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LA COLECCIÓN COPPEL SE PRESENTA POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑA

La Sala de Arte Santander de la Fundación Banco Santander, ubicada en la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid), presenta Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel, la primera muestra de parte del acervo de los coleccionistas mexicanos en la capital española, curada por Magnolia de la Garza y Patrick Charpenel.

La exposición es parte del programa, iniciado ya hace nueve años, de mostrar en la Sala de Arte Santander importantes colecciones internacionales de arte contemporáneo. En esta ocasión, y en el marco de la feria ARCOmadrid, que este año reconoció a los Coppel y a otros importantes coleccionistas con los Premios “A” al Coleccionismo, se exhibe la mayor selección de obras de la Colección Coppel fuera de México.

Cada colección es como una estación de viaje donde confluyen diferentes puntos de partida y puntos de llegada. Así, los curadores presentan en esta muestra una visión del arte contemporáneo desde este país que gira en torno al concepto de mestizaje. Una mirada superficial nos presenta al mestizaje como el encuentro de lo español y lo prehispánico, pero en esta curaduría se trata de un proceso mucho más complejo, esto es, que sería también una forma de pensar y posicionarse “a partir de México”. Según los comisarios, “el mestizaje, más que el encuentro entre dos mundos, fue el encuentro entre muchos mundos”.

Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander
Continuum (1978-1984), de Joseph Beuys. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander

El mestizaje como concepto articulador

Punto de partida acoge más de 120 obras organizadas en cinco temáticas distintas: Identidad, Territorio, Pedagogía, Comunidad y Economía, tratadas desde un pensamiento proteico.

Así, la sección Pedagogía parte con una obra emblemática en la Colección Coppel: Continuum (1978-1984), de Joseph Beuys, que documenta en un pizarrón parte de un performance que el artista alemán realizó junto a Nam June Paik. El pizarrón, instrumento icónico de la educación tradicional, sirvió a Beuys en distintas ocasiones para entablar un diálogo con los espectadores de sus performances, muchos de los cuales cuestionaban la relación entre el arte y la sociedad. De este modo, Beuys subvierte el uso tradicional del pizarrón como instrumento en el que un profesor escribe y el alumno copia, para ser el espacio donde queda representado el diálogo. “La pedagogía del pensamiento mestizo estaría relacionada con la pedagogía de la liberación, de la cual Paulo Freire es el mayor exponente (…) La propuesta de Freire es la de una pedagogía dialógica en la que el educador ya no es el único que educa, ya que aprende de aquel a quien enseña. El alumno (“educando”, en los términos de Freire) a la vez que aprende de su educador, también le enseña a éste; de esta manera se rompe la jerarquía tradicional entre el que enseña y el que es educado”, señalan los curadores en el catálogo de la muestra.

Otras piezas importantes en este apartado son las de Luis Camnitzer –cuyas ideas sobre la pedagogía van muy en línea con las de Freire, solo que aportando un toque de humor e ironía y estableciendo una relación entre imágenes, objetos y palabras-; uno de los Bichos de Lygia Clark, que proponen aprender a partir de la experiencia sinestésica; y Learning Curve (Curva de aprendizaje), de Gary Hill, un objeto que recrea un pupitre de proporciones exageradas sobre el que se proyecta un video con olas escala surf, y que alude a la representación gráfica en coordenadas cartesianas del momento en que los individuos alcanzan el dominio de un aprendizaje por medio de la repetición, la práctica y el tiempo invertido.

En la sección Identidad, destaca Museum of stones (2011-2012), de Jimmie Durham, que retoma formalmente el discurso y la manera de exponer objetos en un museo. Sin embargo, su interés no es crear una taxonomía mineral, hablar del valor económico o la procedencia geográfica de las piedras, sino hablar de ellas desde sus cualidades formales, alejándose, no sin humor, de la concepción tradicional del museo como constructor de discursos de poder o de identidad. También se incluye en esta sección a Leonor Antunes, una artista que suele combinar de forma poética el lenguaje modernista con una factura artesanal.

Museum of stones (2011-2012), de Jimmie Durham. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander
Discrepancies with X, 2013, de Leonor Antunes. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander

La identidad social y familiar se articulan en las obras del mexicano Abraham Cruzvillegas. Autorretrato Ciego (2015) es una instalación a pared compuesta por trozos de papeles y otros soportes cotidianos encontrados, cuyo valor luego ‘exalta’ simbólicamente al pintarlos de dorado. Del artista también se exhiben dos esculturas pertenecientes a su serie Autoconstrucción, término empleado en América Latina para referirse a las construcciones que distintas comunidades realizan de forma improvisada, sin un arquitecto o ingeniero, con materiales económicos y muchas veces con ayuda de la familia o de la comunidad. “Autoconstrucción habla, entre otras cosas, de una manera distinta de trabajo y de planeación, donde la lógica de producción capitalista no opera”, señalan los curadores.

R.R. and the Expansions of the Tropics (2014), de Mario García Torres, parte de la investigación de la vida de Robert Rauschenberg -artista al que suele asociarse con lo urbano, en particular con la ciudad de Nueva York- en la isla de Captiva, en Florida. A partir de este aspecto poco conocido de Rauschenberg y su estancia en esta isla, García Torres explora la noción del trópico, que si bien nace como un concepto geográfico, se transformó también en uno cultural, asociando a los individuos que viven en los trópicos como perezosos y por tanto menos desarrollados. Así, la pieza de García Torres, al investigar un episodio poco conocido de la historia del arte (estrategia recurrente en la obra de este artista), traza también una relación entre los conceptos de geografía e identidad.

En la sección Comunidad nos encontramos con Nestor O Destatuador (Zé Carioca No. 13), de Rivane Neuenschwander, una de las obras que la artista desarrolla dentro de la serie de Zé Carioca,  personaje de Walt Disney, también conocido como José o Pepe Carioca en español, una visión estereotipada de Brasil (así como de otros países del continente americano). En esta serie, Neuenschwander se apropia de la tira cómica y retira de ella toda imagen y todo diálogo, dejando sólo el color y los “globos de texto” para que el público pueda intervenirlos y empezar un diálogo con el resto de los asistentes.

Abraham Cruzvillegas, Autorretrato Ciego (2015). Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander
R.R. and the Expansions of the Tropics (2014), de Mario García Torres. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander

En el apartado Economía, se incorpora la controversial obra Sin título (Fuerza Bruta) [2010], de Fritzia Irízar, una artista que explora las nociones de valor económico y la forma en que éste opera en la sociedad contemporánea. Un video en una pequeña pantalla muestra una caja de seguridad colocada en plena calle durante el transcurso de la feria Zona MACO, en la Ciudad de México. La caja, que contiene dinero, es vigilada por cámaras de seguridad las 24 horas del día. La regla de esta operación era que el dinero contenido en la caja sería de quien descifrara una ecuación matemática que codificaba su contraseña. Como resultado se produjeron los comportamientos extremos: la clave fue descifrada y el dinero entregado, pero posteriormente la caja –ya sin dinero- fue robada.

También se encuentran acá obras de Superflex, grupo danés que desde 1993 ha abordado de manera crítica la globalización, el mercado y la comercialización. El video The Financial Crisis (2009) ofrece al espectador la posibilidad de experimentar los estragos del colapso económico del 2008 a través de una sesión de terapia hipnótica. En tanto, Bancos en Bancarrota es una serie de 17 paneles negros sobre los cuales se leen los nombres de los bancos que quebraron debido a la crisis económica del 2008, junto con la fecha en que se declararon insolventes y la institución financiera que los absorbió. Una pieza contundente y osada tomando en cuenta el lugar en el que se presenta.

El concepto museográfico de Punto de Partida está inspirado en la obra de uno de los artistas que abre la exposición, el brasileño Hélio Oiticica. En sus Metaesquemas, Oiticica desestabiliza la retícula del plano pictórico, dando movimiento y un ritmo nuevo a la composición. De manera similar, las paredes móviles de la Sala de Arte Santander se han girado formando ángulos de 45 grados para proponer una museografía que cambia las perspectivas tradicionales y hace que el visitante recorra de otra manera el espacio.

Sin título (Fuerza Bruta) 2010, de Fritzia Irízar. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander

Sobre la Colección Coppel

Propietarios de unos grandes almacenes en México, Isabel y Agustín Coppel iniciaron su colección de arte en la década de 1990 con una particular selección de arte moderno mexicano, la cual rápidamente reenfocaron al arte contemporáneo tanto nacional como internacional, con énfasis en la fotografía.

Las primeras obras importantes que compraron fueron de artistas mexicanos como Cordelia Urueta, Lilia Carrillo, José Clemente Orozco, Gunther Gerzso y Carlos Mérida. Más adelante, adquirieron obras de Enrique Guzmán y de artistas mexicanos actuales como Gabriel Orozco, Abraham Cruzvillegas y Mario García Torres. Pronto se adentraron también en el arte contemporáneo global en diversos medios.

“Coleccionar arte se vuelve una manera de contar nuestra historia reciente desde distintas perspectivas. Coleccionar te abre un nuevo campo de conocimiento, donde cada pieza de arte te va transformando, te va enseñando algo nuevo”, dicen Isabel y Agustín Coppel.

Motivados por el interés de promover el arte contemporáneo y su acercamiento a un público cada vez más amplio, los coleccionistas constituyeron la asociación civil Colección Isabel y Agustín Coppel (CIAC), comprometida con la investigación y difusión del arte contemporáneo y el apoyo a exposiciones, publicaciones, proyectos artísticos y de investigación relacionados con las prácticas contemporáneas.

Además de los apoyos que brinda esta asociación, y con el objetivo de crear un diálogo más cercano con un público más extenso, CIAC realiza diferentes proyectos que toman forma en exposiciones, publicaciones, apps o audioguías, los cuales permiten no sólo mostrar su acervo, sino también generar y compartir conocimiento en torno al arte de nuestro tiempo. Para la realización de estos proyectos, CIAC trabaja de manera cercana con reconocidos profesionales del arte, así como con museos públicos y privados, pensando en estas colaboraciones como una forma de llegar a públicos diversos.

En su interés por la promoción del arte, además de su participación en CIAC, Isabel Gómez de Coppel es parte del patronato del Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, mientras que Agustín Coppel Luken, forma parte del patronato del Museo Tamayo Arte Contemporáneo en la Ciudad de México y del Museo de Arte de Filadelfia.

La Belle et la Bete (La Bella y La Bestia), 2001. Vista de la exposición "Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel", en la Sala de Arte Santander, Madrid, 2017. Cortesía: Sala de Arte/Fundación Santander

PUNTO DE PARTIDA. COLECCIÓN ISABEL Y AGUSTÍN COPPEL

Sala de Arte Santander, Fundación Banco Santander, Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, Madrid

Hasta el 11 de junio 2017

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