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BARBARISMOS

Por fernanda ramos mena y Joaquín Segura

Cada verano, la galería Pequod Co.  invita a proyectos o curadores independientes a plantear una muestra en su espacio con el propósito de generar un diálogo con otrxs artistas afines al programa de artistas de la galería, así como la interacción con públicos diversos que muchas veces se encuentran fuera del circuito comercial.

Para este 2023, se nos invitó a proponer un proyecto que surgiera de nuestros intereses particulares, tanto como curatoriales como artísticos. Este diálogo fue el detonador de Barbarismos: Una exhibición colectiva a partir del poema epónimo de Ricardo Limassol (Torreón, México, 1987):

Estos nunca han sido
actos de fe
o los planes de
una revolución
escritos en paredes de
edificios antiguos.

Todos son poetas fallidos.

Tomar estas líneas para desarrollar un proyecto curatorial apuntaba a vincular las preocupaciones que atraviesan este brevísimo texto, escrito hace 10 años como parte del primer poemario del autor, con la resonancia que estas tienen en temas presentes en la producción artística de un momento compartido entre un grupo intergeneracional de artistas.

Así, en este acercamiento que se funda también en nuestro interés compartido por los entrecruces de las artes visuales y formas literarias específicas, se abre un diálogo expandido que emana del lenguaje escrito, se fuga de él y regresa a la escritura a manera de residuo, como entrevé la decisión de realizar un fanzine que acompaña a la exposición y desborda sus límites espaciales.

Durante el proceso de Barbarismos propusimos un glosario donde la primera palabra añadida fue fracaso. Este vocablo se enuncia aquí no con una sensación de derrota y nimiedad, sino como un estado permanente en coexistencia con nuestras subjetividades. Imaginamos un mundo en ruinas que no es el pasado de una civilización en decadencia, sino un presente complejo atravesado por distintas temporalidades, sutilezas y narrativas personales que se convierten en marcos sociales y políticos paralelos que se afectan mutua y recurrentemente. Entendemos las ruinas como una potencia política: la toma de los espacios de poder, el cuestionamiento de las ideologías políticas imperantes y la posibilidad de vivir el mundo pese al encono del presente (1).

Esta exposición no busca encontrar respuestas de ninguna clase, sino ampliar preguntas apremiantes que desde la óptica de un entendimiento extendido de la noción de barbarismo -en su acepción más literal, una perversión lingüística-, nos permiten aproximarnos a un contexto complicado desde las perspectivas de trece artistas.

A través de la instalación, el videoperformance, la escultura, collage, sonido, pintura y dibujo, lxs artistas seleccionadxs abordan de distintas maneras un imaginario fragmentado pero sumamente vital. A continuación, compartimos una lectura derivada de cada una de las obras incluidas.

Cristian Franco, Baba Vanga profecías, 2023. Collage sobre hoja de color e impresión digital, 21.5 x 28 cm c/u. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía del artista y Pequod Co.
Cristian Franco, Baba Vanga profecías, 2023. Collage sobre hoja de color e impresión digital, 21.5 x 28 cm. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía del artista y Pequod Co.
Izq: Abril Salgado, Sacrificio II, 2020. Der: Erick Saucedo, Fogata, 2023. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía de lxs artistas y Pequod Co.

Mundos en ruinas futuros/presentes

Nos recibe una selección de collages de la serie Baba Vanga Predicciones (2023) de Cristian Franco (Tecate, México, 1980), quien reinventa las profecías de esta mística búlgara a través de lo que aparenta ser una superposición aleatoria de imágenes recopiladas del vasto archivo del artista. Su imagen, ahora un ícono de la cultura popular finisecular se reforzó debido a su aspecto físico, especialmente por su ceguera, y fue convertida en el paradigma de la pitonisa con visiones estrambóticas sobre el fin de la humanidad. Absurdos sólo hasta cierto punto, estos escenarios retratan los alcances de la pesadilla necrotecnopolítica que supone el panorama global de nuestros días.

Con un imaginario semejante, Erick Saucedo (Estado de México, 1991) se vale de las influencias de la narrativa gráfica y secuencial para la construcción de escenarios ficticios: paisajes desolados que sugieren la posibilidad de la supervivencia a un cataclismo desconocido que cambió el planeta como le conocemos en este momento.

Lxs niñxs de Saucedo se congregan alrededor de fogatas, en climas contaminados que los obliga a usar máscaras antigases. Estxs sobrevivientes han formado sus propios clanes y han regresado a un sistema de creencias donde los pocos animales que habitan la tierra tienen una conexión espiritual con ellxs, en un comentario tan pesimista como vital acerca de las narrativas sobre sanación, neo-totemismo y animismos contemporáneos.

Sacrificio II (2020),de Abril Salgado (Oaxaca, México, 1992), forma parte de una serie más amplia de máscaras rituales realizadas en la técnica del afelpado. Estos trabajos dan cuenta de la relación espiritual milenaria entre animales y humanos. A través de un imaginario que parece salir de un caldero en el que se encuentra el paganismo, los ritos sacrificiales de culturas precristianas e incluso iconografía religiosa moderna, estas esculturas sugieren la importancia de reconectar con modos de vida interespecie en la decadencia de la civilización post-industrial.

Raquel Moreno, Golondrina, 2022. Pasteles grasos y lápiz de color sobre papel, 18.5 x 25.5 cm. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía de la artista y Pequod Co.
Julián Madero Islas, Cómeme, 2023, pintura sobre tela, 34 x 20 cm. Foto: Aldo Allyón. Cortesía del artista y Pequod Co.

Mundos subjetivos

Como parte de la serie Máquinas arriesgadas (2008), de Adriana Salazar (Bogotá, Colombia, 1980) vemos un cerillo impulsado repetidamente por una agarradera articulada que es activada por el motor de una máquina (2). Al extenderse, el cerillo intenta fallidamente encenderse con la fricción de su propia caja. Sin embargo, no logra la suficiente fuerza para concretar la reacción química que encienda el fósforo.

Esta acción, que condensa la latencia de un peligro real y la futilidad existencial en una versión mínima de un dispositivo Rube Goldberg, es un discreto Sísifo sin más piedra colosal que la repetición mecánica de un intento fallido -e imposible- de reducir a cenizas el inmueble que la alberga.

En Cómeme (2023), Julián Madero Islas (Ciudad de México, 1990) subvierte la icónica escena en la Historia del Arte del Cronos devorando sus hijxs, al mostrar a una mujer desnuda posando encima de un cuerpo masculino mientras con sus dos manos abre su vagina. Por su parte, el hombre se encuentra en el suelo, plácido, con el pene erecto.

Esta imagen de posesión nos recuerda al mismo tiempo el mito de la vagina dentata que emascula al hombre que se deja llevar por la pasión sexual. Leer ambos mitos fusionados desde la contemporaneidad nos permite imaginar la reivindicación sobre los cuerpos femeninos y feminizados que le hacen frente al patriarcado.

Adriana Salazar, Máquinas Arriesgadas, 2008. Fósforo, caja de fósforos, acrílico, motor, plata, hierro. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía de la artista y Pequod Co.
Yolanda Benalba, Manipulación, 2020. Video digital, 1’22». Foto: Aldo Ayllón. Cortesía de la artista y Pequod Co.

En el video Manipulación (2020), Yolanda Benalba (Valencia, España, 1992) desafía el sistema de control de los cuerpos al repetir de manera disciplinada un gesto que remite subrepticiamente a la masturbación femenina sobre la frase “Me falta disciplina” (3).

La secuencia, acompañada de una respiración agitada da cuenta de la aceleración de dedos que frotan incesantes la piel hasta borrar por completo la consigna. Este gesto señala la tensión constante entre el adoctrinamiento y la subversión de nuestros cuerpos que tratan de desviarse del laberíntico poder de las leyes.

En este mismo sentido, Raquel Moreno (Bogotá, Colombia, 1999) se vale de un repertorio amplio de referencias cinematográficas y musicales para subvertir la norma de la representación del cuerpo femenino y evidenciar el dolor y la sangre.

En sus dibujos, las mujeres abren sus piernas para dejar correr la menstruación entre ellas, como una acción que revela los dolores del cuerpo. Son mujeres armadas, la autodefensa como estrategia y la potencia emancipatoria de la sublevación frente al miedo.

Izq: Gina Arizpe, Sin huella, 2012 y Acumulación, 2023. Al centro: Erin M. Riley, Time Bomb Tryptic, 2022. Der: Sergio de la Torre, Sin título, 20223. Foto: Sergio López. Cortesía de lxs artistas y Pequod Co.

Fracaso ideológico/Sistemas fallidos

Al fondo, Erin M. Riley (Cape Cod, EEUU, 1985) presenta Time Bomb Triptych (2022), en lo que constituye su primera exhibición en México.Riley ha fundado la construcción de su imaginario artístico a partir de una sugerente y potente mezcla de imágenes que abrevan de la colección personal de la artista, apropiaciones de internet o prensa.

Valiéndose de este repertorio archivístico aborda temas como violación y abuso sexual, identidad en flujo, farmacodependencia y la construcción de una imagen propia en una era en donde nuestra visualidad se compone primariamente de las relaciones que establecemos a partir de reconocernos fragmentariamente en múltiples pantallas de forma simultánea: siempre ahí, pero al mismo tiempo, en ninguna parte.

En una discreta esquina de la galería, Gina Arizpe (Monterrey, México, 1972) expone Acumulación (2023), y se pregunta por las dimensiones de una ética propia de las economías de subsistencia ante los escenarios de violencia extrema.

El panorama laboral a nivel microeconómico responde de manera líquida a las condiciones de violencia, ingobernabilidad y crisis en México, recrudecidas por la ineptitud de la clase política y una retórica divisiva que se apoya en el recurso manido del ellos como enemigo perpetuo.

Esta inoperancia sistémica genera economías alternativas con sus consecuentes valores de cambio y modos de circulación: los artefactos que vemos acumulados en una de las esquinas del espacio de exhibición son dispositivos lo-tech utilizados por el crimen organizado para pinchar neumáticos en ciertas localidades del país, azotadas por una violencia fuera de control y en las cuales el Estado se ha rendido prácticamente ante los poderes de facto.

Sergio de la Torre (Tijuana, México, 1972) ubica su propuesta creativa en el espacio limítrofe entre el activismo y la práctica artística. Conocido sobre todo por su proyecto Sanctuary City Project (4), de la Torre presenta una faceta atípica en su trabajo: una formalización escultórica de historias recolectadas entre comunidades de inmigrantes de origen maya.

Sin título (Proyecto Grillete), 2023, es parte de su más reciente producción, aún en desarrollo, y refiere de manera directa y sin cortapisas al uso de grilletes electrónicos en menores retenidos en centros de detención de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos. La gravedad del bronce representa aquí contundentemente la transgresión de los más básicos derechos humanos por parte de las instituciones rebasadas por la crisis migratoria de Latinoamérica.

Izq: Erick Saucedo, Tótem, 2023. Al fondo: Julián Madero Islas, 2023. Al centro: Theo Michael, To The Stars With Submarines V2, 2017-23. Foto: Sergio López. Cortesía de los artistas y Pequod Co.
Theo Michael, To the Stars with Submarines V2, 2017-23. Madera, piedra, concreto y pintura 40 x 70 x 45 cm. Foto: Aldo Ayllón. Cortesía de los artistas y Pequod Co.

Ruinas para cohabitar/descomponer/deglutir

Theo Michael (Thessaloniki, Grecia, 1978) imagina arquitecturas-palimpsesto: estructuras imposibles que se ubican entre el refugio neolítico, la autoconstrucción y la arqueología especulativa. To The Stars With Submarines V2 (2017-2023) es el remanente de un pasado que es presente y futuro al mismo tiempo.

Aquí se mezclan inscripciones ejecutadas por transeúntes, rótulos de puestos informales de las carreteras secundarias de México con anuncios publicitarios omnipresentes en grandes urbes: copias, papelería, tacos de suadero, Coca-Cola y Bimbo. Ficción y realidad entretejidas en un mismo espacio; las ruinas son evidencia del desecho y la decadencia, en inevitable coexistencia con las personas cuyas economías y vivencias se desarrollan alrededor de ellas.

Lucía Hinojosa Gaxiola, Sonoro rugir, 2020. Partitura visual y pieza sonora. Cortesía de la artista y Pequod Co.

Sonoro rugir (Anti-himno) [2020] de Lucía Hinojosa Gaxiola (Ciudad de México, 1987) es una pieza sonora conformada por audio, partitura y performance que utiliza la iteración de los rastros erosionados del Himno Nacional Mexicano. Estos actúan en un proceso de des/composición para desarticular los símbolos vinculados a los poderes hegemónicos y evidenciar su fracaso.

El HNM se ha reproducido desde 1984 por las radiodifusoras y televisoras a las 12 am, para recibir el nuevo día. Como mofa a este acto de exaltación nacional, la artista propuso horarios específicos de acuerdo con los cambios meteorológicos más drásticos durante el día, con el fin de entremezclar los sonidos del ambiente con los de su propia obra sonora.

La exposición cierra con una instalación en la cual un refrigerador que contiene fragmentos de un aparente monumento caído permanece de manera casi etérea en un espacio verde croma, tonalidad que remite inequívocamente a la artificialidad de los VFX hollywoodenses.

Andrea Ferrero (Lima, Perú, 1991) presenta Architectural Digest, compuesta de pedacería hecha de chocolate y oro comestible. A primera vista, esta pieza podría sugerir una necesidad de conservar el heroísmo contenido en los monumentos pese a su derrumbe. Sin embargo, el discurso cambia cuando imaginamos estos fragmentos entre un opulento banquete para las clases altas, mismas que consumen los remanentes de esa historia oficial a la que genealógicamente pertenecen, y son ellxs mismos quien la fagocitan, la digieren y defecan.

Andrea Ferrero, Architectural Digest, 2023. Chocolate, hoja de oro, refrigerador y pintura verde Medidas variables. Foto: Sergio López. Cortesía de la artista y Pequod Co.

Compartir este texto nos invita a seguir pensando en Barbarismos como parte de un proceso de la práctica de ambxs, curatorial y artística, más que de una curaduría cerrada. Esta exposición busca desatar preguntas al enfrentar directamente las obras de lxs artistas con la poética propuesta por Limassol en su texto.

En este sentido, valdría la pena mencionar que si bien aquí proponemos una reflexión de cada obra en relación al orden en el que se encuentran en el espacio, no es nuestra intención hacer un recorrido lineal. Barbarismos es un espejo fragmentado, por lo que se puede articular desde otras conexiones. Estas narrativas pueden ser armónicas o encontrarse en contradicción absoluta. Estas desviaciones de la norma son así una provocación continua, en movimiento caleidoscópico y pendular. No sabemos ni pretendemos dictar su rumbo o dirección.


Barbarismos: Una exhibición colectiva a partir del poema epónimo de Ricardo Limassol se presenta del 28 de junio al 2 de septiembre de 2023 en Pequod Co., Ciudad de México. Participan Gina Arizpe, Yolanda Benalba, Andrea Ferrero, Cristian Franco, Lucía Hinojosa Gaxiola, Julián Madero Islas, Theo Michael, Raquel Moreno, Erin M. Riley, Adriana Salazar, Abril Salgado, Erick Saucedo, Sergio de la Torre.


  1. Puedes leer el texto curatorial en el sitio web de Pequod.
  2. Puedes ver un video del funcionamiento de la pieza Máquinas arriesgadas en el siguiente link: http://www.adrianasalazar.net/mquinas-arriesgadas-1
  3. Si quieres ver una versión sin sonido del video completo de Manipulación, puedes hacerlo entrando al sitio web de la artista: https://yolandabenalba.com/Manipulacion
  4. Sanctuary City Project: https://www.sanctuarycityproject.com/artists
  5. Puedes escuchar el audio completo de Sonoro Rugir en el siguiente link: https://soundcloud.com/luciahinojosa/sonoro-rugir

fernanda ramos mena

Ciudad de México, 1991. Curadora y gestora. Su investigación se centra en la noción de activismo curatorial con el objetivo de dar salida a proyectos que cuestionen las narrativas lineales, patriarcales y hegemónicas del arte. Entre 2019 y 2022 formó parte del equipo curatorial del Museo de Arte Moderno en CDMX. Además, ha curado proyectos independientes para el ASU Art Museum (Tempe, Arizona, 2022-23) y Salón Silicón y Pequod Co (2023) en CDMX. Es curadora de la obra/repositorio “Último día del verano” de la artista chilena Paulina Silva Hauyon, que desde la literatura activa los archivos personales vinculados a mujeres y sexodisidencias. Es cómplice permanente de Dinamita plataforma, iniciativa editorial enfocada en el cruce entre los activismos transfeministas, el arte y la cultura, donde co-editó la publicación de dibujo “Trazar las disidencias”.

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