en la práctica artística de Quiñones.
El video reForm (Jacob), de Pepón Osorio (Santurce, 1955) es protagonizado por Jacob Rodríguez, un ex estudiante de la Fairhill School, una escuela pública al norte de Filadelfia (EEUU) que fue cerrada junto a otras 23 en 2013. El video es parte de un proyecto que convirtió Temple Contemporary, una galería de arte en Temple University, en una instalación interactiva que sirvió de espacio de encuentro y planificación para la comunidad desplazada.
Rodríguez fue invitado por el artista a escribir lo que quisiera en la pizarra. Al escribir “Do I have to die for things to change?” (¿Tengo que morir para que las cosas cambien?), él reflexiona sobre sus circunstancias sociopolíticas. Continuando con sus intereses como trabajador social, Osorio resalta el despojo de recursos de comunidades negras y Latinas en los Estados Unidos.


Tony Cruz Pabón (Vega Alta, 1977) utiliza estrategias conceptuales para reflexionar sobre su entorno. En su obra Nube, los dibujos en grafito muestran su interés por la abstracción y la acumulación. La instalación consiste en un cúmulo de dibujos y objetos que vincula poéticamente la acumulación de estos con la formación de nubes. Además, hace referencias a canciones que mencionan la lluvia y a la práctica popular de intentar evitar que llueva colocando un vaso invertido sobre un plato.
La obra La trampa de Edgardo Larregui (Bayamón, 1976) interroga las vivencias personales de pescadores de jueyes en Puerto Rico y la importancia económica y cultural de la práctica como sustento para comunidades negras y afrodescendientes. Incorporando grabaciones de entrevistas, poemas, canciones, obras de arte y material resultado de la investigación dentro de su instalación, Larregui invita al participante a apreciar la cultura jueyera como la puesta en práctica de saberes ancestrales para procurar alimento y la interdependencia con el ambiente.
El título de la instalación hace referencia al aparato de ingenioso diseño utilizado para atrapar los jueyes. La obra se refiere a cómo esta forma de vida está en peligro debido al cambio climático, el aumento del nivel del agua y el desarrollo costero que invade a las comunidades que luchan por permanecer en el lugar. El artista hace un llamado de alerta sobre la preservación de la tradición afropuertorriqueña.



Ante la ausencia del reggaetón en archivos y museos, Hasta ‘Bajo Project se funda en 2019 como el primer archivo del reggaetón en Puerto Rico, con el objetivo de preservar, educar y destacar su valor cultural. El archivo incluye fotos digitales, CDs, DVDs, ropa y revistas tanto académicas como de farándula. La inclusión de una selección de estos materiales en la exhibición evidencia los inicios del reggaetón como música «underground» y la evolución del género hasta alcanzar su popularidad actual.
En la década de los 90, operativos de seguridad resultaron en la confiscación de cassettes y la prohibición de esta música en las escuelas, debido a letras consideradas «obscenas». Dado que el reggaetón se originó en comunidades urbanas, pobres y mayoritariamente afrodescendientes que también enfrentaron políticas de “mano dura contra el crimen”, el género fue estigmatizado como amenazante, inmoral, artísticamente deficiente y un riesgo para el orden público. Hoy en día, el reggaetón es la exportación cultural puertorriqueña de mayor éxito comercial a nivel mundial.




PUERTO RICO NEGRX
Museo de Arte Contemporáneo (MAC), San Juan, Puerto Rico
Del 20 de octubre de 2023 al 1° de septiembre de 2024
Liz D. Amable, Rogelio Báez Vega, Ángel Borroto, Ramón Bulerín, Javier Cardona, Jesús Cardona, Arleen Casanova Ferrer, Macha Colón, Sofía Córdova, Jafet Cruz Cordero, Tony Cruz Pabón, Edrimael Delgado Reyes, Cielo Félix-Hernández, Hasta ‘Bajo Project, Clotilde Jiménez, Juanita Lanzó, Edgardo Larregui, Nitzayra Leonor, Daniel Lind Ramos, Deyaneira Maldonado, Glendalys Medina, Zuania Minier, Las Nietas de Nonó, Pepón Osorio, Adriana Parrilla, Ada del Pilar Ortiz, Kiván Quiñones, Gadiel Rivera, Luis Rivera Jiménez, Amber Robles-Gordon, Gamaliel Rodríguez, Shellyne Rodríguez, Awilda Rodríguez Lora, Juan Sánchez, Awilda Sterling Duprey, Esteban Valdés, Edwin Velázquez y William Villalongo.
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