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DOS MUESTRAS EN LIMA PRESENTAN LA OBRA DE CHONON BENSHO

Chonon Bensho (1992) es una destacada artista visual, investigadora etnográfica y poeta del pueblo indígena shipibo-konibo de la Amazonía peruana. Su formación se asienta tanto en la tradición de su comunidad, con conocimientos impartidos por su madre sobre las plantas y los diseños kené, y por su abuelo, un sabio y médico visionario, como en la Escuela Artística Eduardo Meza Saravia, donde se graduó con una tesis sobre los diseños tradicionales.

Bensho fusiona técnicas occidentales con su herencia cultural para crear un arte indígena contemporáneo, basado en relatos ancestrales, prácticas visionarias y un diálogo con las plantas y los espíritus medicinales. Su trabajo, reconocido a nivel nacional e internacional, forma parte de un movimiento más amplio de intelectuales y artistas indígenas que defienden y actualizan los saberes ancestrales frente a los desafíos actuales, como la devastación ecológica y la homogenización cultural.

La artista presenta en la actualidad dos exposiciones que abordan temas fundamentales sobre la identidad cultural y la sabiduría ancestral de su comunidad. En Eariki, abierta hasta el 4 de agosto en la galería limeña Livia Benavides, Bensho explora su lucha personal y legal por el reconocimiento de los nombres indígenas en documentos oficiales del Perú, cuestionando la falta de respeto y aceptación de su cultura. A través de una combinación de técnicas contemporáneas y tradicionales, como estampados en serie y bordados kené, la artista celebra una diversidad cultural amazónica que valora las raíces indígenas.

Por otro lado, Jone Jonibo: los seres espirituales de Chonon Bensho, curada por Giuliana Vidarte para el Museo Central (MUCEN), exhibe hasta el 11 de agosto una colección de dibujos, pinturas, bordados y esculturas que ilustran la rica cosmovisión shipibo-konibo. Esta exposición destaca la relación entre seres espirituales y sabios visionarios, reflejando el conocimiento ancestral sobre la curación y la convivencia en los ecosistemas amazónicos. Ambas muestras evidencian el compromiso de Bensho con la preservación y transmisión de la cultura indígena en un mundo contemporáneo.

Chonon Bensho, Ronin Kene I, 2024. Bordado sobre tela, 128 x 172 cm. Cortesía de la artista y galería Livia Benavides, Lima

CHONON BENSHO: EARIKI

Por Pedro Favaron

Los miembros contemporáneos de la nación shipibo-konibo suelen tener dos nombres: uno que usan de forma pública y que aparece en documentos oficiales, al que llaman nawan jane (nombre mestizo o extranjero), y otro en su lengua materna, al que denominan janekon (nombre legítimo o verdadero). Hasta hace muy poco, las autoridades regionales y la población urbana se burlaban de los nombres indígenas y no los admitían en registros públicos; muchos shipibos, afectados por la discriminación, solían ocultarlos.

Sin embargo, desde 2014, y coincidiendo con el inicio de sus estudios artísticos, Chonon Bensho decidió presentarse a sí misma con su nombre shipibo; este viene de sus ancestros, quienes fueron médicos sabios y diestras artistas, y se traduce poéticamente como “golondrina de los campos medicinales”. Cuenta Chonon que, cuando recién empezó a usarlo, incluso algunos políticos indígenas se burlaban; hoy, en cambio, cada vez más shipibos se presentan con sus janekonbo e incluso, como la propia Chonon, algunos inscriben a sus hijos en el RENIEC (Registro Nacional de Identificación y Estado Civil del Perú) solamente con nombre indígena.

El origen reflexivo y creativo de esta exposición, titulada Eariki (“Yo soy”), fue el proceso judicial que Chonon Bensho entabló al RENIEC desde el 2021 y que todavía no termina. Con la ayuda de la abogada Rossana Maccera, Chonon presentó la demanda para cambiar su nombre en documentos oficiales y usar el que le fue dado por sus abuelos al nacer. Sin embargo, su pedido fue rechazado en primera instancia; en esa oportunidad, el representante de la RENIEC evidenció actitudes racistas y le sugirió que use su nombre indígena “como un apodo o seudónimo artístico”.

Chonon y su abogada, indignadas, presentaron una apelación, y su demanda prosperó en segunda instancia en el 2023. Sin embargo, por demoras en la notificación de la sentencia, el expediente no se ha movido de la Segunda Sala de la Corte Judicial. Por este motivo, Chonon todavía no puede cambiar su nombre en los documentos de identidad. La de Chonon es la primera demanda realizada por una mujer indígena contra el RENIEC para usar su nombre shipibo en documentos oficiales y puede motivar cambios importantes para las nuevas generaciones de los pueblos amazónicos.

Chonon Bensho, Eariki (Perú) [serie], 2024. Bordado sobre tela con serigrafía, 141 x 95 cm. Cortesía de la artista y galería Livia Benavides, Lima
Vista de la exposición “Eariki”, de Chonon Bensho, en la galería Livia Benavides, Lima, 2024. Cortesía de la artista y la galería
Chonon Bensho, Eariki (Documento de identidad morado), 2024. Bordado sobre tela con serigrafía, 137 x 151 cm. Cortesía de la artista y galería Livia Benavides, Lima
Vista de la exposición “Eariki”, de Chonon Bensho, en la galería Livia Benavides, Lima, 2024. Cortesía de la artista y la galería
Chonon Bensho, Eariki (Konibo), 2024. Bordado sobre tela con serigrafía, 140 x 94 cm. Cortesía de la artista y galería Livia Benavides, Lima

Chonon Bensho, Tita Betan Bake & Ainbo I, 2024. Tinta y lápices de color sobre papel, 41 x 31 cm. Cortesía de la artista y galería Livia Benavides, Lima

En Eariki, Chonon Bensho expone una problemática fundamental: la falta de reconocimiento, por parte de los Estados modernos de la región, de las naciones indígenas como grupos lingüísticos y culturalmente diferentes a los proyectos del nacionalismo. El gesto de Chonon, sin embargo, no debe ser leído como un rechazo a la modernidad o como una “descolonización” radical; más bien, desde el momento en que una persona litiga contra el Estado por los medios institucionales está aceptando y asimilando sus dinámicas de negociación.

La propuesta política de Chonon, por lo tanto, no pasa por el sueño de retornar al estilo de vida de sus ancestros ni por una negación de las transformaciones ejercidas por la expansión de la modernidad. De lo que se trata, más bien, es de encontrar una manera de participar de lo moderno y de ser reconocida como una ciudadana en plenitud de derechos, sin que esto signifique perder sus raíces indígenas y sus diferencias culturales frente a la sociedad nacional y global.

A nivel estético, Eariki realiza una apropiación de la reproductibilidad técnica para producir un arte indígena en diálogo con el pop y el realismo social. Distintas imágenes estampadas en tela (mapas de Perú, DNIs, pasaportes, fotografías y una ilustración del siglo XIX de una pareja konibo) son modificadas semánticamente por la artista al bordarlos con diseños kené, que son un símbolo primordial de la identidad de las naciones indígenas de la familia pano.

De esta manera, en la propuesta de Eariki coincide el procedimiento industrial, que permite realizar estampados en serie y en diversos colores, con la artesanía del bordado. El kené se transforma en su contacto con la reproductibilidad y, asimismo, la sabiduría manual y afectiva del bordado shipibo también modifica las imágenes técnicas: nada pretende quedar como algo “incontaminado” o puramente indígena, sino que Chonon asume con consciencia y capacidad crítica las antinomias impuestas por la modernidad hegemónica. Y, al mismo tiempo, propone alternativas para escapar de la homogenización cultural. De esta manera, Eariki apunta a celebrar una modernidad heterogénea, amazónica e indígena, en la que participar de forma plena de lo moderno no implique dejar de ser shipibo-konibo.

Chonon Bensho en su exposición “Jone Jonibo: los seres espirituales de Chonon Bensho”, Museo Central (MUCEN), Lima, 2024. Cortesía de la artista y MUCEN

JONE JONIBO: LOS SERES ESPIRITUALES DE CHONON BENSHO

Por Giuliana Vidarte | Curadora

“En los lugares del bosque de más difícil acceso, alejados de los motores del progreso, viven los seres escondidos (jone jonibo). Ellos son los legítimos dueños de la sabiduría medicinal. No podemos verlos con los ojos de nuestro cuerpo, sino que debemos hacerlo con nuestros sentidos visionarios. Y no cualquiera puede. Es necesario vivir de manera correcta, como enseñaron los Inkas, y purificarse con plantas perfumadas”.

Chonon Bensho y Pedro Favaron, Non Onan Shinan. Los mundos medicinales y la sabiduría de una familia Shipibo-konibo.


Los seres espirituales habitan los ríos y bosques amazónicos. Ellos son seres luminosos y sabios (chaikonibo), los dueños espirituales de la medicina, que conservan el conocimiento sobre la curación a través de las plantas. Conviven con los sabios Inkas eternos (Inka keyoyosma), quienes compartieron sus enseñanzas con el pueblo shipibo-konibo sobre cómo navegar los ríos y lagos, y sobre la convivencia a partir de la colaboración y el respeto mutuo.

Estos Inkas no refieren a los últimos gobernantes del Cusco, sino que identifican a “médicos de sabiduría luminosa” que habitan los mundos espirituales. Los merayas, médicos visionarios humanos, son aquellos que, tras largos procesos de aprendizaje, que incluyen prolongadas dietas para iniciarse en los saberes medicinales y baños en fuentes de aguas perfumadas, tienen la capacidad de establecer interconexiones entre los tiempos y espacios habitados por los chaikonibos y los humanos. A través de los sueños, los merayas reciben el conocimiento para vivir en equilibrio y armonía.

Este modo de comprender las relaciones que existen entre los seres espirituales, los sabios visionarios y los humanos es parte de los conocimientos ancestrales heredados a la artista Chonon Bensho por sus antepasados. La investigación de estas sabidurías le ha permitido desarrollar una práctica artística que renueva los discursos sobre la protección de los ecosistemas amazónicos, promueve el respeto hacia los ancestros para conservar y transmitir estos conocimientos, y hace visible la urgencia de reconfigurar los entendimientos contemporáneos de los territorios y las relaciones entre los seres que los habitan.

Chonon Bensho, Inin Paro: El río de los perfumes medicinales, 2021, bordado sobre tela, 61 x 54. Cortesía de la artista y MUCEN
Chonon Bensho, Inin Paro: El río de los perfumes medicinales, 2021, bordado sobre tela, 61 x 54. Cortesía de la artista y MUCEN
Chonon Bensho, Maya kené, 2018. Bordado.Cortesía de la artista y MUCEN

La exposición Jone Jonibo: Los seres espirituales de Chonon Bensho reúne una serie de dibujos, pinturas, bordados y esculturas, llevados a cabo por la artista entre 2018 y 2024, que aborda estos conocimientos diversos y narraciones tradicionales. En este grupo de obras, además, es posible identificar la presencia de los diversos diseños del kenémaya kené, koros kené, xao kené, entre otros—, que reflejan las interrelaciones entre seres de los ecosistemas amazónicos y son un símbolo de la identidad cultural de la comunidad shipibo-konibo a la que pertenece la artista. Para Chonon Bensho, el kené es una geometría poética que da cuenta de una vibración común a todos los seres vivos y un ordenamiento natural de la existencia.

Las obras que son parte de la exposición dan cuenta del modo en que las sabidurías familiares nutren las prácticas artísticas contemporáneas y estimulan el desarrollo de afirmaciones individuales. En el recorrido de esta exhibición es posible identificar temáticas como la representación del origen del kené, el aprendizaje de los merayas y la afirmación de sus vínculos con los seres espirituales, así como el equilibrio entre seres y la complementación entre dualidades, reflejado también en el kené.

Las obras, además, recuperan las narraciones sobre el “gran diluvio” enviado por el Inka para castigar las malas costumbres de los humanos y que marca la separación entre los Inkas eternos y la humanidad. Asimismo, en el grupo de obras está presente la historia de Inin Niwe y el mundo puro de los seres eternos, novela poética inspirada en las narraciones tradicionales sobre la iniciación en el camino de los ancestros, creada por Pedro Favaron e ilustrada por Chonon Bensho.

De este modo, la exposición presenta la propuesta de la artista para profundizar en la comprensión del rol que cumplen los dueños espirituales de la medicina y enfatizar la relevancia del legado medicinal de los antepasados, que integra la identidad cultural y espiritual del pueblo shipibo-konibo.

Vista de la exposición “Jone Jonibo: los seres espirituales de Chonon Bensho”, de Chonon Bensho, en el Museo Central (MUCEN), Lima, 2024. Cortesía de la artista y MUCEN
Vista de la exposición “Jone Jonibo: los seres espirituales de Chonon Bensho”, de Chonon Bensho, en el Museo Central (MUCEN), Lima, 2024. Cortesía de la artista y MUCEN

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