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LATINXAMERICAN

Casi un tercio de la población de Chicago es latina, según la Oficina del Censo de Estados Unidos, sin embargo, “los artistas latinx han estado por largo tiempo ausentes en los museos de arte moderno y contemporáneo de este país”, dice Julie Rodrigues Widholm, directora y curadora en jefe del DePaul Art Museum (DPAM), en Chicago, que lanzó en febrero de 2020 la Iniciativa Latinx para aumentar la visibilidad de los artistas latinx.

“El objetivo es cambiar la historia del arte, para asegurarnos de que los artistas latinxs en EEUU estén adecuadamente representados en nuestra colección y exposiciones. Queremos expandir no solo la representación, sino la participación, de manera que todos se sientan empoderados”, señala.

Iniciativa Latinx abarca investigaciones curatoriales y exposiciones, así como el desarrollo de colecciones y programas de acercamiento a las comunidades. El DPAM también busca expandir su acervo de obras de artistas latinxs, que hasta el momento incluye obras de artistas como Cándida Álvarez, Lola Álvarez Bravo, Martín Chambi, Ester Hernández, Harold Méndez, Graciela Iturbide, Ángel Otero, Diego Rivera y Edra Soto.

“Es responsabilidad de las instituciones culturales presentar artistas de ascendencia Latinx que puedan proporcionar plataformas educativas para nuestras necesidades culturales. También es hora de una representación equitativa”, opina Soto.

Edra Soto, Open 24 hours, 2018, parabán en MDF, botellas encontradas. Colección del Museo de Arte DePaul. Foto cortesía del museo

Como parte de su programación, Iniciativa Latinx está presentando LatinXAmerican, una exposición grupal que incluye a casi 40 artistas latinxs de Chicago y otras ciudades estadounidenses de varias generaciones, y que trabajan en fotografía, pintura, papel, escultura, textil, video e instalación. La mayoría pertenece a la colección del museo, pero también se han incorporado otrxs que residen en Estados Unidos y Puerto Rico.

“El término latinx se usa aquí como una alternativa no binaria e incluyente a ‘latino’ o ‘latina’ para definir a aquellas personas con herencia latinoamericana que habitan primordialmente en Estados Unidos. Es importante señalar que no todos lxs artistas que se incluyen en esta exposición se identifican como artistas latinxs: algunos prefieren designaciones identitarias nacionales, raciales o étnicas”, dice la curadora.

La muestra explora las cambiantes—y en ocasiones contradictorias— identidades sociales, culturales, políticas y artísticas entre artistas latinxs de distintas generaciones que viven bajo circunstancias disímiles.

Dianna Frid. Izq: «NYT, 30 de noviembre de 2017, Armando Hart», 2018. Der: «NYT, Mayo 24, 2018, Luis Posada Carriles», 2020; lienzo, papel, hilo de bordar, grafito. Cortesía de la artista y Alan Koppel Gallery

En 2010, Dianna Frid (1967) comenzó a archivar obituarios del New York Times con el fin de producir Palabras de obituarios, una serie aún en desarrollo de palabras bordadas que se seleccionaron de obituarios y cuyas tonalidades se corresponden con la carrera o la vocación de la persona fallecida. Las dos obras incluidas en esta muestra se realizaron a partir de obituarios de dos hombres de origen cubano: uno fue un disidente político anti Fidel Castro y director de una organización terrorista, el otro era un aliado cercano de Castro.

​Durante la Colonia, la versión silbada del zapoteco se convirtió en una herramienta de resistencia contra la autoridad española. Ya que hasta hace poco existía solamente como una lengua oral, en la actualidad el zapoteco se encuentra en peligro de extinción a causa de la estratificación social y política de los grupos indígenas en México. Desde 2010, este grupo de dialectos indígenas hablados en Oaxaca, al sudoeste de México, ha sido un campo estimulante de investigación para la artista Gala Porras-Kim (1984).

Silbidos y transfiguración del lenguaje es una grabación en vinilo que traduce las palabras enunciadas del zapoteco a los silbidos que las acompañan, mientras que Notas a partir de G.M. Cowan ​es una serie de tres dibujos que presentan dichas posiciones de silbido. Las obras de Porras-Kim son a la vez estéticas y utilitarias (tienen la capacidad de servir como un medio para que cualquier foráneo acceda a la información relacionada con una cultura desconocida) y existen como fuentes alternativas para transmitir y archivar las lenguas zapotecas en el presente.

Tanya Aguiñiga, El muro de América, 2018, video monocanal, color, sonido, algodón, vinagre, óxido. Cortesía de la artista y AMBOS Project
Ester Hernández, Sun-Raid, 2008, serigrafía a color. Colección del Museo de Arte DePaul

El muro de América, de Tanya Aguiñiga (1978), ​toma su inspiración del cuestionamiento persistente en torno a la existencia de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México. Aguiñiga creció en ambos lados de la frontera entre San Diego y Tijuana y, durante 14 años, cruzó entre México y Estados Unidos todos los días. La obra de Aguiñiga documenta la existencia de este muro (existen tres muros consecutivos en la zona de México en que Aguiñiga creció) y extrae evidencia en torno a ella, todo frente a los prototipos del muro propuesto por Donald Trump.

La sección particular de la reja fronteriza que aparece en su obra está compuesta de estera corrugada para el aterrizaje de jets, recicladas de la Operación Tormenta del Desierto que tuvo lugar durante la Guerra del Golfo. Este segmento del muro se erigió durante la Operación Gatekeeper en 1994, una táctica estratégica de reforzamiento en la frontera entre Estados Unidos y México que fue responsable de las muertas de más migrantes en su primer año que en la totalidad de los 75 años previos de la historia de la Patrulla Fronteriza. Aguiñiga y su equipo del proyecto binacional AMBOS (un acrónimo de «Art Made Between Opposite Sides» [Arte hecho entre lados opuestos]) tomaron impresiones de óxido sobre algodón de estos muros como prueba física de su existencia.

Hija de campesinos mexicano​s y yaquis, Ester Hernández (1944) crea símbolos de su identidad chicana mientras resalta las injusticias políticas y sociales que se han infligido sobre las poblaciones latinas en Estados Unidos. En Sun Raid, Hernández transforma la caja de una conocida marca de pasas de uva para hacer una declaración en torno a la situación que muchos trabajadores del campo enfrentan en Estados Unidos.

El rostro de apariencia saludable que suele encontrarse en la carátula de la caja se cambia por una trabajadora esquelética que viste un huipil, una prenda nativa de México. La figura también porta un brazalete de monitoreo con la etiqueta ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas), lo que apunta hacia la amenaza de deportación. Hernández escribe los nombres de grupos indígenas mexicanos del área de Oaxaca que conforman una gran cantidad de los trabajadores del campo en Estados Unidos. Esta preocupación de la artista puede rastrearse hasta su famoso grabado de 1982 titulado Sun Mad, en el que transforma la misma caja de pasas de uva en una declaración en torno al uso excesivo de pesticidas y sus efectos en nuestros cuerpos y el medioambiente.

Fotografías de Diana Solís. Cortesía: DePaul Art Museum (DPAM), Chicago
Nicole Marroquín, Sin título, 2018, serigrafía. Colección del Museo de Arte DePaul

Alberto Aguilar (1974) creció en Cicero (Illinois – EEUU), donde sus padres eran dueños de una tiendita mexicana de abarrotes, en un suburbio de Chicago principalmente obrero, italiano y lituano. Un supermercado más grande de nombre El Torito, que abrió en la misma calle, terminó por llevar a la quiebra el emprendimiento familiar. Aguilar aborda sus primeras experiencias en torno a la gentrificación para su serie de obras Propaganda familiar, letreros con palabras que tienen una apariencia similar tanto en inglés como en español y que están hechos al estilo clásico de los letreros pintados a mano que suelen asociarse con las tiendas mexicanas en Chicago. La interacción entre idiomas pone de relieve un vecindario en transición y las diversas herencias que se representan en él. Aquí se exponen tres nuevas versiones de los seis carteles que se mostraron originalmente en las vitrinas de una tienda de abarrotes mexicanos en un vecindario de Saint Louis en proceso de gentrificación.

Las Nietas de Nonó es un dúo colaborativo compuesto por las hermanas Mulowayi (1979) y Mapenzi Nonó (1982) que viven en Carolina, Puerto Rico, en un vecindario rural e industrial. Interpretaciones de la sal es una exploración visual de las salinas de Cabo Rojo, Puerto Rico. En esa región, el pueblo indígena Arawak comenzó a extraer sal de las salinas en el año 700 d. C. y en el siglo XVI los españoles se apoderaron de la extracción de sal y utilizaron a los Arawak como mano de obra esclava.

En la actualidad, un operador privado sigue usando Cabo Rojo para la extracción comercial de sal, aunque el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos es el dueño y operador de esta propiedad. Interpretaciones de la sal de Las Nietas de Nonó apunta hacia el trabajo físico involucrado en la esclavitud y la colonización.

La artista y educadora Diana Solís, nacida en México en 1956, ha vivido en Chicago durante los últimos 40 años, donde se ha desempeñado como fotoperiodista para varios periódicos y publicaciones locales. Las fotografías que componen la serie expuesta en LatinXAmerican documentan a Solís y sus amigos, así como escenas de marchas del orgullo y mítines gay y lésbicos desde la década de 1970 hasta la de 1990.

Como una joven fotógrafa mexicana/chicana durante este periodo, la vida y la obra de Solís estuvieron muy interrelacionadas con las luchas sociales y políticas de las comunidades LGBTQ+ y femenina en Chicago. Solís ha trabajado en una gama de medios que incluyen cómics, ilustración, pintura, dibujo, grabado y murales e instalaciones in situ, pero sólo recientemente ha regresado a la fotografía con una serie de obras relacionadas con la Covid en el vecindario de Pilsen, Chicago.

El cartel Sin título (2008) de Nicole Marroquín (1970) muestra los encabezados de periódicos latinos bilingües (español-inglés) de Chicago de 1927 a 1985 que sirvieron a las comunidades latinas de Chicago o hicieron reportajes sobre ellas, y que ahora están agotados o no se han archivado.

Rodrigo Lara, Santos No. 1, 2 y 3, de la serie Memorial Efímero, 2019, porcelana, césped artificial, mármol, metal y madera. Cortesía del artista
Salvador Jiménez-Flores, Nopales híbridos: un mundo imaginario de un futurismo rascuache, 2017, terracota, porcelana, vidriados, brillo dorado. Cortesía del artista
Salvador Jiménez-Flores, Nopales híbridos: un mundo imaginario de un futurismo rascuache, 2017, terracota, porcelana, vidriados, brillo dorado. Cortesía del artista

A partir de la iconografía católica que cubría las iglesias, las capillas y los cementerios de su pueblo natal, las esculturas del artista mexicano Rodrigo Lara (1981 – vive en Chicago) combinan poses figurativas clásicas con la estética más juguetona de garabatos y caritas sonrientes. Al superponer estas imágenes, el artista fusiona recuerdos, de la misma manera en que recordamos sueños o momentos del pasado.

Mientras ​​hace referencia al movimiento vanguardista del siglo XX conocido como Futurismo, que celebraba la innovación tecnológica y el desarrollo industrial, Salvador Jiménez-Flores (1985) inserta rostros de latinos en el cuerpo de un gran “cactus híbrido” de cerámica adornado con incrustaciones de oro y plata. Un águila, cuya cabeza se reemplaza con la de un luchador enmascarado, sugiere la posibilidad de que los migrantes mexicanos asciendan a posiciones de influencia y reciban reconocimiento por sus contribuciones a la sociedad estadounidense. Al utilizar el nopal (una planta resistente a la sequía, capaz de prosperar bajo las condiciones más severas) como símbolo de la resiliencia de las comunidades migrantes, Jiménez-Flores crea un monumento a un futuro más diverso e incluyente.

En sus paseos diarios con sus perros por el vecindario de East Garfield Park en Chicago, Edra Soto (1971) recolecta las botellas de licor desechadas con las que se encuentra en terrenos baldíos. Estas botellas de coñac despertaron una exploración arqueológica en torno a los residentes del área, sus rituales cotidianos e identidad, y las historias sobre el origen de los licores.

El coñac, de la misma manera que la champaña, sólo recibe su nombre si se produce en regiones específicas de Francia. Si bien se introdujo por primera vez a los soldados negros que estaban en el extranjero durante las guerras mundiales, este elegante licor cambió su imagen en las décadas de 1980 y 1990 para apuntar a hombres negros de ciudad y su popularidad creció cuando se asoció con el lujo en los videos de rap y las campañas publicitarias. En Abierto 24 horas, Soto imbuye su trabajo con estas tensiones entre clase, estatus socioeconómico, lujo y deseo al colocar botellas desnudas de coñac en paneles que ella diseñó, y que son emblemáticos de elementos arquitectónicos coloniales en los porches de su natal Puerto Rico.


LATINXAMERICAN

DePaul Art Museum, 935 W Fullerton, Chicago, IL, EEUU

Del 7 de enero al 15 de agosto de 2021

Alberto Aguilar, Tanya Aguiñiga, Candida Alvarez, Susannah Bielak, Enrique Chagoya, Carlos Cortez, Karen Dana, Nicolás de Jesús, Claudio Dicochea, Salvador Domínguez, Dianna Frid, María Gaspar, Ester Hernández, Benito Huerta, Graciela Iturbide, Marisa Morán Jahn, Las Nietas de Nonó, Gala Porras-Kim, Luis Jiménez, Alejandro Jiménez-Flores, Salvador Jiménez-Flores, Caroline Kent, Sam Kirk, Rodrigo Lara, Melissa Leandro, José Lerma, Nicole Marroquín, Alfredo Martínez, Yvette Mayorga, Harold Méndez, Vik Muniz, Ramón Miranda Beltrán, Errol Ortiz, Diana Solís, Edra Soto, Vincent Valdez, Derek Webster y Mario Ybarra, Jr.

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