A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind) es el nombre de la exposición que, hasta el 23 de marzo, presenta Enrique Ramírez (Santiago, 1979) en la galería Cecilia Brunson Projects de Londres. A través de una serie de obras en las que se observa una administración sensible y poética de los elementos materiales y visuales, el artista evoca y piensa el viento, elemento que se presenta como metáfora de aquello que no vemos, de aquello que pese a su supuesta invisibilidad está presente y moldea nuestra vida.

Tomando como punto de partida la creación de una veleta roja que se usa para marcar la dirección del viento en los botes, la exposición se hace cargo de lo que implica la migración en nuestro día a día y lo que ésta supone tanto a nivel personal como colectivo. Mediante collages en postales antiguas, objetos, instalación, video y fotografía, el artista interpela al espectador en una ciudad como Londres, en la que conviven personas provenientes de distintos lugares del mundo. En un país que ha elegido gestionar su retiro de la comunidad europea, que ha optado por el Brexit, la pregunta ¿para dónde vamos? adquiere aquí repercusiones que exceden los límites de la galería.

Enrique Ramírez nos sumerge en un recorrido en el que viento y mar son los personajes centrales de historias, de movimientos que son tan físicos como mentales, que van marcando nuestra existencia. Algunos ni siquiera son percibidos, otros son experimentados. Pero todos dejan su huella.

Vista de la exposición "A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind)", de Enrique Ramírez, en Cecilia Brunson Projects, Londres, 2018. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición "A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind)", de Enrique Ramírez, en Cecilia Brunson Projects, Londres, 2018. Foto cortesía de la galería

Joselyne Contreras: Uno de los motivos centrales de la exposición es el movimiento, el trasladarse y desplazarse de un lugar a otro, de un punto a otro y, de este modo, evocar límites y territorios. Me gustaría, entonces, partir preguntando sobre la relevancia del movimiento y su relación con los límites y los territorios, considerando que este trío está presente no sólo en esta exposición, sino que en tu obra en general.

Enrique Ramírez: Me quedé pensando en tu pregunta y tuve que dejar un par de días para entender … no había pensado en el movimiento desde el sentido que tú lo abordas, principalmente porque es algo implícito en mi trabajo.

Pienso en movimientos:

El movimiento de la mirada

El movimiento de la imagen cinematográfica

El movimiento de la poesía

De la inmigración

El movimiento del viento sobre un ligero objeto

El movimiento del mar sobre el horizonte

Entonces, sí. Mis obras hablan de movimiento, pero es un movimiento que está ahí presente… Es parte de la vida de mis obras.

JC: En la exposición uno se encuentra con varios de esos movimientos que describes, el de inmigración y el del viento, entre otros. ¿Nos puedes contar cuál fue el punto de partida para esta serie de trabajos?

ER: El punto de partida de este trabajo es una veleta roja, que es la que le da el nombre a la exposición, A la recherche du vent perdu. No es una bandera que flamea con el viento, sino que es una veleta que muestra la dirección del viento y que en esta exposición yo la utilizo como metáfora para plantear ciertas preguntas: ¿En qué dirección vamos? ¿Para dónde vamos? ¿Qué dirección está tomando el mundo? Esta veleta es todas esas preguntas. ¿Qué viento estamos tomando?

JC: ¿Nos puedes hablar del viento en tanto elemento gatillador de pensamiento y visualidad?

ER: Ver el viento es ver también una dirección, entregarse al “entonces”, a otro lugar, a algo que viene de “allá” y/o va para “allá”. Es pensar un lugar que no vemos, un lugar invisible. Para mí el viento es un lugar invisible, del cual existe siempre el rumor de algo, por ejemplo, el rumor transformado en sonido, o en tormentas, o en la simple caída de una hoja. Pienso que el viento es como la poesía: está ahí, es parte de nuestra vida, pero no podemos verla, es más bien esa idea de algo que viene de algún lugar y que va para otro…

JC: Me puedes comentar sobre la geo-poética, cómo la entiendes y qué importancia tiene en tanto clave de lectura para observar, pensar y hablar del mundo en el que vivimos.

ER: La entiendo como un lugar desde el cual podemos hablar de momentos horribles que vive el mundo, pero desde otro punto de vista. El mundo está rodeado de imágenes terribles, y parece que gracias a los medios ya no las vemos, o quisiera decir, estamos tan acostumbrados que ya no nos causan nada; la poética piensa ese mundo desde otro lugar.

JC: ¿Desde dónde estás pensando el mundo hoy?

ER: Lo pienso desde el mismo mundo. No soy un artista de taller, si por ahí va la pregunta; soy más bien un artista que piensa el mundo desde donde le toca estar parado y desde ahí se trazan líneas que van lejos, como los vientos que son líneas invisibles pero que conectan lugares, que llevan semillas de un lugar a otro, que son capaces de transportar una enorme cantidad de carga. Así pienso el mundo, a veces desde lo ínfimo. Y otras desde lo más amplio posible.

Vista de la exposición "A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind)", de Enrique Ramírez, en Cecilia Brunson Projects, Londres, 2018. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición "A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind)", de Enrique Ramírez, en Cecilia Brunson Projects, Londres, 2018. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición "A la recherche du vent perdu (In search of the lost wind)", de Enrique Ramírez, en Cecilia Brunson Projects, Londres, 2018. Foto cortesía de la galería
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Joselyne Contreras

Curadora. Estudiante de Doctorado en Curatorial/Knowledge, Goldsmiths, Universidad de Londres. Licenciada y Magíster en Artes Visuales de la Universidad de Chile.