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MATÍAS DUVILLE: HOTEL PALMERA

Por Gabriel Pérez-Barreiro (Curador) y Lara Marmor (Curadora adjunta)

¿Alguna vez llegaremos a atravesar el umbral de la dimensión duvilliana? ¿Podremos infiltrarnos en las incisiones de las pintu­ras, tirarnos de cabeza en piletas sin fondo o girar hasta perder la razón en remolinos causados por trombas inesperadas?

Muchxs conocemos los dibujos, los collages y los videos, inclusive recorrimos las instalaciones de Matías Duville, pero ahora el artista abre las puertas de Hotel Palmera para compartir su obra de manera radical, con nuevas instalaciones y dibujos pertenecientes a distintas series realizadas lo largo de su carre­ra. Invitamos al público a sumergirse y percibir la extrañeza que generan los paisajes atemporales realizados por el artista, representaciones gráficas de la tierra creadas a partir de recons­trucciones, algunas hechas por la memoria y otras inventadas.

Vista de la exposición «Hotel Palmera», de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner
Vista de la exposición "Hotel Palmera", de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner
Vista de la exposición «Hotel Palmera», de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner

La exposición en la Colección AMALITA (Buenos Aires) propone un recorrido por los distintos proce­sos de experimentación con soportes y materiales con los que Duville, siempre infatigable, construye su imaginario, pero por sobre todas las cosas deseamos que lxs visitantes encuentren, paradójicamente, la sensación de pérdida de brújula, ese estado anhelado, e incómodo a la vez, de desorientación, que nos invade cuando estamos en un lugar extranjero, extraño. En esta direc­ción, el ojo correrá la atención del virtuosismo técnico que se desprende de las obras y, despojados de las ataduras de la razón, les proponemos entrar en el vasto terreno de la ficción que crea Matías Duville.

Conformada por cuatro grandes instancias, Hotel Palmera se encuentra ordenada por dos vectores que atraviesan tanto a la exposición como a toda la producción del artista: las relacio­nes entre superficie-profundidad e interior-exterior. Bajo esta concepción, hemos concebido junto al artista al espacio arquitectónico del museo no como un lugar contenedor, sino que el diseño de la exposición está relacionado a las obras. Aquí ningu­na pieza está desligada de otra, las imágenes rebotan entre sí, se hacen eco, se acompañan en un todo magnético, envolvente y totalizador.

El punto de partida de la exposición es una sala formada por enormes pinturas hechas con acrílico e incisiones realizadas por un martillo sobre el aglomerado. Estas huellas, hechas por la cara de la herramienta, dan forma al paisaje y a su vez penetran en la realidad objetiva (la madera) para atravesar la superficie y entrar en la ficción. Forma y contenido son parte de una relación irreductible porque la atmósfera de los paisajes de Duville se encuentra íntimamente relacionada a la naturaleza del material y el modo de trabajarlo.

Matías Duville por Tomás Maglione
Matías Duville por Tomás Maglione
Vista de la exposición «Hotel Palmera», de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner

La música creada por Centolla Society -la banda que Matías comparte con su hermano Pablo- también está presente en Hotel Palmera. Para el artista la música es parte de su statement. Para él, el sonido siempre fue y será el mejor medio para viajar de un lugar a otro. Una composición ambient y psicodélica acompaña de arriba hacia abajo, de afuera hacia adentro y viceversa todo el trayecto hacia pasados remotos, futuros desconocidos o por el mismísimo presente imaginado por Matías Duville.

La exposición va acompaña­da de un cuento escrito expresamente por el escritor César Aira, en el que puede leerse: “Si Matías huyera, perseguido por encarnizadas fuerzas del orden, no lo encontra­rían jamás. Sería el fugitivo perfecto. El ejercicio cotidiano del dibujo le enseñó a crear las famosas líneas de fuga donde los planetas se esconden en sus órbitas y nacen del horizonte los hoteles invisibles a los que la policía nunca llega. Un trayecto hecho de lejanías imaginarias lo pondría fuera del alcance del brazo largo de la ley. Digamos de paso que hay un motivo para que este brazo sea largo: la Ley, moviéndose en la oscuridad del alma humana, debía ir con el brazo extendido hacia adelante para evitar tropiezos con las estalactitas y estalagmitas del Bien y el Mal que pueblan esa tiniebla. Con el paso del tiempo, la constante extensión produjo una mutación evolutiva, y el brazo se alargó, como el de algunos simios”.

Vista de la exposición «Hotel Palmera», de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner
Vista de la exposición "Hotel Palmera", de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner
Vista de la exposición «Hotel Palmera», de Matías Duville, en Colección Amalita, Buenos Aires, 2020. Foto: Bruno Dubner

Hotel Palmera, de Matías Duville (Buenos Aires, 1974), se podrá visitar desde el 20 de noviembre de 2020 hasta el 28 de febrero de 2021 de martes a domingos de 12.00 a 20.00 h, en la Colección AMALITA, Olga Cossettini 141, Puerto Madero, Buenos Aires.

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