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RODRIGO VALENZUELA: JOURNEYMAN

La galería Klowden Mann presenta Journeyman, la tercera exposición individual del artista chileno asentado en Los Ángeles Rodrigo Valenzuela (1982).La exposición incluye un conjunto de ocho fotograbados de su nueva serie fotográfica, Stature, así como obras escultóricas de cerámica incrustadas en un piso de madera elevado a lo largo del espacio de la galería principal. Asimismo, en el espacio para proyectos especiales de la galería se presentan por primera vez en Los Ángeles dos de sus obras en video: Prole (2015) y Tertiary (2018).

Vista de la exposición "Journeyman", de Rodrigo Valenzuela, en Klowden Mann, Culver City, California, 2020. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición «Journeyman», de Rodrigo Valenzuela, en Klowden Mann, Culver City, California, 2020. Foto cortesía de la galería

El trabajo de Valenzuela en fotografía, video e instalación se basa en los tradicionales lenguajes opuestos del documental y la ficción, usualmente vinculados a narrativas sobre inmigración y la clase trabajadora. Stature, su nueva serie fotográfica, incluye prácticas que ha perfeccionado en los últimos cinco años, como los performances for the camera -como él los llama-, construcciones que realiza en su estudio y que luego fotografía desde una perspectiva fija.

En esta serie fotográfica, el artista crea el escenario circundante y cada objeto que hay dentro a partir de vaciados de concreto y arcilla usando envases de productos electrónicos desechados como moldes. El espacio negativo de los desechos se convierte en el espacio positivo de la construcción. Los elementos de hormigón no están pegados o adheridos unos a otros, sino que están equilibrados en disposiciones tenues que varían desde lo abstracto a figuras “monstruosas” o antropomórficas.

Valenzuela utiliza el concreto y los envases de poliestireno como medios indirectos para explorar asuntos como los desperdicios e inversiones en las prácticas capitalistas. Al igual que en sus cuatro series anteriores de construcciones fotografiadas en su estudio, incorpora referencias que le interesan e influyen, desde la pintura surrealista hasta la arquitectura brutalista latinoamericana o las imágenes de Ursula Schulz-Dornburg de las paradas de autobuses de la era postsoviética en Armenia. La superposición de la crítica social, la conciencia histórica del arte, la reevaluación de las tradiciones de la fotografía documental y un sentido lúdico son característicos del trabajo de Valenzuela.

Rodrigo Valenzuela, Stature No. 4, 2020, fotograbado, 71.12 x 81.28 cm. Cortesía: Klowden Mann
Rodrigo Valenzuela, Stature No. 4, 2020, fotograbado, 71.12 x 81.28 cm. Cortesía: Klowden Mann
Rodrigo Valenzuela, Stature No. 7 (2020), fotograbado, 71.12 x 81.28 cm. Cortesía: Klowden Mann
Rodrigo Valenzuela, Stature No. 7 (2020), fotograbado, 71.12 x 81.28 cm. Cortesía: Klowden Mann

El uso del hormigón también hace referencia al carácter físico de las instituciones y a la manera en que la ubicuidad del concreto en estructuras institucionales incorpora el poder de la institución en el material. Valenzuela permite que sus construcciones fotográficas se conviertan en monstruos como una forma de hablar sobre la autoridad que le damos a las estructuras burocráticas; construimos instituciones porque las necesitamos, luego les damos poder y autoridad, y después les tememos.

La decisión de presentar estas imágenes como fotograbados, una de las primeras técnicas de impresión fotográfica, vincula este mismo proceso a la historia de la fotografía y a la tensión entre clases sociales que fue el trasfondo para la invención inicial y la creciente popularidad del medio. El proceso del fotograbado también ilustra el gran dominio de una técnica y material que se resisten a la inmediatez que solemos asignarle a la fotografía hoy día.

Vista de la exposición "Journeyman", de Rodrigo Valenzuela, en Klowden Mann, Culver City, California, 2020. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición «Journeyman», de Rodrigo Valenzuela, en Klowden Mann, Culver City, California, 2020. Foto cortesía de la galería
Rodrigo Valenzuela, Airstrip 5 (2020), cerámica, 40.64 x 27.94 x 7.62 cm. Cortesía: Klowden Mann
Rodrigo Valenzuela, Airstrip 5 (2020), cerámica, 40.64 x 27.94 x 7.62 cm. Cortesía: Klowden Mann

Las esculturas en Journeyman ahondan en la experiencia visceral del lenguaje visual institucional. Vistas desde arriba, estas obras en cerámica se asemejan a motores o partes de máquinas privadas de cualquier función reconocible. Confinadas en solitario en esas especies de sarcófagos a ras del suelo, e iluminadas de una manera que recuerda a los altares, estas piezas parecen reliquias de un terrible pasado y, aun así, son tanto premonitorias como hermosas. Viendo las esculturas desde arriba, estas se convierten también en la metáfora de una ciudad: un paisaje hiperburocratizado que construimos donde sea que formemos grandes comunidades.

En la exposición, las obras de video Prole (2015) y Tertiary (2018) abordan el poder y la experiencia de las minorías dentro del aparato institucional. En Prole, la narrativa responde a la forma en que la clase obrera puede construir anticuerpos en contra de las instituciones a través de la sindicalización, y Tertiary ofrece una interpretación de la forma en que la tecnología de reproducción se resiste a representar cuerpos morenos y negros. Tertiary fue más recientemente exhibida en The Kitchen (2018) y Prole en The New Museum (2019), en Nueva York.

Traducido por Constanza Figueroa.


RODRIGO VALENZUELA: JOURNEYMAN

Klowden Mann, 6023 Washington Blvd. Culver City, California, EEUU

Del 29 de febrero al 11 de abril de 2020

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