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LAS PINTURAS MÓVILES CORPORALES DE MAGDALENA FERNÁNDEZ

En sus Pinturas móviles corporales realizadas en Venezuela y México, Magdalena Fernández (Caracas, 1964) parte del punto como origen e individuo y, con él, traza en el espacio diferentes conexiones y formas para abordar temas tan diversos como el mar, la escasez, la resiliencia, la alineación de conciencias y el reencuentro con las almas de los seres queridos. Pero, más allá del discurso, la artista busca explorar la fuerza de lo común. De allí que, además del resultado final de los videos, la experiencia es parte fundamental y uno de los objetivos principales de estos trabajos.


En el año 2022, la Fundación Cinépolis invita a Magdalena Fernández a mostrar dos de sus video instalaciones en el Centro Cultural Clavijero, en México, en el marco de la 20° edición del Festival Internacional de Cine de Morelia. La artista aprovecha esta ocasión para realizar una serie de videos alusivos a la cultura mexicana.

El resultado de este trabajo, en conjunto con otras Pinturas móviles corporales -algunas de las cuales nunca han sido mostradas al público- se presentan un año después, y hasta el 21 de enero de 2024, en las instalaciones del mismo centro cultural.

La serie de Pinturas móviles corporales parte de la simplicidad del dibujo, pero esta vez realizado con cuerpos humanos. Individualidades que se unen como puntos, con problemas y realidades comunes, para reflexionar a través del movimiento, de la respiración y de los sonidos. La serie explora esa fuerza de lo común que permite, a través de lazos y conexiones, trabajar por un mismo objetivo.

Es así como, más allá de exponer o hablar sobre una coyuntura como país, sobre las carencias que como ciudadanos tenemos en la actualidad, la artista se propone hablar sobre comunidad, sobre suma de energías, sobre luz. También aborda la naturaleza, claro ejemplo de esa energía unificadora, con estas pinturas que cobran vida en el espacio.

Todos estos trabajos, realizados con individuos que aportan sus particulares realidades, su cultura, y que reflejan una naturaleza en constante cambio, no dejan de lado la metodología abstracto-geométrica con sus referencias al modernismo, presente en el resto de los trabajos. Pero, más allá de representación, se vuelven experiencia transformadora, justamente por su materia prima, el ser humano.

Magdalena Fernández, Mares, 2018. Instalación corporal. Teatro del Centro Cultural Chacao, Caracas. Cortesía de la artista

La fuerza unificadora del quehacer compartido

El primero de los videos realizados fue Mares, en 2017. Con él la artista busca abordar los diferentes estados del mar, a través del cuerpo humano y de la respiración. Se llevó a cabo en un año crucial para los venezolanos, cuando muchos jóvenes fueron detenidos y asesinados en las calles de las ciudades del país mientras protestaban por la situación política y económica.

La experiencia en grupo de este trabajo, que abarcó un año, de alguna manera también busca potenciar la energía y la luz de todos los participantes en momentos tan oscuros para Venezuela. De la misma manera integrada que en el mar, las partículas de aire y de agua generan movimiento y fuerza. Este trabajo también fue presentado al público caraqueño en vivo, en el Centro Cultura Chacao.

Dos años más tarde, la artista realiza otros videos en su ciudad natal (1pmc019, 2pmc019, 3pmc019), esta vez para hablar simbólicamente de la escasez en Venezuela. De esta manera, toma posición sobre la falta de pan, agua y luz, elementos básicos para la vida. Al mismo tiempo, busca celebrar la fuerza resiliente y emancipadora de los venezolanos, no sólo expresando una suerte de ofrenda con estos mismos elementos, sino también a través de la recreación de una retícula que palpita, que se arma y se desarma al ritmo de la respiración.

En esa oportunidad también realiza dos videos de una retícula humana que se mueve al compás de la respiración grupal (4pmc019 y 5pmc019). A través del movimiento colectivo y la respiración acompasada de estos trabajos, Fernández quiere hacer visible la posibilidad de la unión y la alineación de conciencias individuales.

Vista de la exposición “Magdalena Fernández: Pinturas Móviles Corporales” en el Centro Cultural Clavijero, Morelia, Michoacán, México, 2023. Foto: Liliana Jemal y Matías Álvarez. Cortesía Cinépolis

Una mirada al Día de Muertos

Otra serie de videos se centran en temáticas mexicanas, específicamente en la flor de cempasúchil, tan importante en la celebración del Día de Muertos, y en las mariposas monarcas, que finalizan su viaje migratorio precisamente en Michoacán.

En la realización de 2pmc022 participa la Compañía de Danza Contemporánea La Serpiente, con sede en Michoacán, con una coreografía de las mariposas monarcas (Danaus plexippus). Estas mariposas, además de simbolizar transformación, resurrección y libertad, para la cultura mexicana simbolizan el alma de los seres queridos que han fallecido, dado que su llegada al país coincide con las fechas cercanas a la celebración del Día de Muertos.

Por su parte, 1pmc022 (Tagetes erecta), inicia con una metáfora de la flor cempasúchil, la ofrenda más representativa de la celebración del Día de Muertos. Las luces de las velas, que se asocian con las almas de los difuntos, se van aglomerando en la oscuridad delimitando la imagen que será develada al amanecer: una flor/sol formada por globos, de los colores de la flor, en la fuente central del patio de una edificación histórica, que es hoy el Centro Cultural Clavijero.

Luego, un grupo de niños, ataviados con los mismos colores de los globos y guiados por estudiantes de arte, recorre el patio y juega con las esferas aludiendo, no sólo a la celebración por el reencuentro con los seres queridos, sino también a la luz que irradia el astro mayor. Este video también contó con el apoyo del grupo de danza La Serpiente para su producción.

Vista de la exposición “Magdalena Fernández: Pinturas Móviles Corporales” en el Centro Cultural Clavijero, Morelia, Michoacán, México, 2023. Foto: Liliana Jemal y Matías Álvarez. Cortesía Cinépolis
Participantes de “Cempasúchil”. Magdalena Fernández: Pinturas Móviles Corporales. Cortesía Centro Cultural Clavijero

Todos estos videos, expuestos en las salas 9 y 10 del Centro Cultural Clavijero, están acompañados de material impreso con el registro de cada proceso. La idea es que cada uno de los participantes se quede con un ejemplar de esta publicación. De esta manera, se reconoce el aporte individual de todos los involucrados en cada video y se cuenta con un inventario de las experiencias vividas por cada grupo, un registro que quede en la memoria y que de cuenta de la fuerza transformadora de un colectivo.

Desde la realización del primer video, en el año 2017, Magdalena tiene el compromiso de mostrar esta serie de Pinturas móviles corporales en Venezuela, para poder compartirlas tanto con los participantes como con el púbico en general. Esto no ha podido llevarlo a cabo, pero sigue en la búsqueda de un espacio adecuado para las características y la magnitud del proyecto.

Participantes de “Pan, agua, luz y retículas”. Magdalena Fernández: Pinturas Móviles Corporales. Foto: Edgar Martínez. Caracas – Venezuela, 2019.
Participantes de “Mares”. Magdalena Fernández: Pinturas Móviles Corporales. Foto: Raquel Cartaya/CAYS

MAGDALENA FERNÁNDEZ: PINTURAS MÓVILES CORPORALES

Centro Cultural Clavijero, El Nigromante 79, Centro Histórico de Morelia, Michoacán, México

Hasta el 21 de enero de 2024

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