Esvin Alarcón Lam es uno de los destacados artistas de la escena cultural guatemalteca. En esta entrevista nos comenta sobre su proceso creativo a propósito  de la exhibición Displacements and Reconstructions en Henrique Faria Fine Art (Nueva York).

Aldeide Delgado: En tu más reciente exposición, Displacements & Reconstructions, en Henrique Faria Fine Art, presentas una serie de obras que vienes trabajando desde hace aproximadamente tres años. Pensemos en exposiciones tan tempranas como Post/Después del Genocidio en el 2013 o Línea de horizonte en el 2015. Podría decirse que durante todo este período ha habido una misma obsesión temática o problémica: la apropiación de elementos residuales de la visualidad urbana como un medio de reflexión sobre el presente guatemalteco, desde una perspectiva histórica y cultural. ¿Qué importancia otorgas a esta exposición en este momento de tu carrera? y ¿cómo dialoga desde lo conceptual esta exhibición con tu obra?

Esvin Alarcón Lam: Sí, un poco más de tres años. Las exhibiciones son todas importantes porque sirven como canales, pero no todos los canales de comunicación trabajan en la misma intensidad. Lo que quiero decir es que el exhibir en una ciudad como Nueva York siempre es un reto y como tal conlleva su aprendizaje. Para mi carrera es evidentemente positivo, sobre todo porque ha habido muy buena respuesta del público y esto se debe también a la sinergia que logramos con la galería.

Los materiales con los que trabajo son portadores de cierta energía, porque son el residuo de la vida y por consiguiente del lenguaje humano. Esta carga, que es también política, temporal, etc., se amplifica en casos específicos. La cultura material de la cual se desprenden obras de esta exhibición tiene una correlación con las historias entre Guatemala y los Estados Unidos. Con los Desplazamientos (las obras que están elaboradas de partes de buses de transporte público y que originalmente fueron buses escolares en EEUU) es particularmente interesante, porque la exhibición determinó repatriar estos materiales convertidos en otra cosa. Un gesto que me parece poético. La materia finalmente nos recuerda que no somos tan distintos a ella, pues de la misma forma en que un material existe y eso conlleva su fragilidad, una degradación y cierto desplazamiento, las personas también nos movemos y en caso de volver al mismo punto, ya no somos los mismos. Quizás parece cursi, pero no lo es. Es humano, como geopolítico y estético.

La exhibición también funciona a partir de dos tipos de obra. Por una parte están las piezas cuya referencia es el espacio público, los buses y su movimiento, y por otra, la pieza que es como un dibujo elaborado con pedazos de metal oxidado de camas, de un material más íntimo y que genera un contrapunto con lo urbano y externo y lo íntimo y privado.

Esvin Alarcón Lam: Displacements & Reconstructions. Vista de la exposición en Henrique Faria Fine Art, Nueva York, 2017. Foto cortesía de la galería

AD: Installation with cots o Reconstructions son obras de profunda carga sociológica donde destacas, en una, los bastidores de camas usadas por los inmigrantes en el trayecto hacia Estados Unidos, mientras en la otra, partes de materiales reciclados de los ómnibus escolares estadounidenses importados en Guatemala y devenidos transporte público. Se percibe un discurso crítico enfocado en los fracasos de los relatos de modernidad asentados en nuestros países, así como las contradicciones que de algún modo comienzan a configurar nuestro imaginario de ciudad. En este sentido, ¿existe de tu parte algún posicionamiento político consciente con respecto a la realidad político-social guatemalteca?

EAL: De la serie Reconstrucciones ya mencionamos la correspondencia geográfica de los materiales. De la otra pieza, el material proviene de un contexto aún más amplio pero que también consiste en una manera de habitar. Estas camas aluden más que a la migración, a una estructura de amplio uso en una sociedad precaria, que no excluye al fenómeno migratorio. Es un abordaje bastante sutil y formal, pero no por eso deja de ser asertivo. La pieza está pensada como un texto en el espacio, un texto elaborado de un objeto.

Mi acercamiento y postura es desde el arte, y en ese sentido como lo infieres, existe un entendimiento de la realidad socio-política de mi país. Y como mi posición es dentro y a partir del arte, no me interesa reducir mi práctica al fallo de los relatos de la modernidad, aunque claro está, en esta época entendemos que todo lo que existe es parte de un sistema y la realidad de los países es innegable.

AD: ¿Cómo llegas a la abstracción como estrategia creativa para desarrollar tus trabajos? ¿Quiénes han sido tus referentes? y ¿desde qué perspectivas evalúas el desarrollo de la abstracción guatemalteca y centroamericana en un contexto de abstracción regional?

EAL: Llego a la abstracción de una manera muy natural. Es decir,  encuentro este lenguaje al mismo tiempo que los materiales que dieron paso a esas obras. Se trata de una cualidad formal inherente a los materiales que seleccioné.

Estudié pintura, entre otras técnicas, pero recuerdo que a menudo cuando se pinta hay que saber cuándo detenerse.  Es clave aprender a discernir  el momento en el que por pretender mejorar algo en la pintura puede conllevar el echarla a perder. Supongo que este tipo de proceso me llevó a ciertos lugares conceptuales. Los materiales, luego de algunos meses tras su recolección y de meditar su formalización, me parecieron que ya tenían una carga simbólica y emocional suficientemente compleja como para querer agregarles más. Concluí que retirar todo el ruido alrededor, me permitiría maximizar sus aspectos formales que a su vez son vestigios del devenir del tiempo proyectado sobre esas estructuras que a veces son muy íntimas, como un catre, o que provienen del espacio público, como los buses, o bien las que están en el intersticio entre espacio público y doméstico, como en el caso de la serie Recomposiciones, la primera que hice.

Para todos los que utilizamos el recurso del ‘objet-trouvé’ y del ‘ready-made asistido’ Duchamp resulta ineludible, además de obvio. Gordon Matta-Clark es un artista cuya obra me ha influido conscientemente: su manera de trabajar entre el collage, la “anarquitectura”, inclusive la abstracción pero no como un lugar seguro sino como un lenguaje  del cual es capaz de discernir cuando debe y puede prescindir de él, como en el caso del restaurante Food durante los años 70. Y en este sentido veo una conexión con la artista guatemalteca Margarita Azurdia, quien es un personaje emblemático de la historia del arte de Guatemala y del mundo, aunque no tan internacional como debería. Margarita trabajó prolíficamente (en el buen sentido de la palabra) y realizó geniales obras abstractas y geométricas pero también trabajó con escultura de otra índole e incluso incursionó en la danza y el performance.

Por otra parte, Carlos Cruz-Diez es investigador del color, desde una perspectiva más científica, pero el principio de la policromía fue clave para mí en algún punto, aunque mi enfoque es desde una policromía elaborada a partir de las fuerzas sociales, como gestos muy sencillos e incluso visualmente atractivos pero que guardan información emocional y conceptual relevante. Otro es Félix González Torres, artista que respondió de manera interesante al discurso del Minimalismo, por lo que podría citarlo como referente.

En el caso de la serie Repeticiones un tonel metálico es modulado en sintonía con las esculturas del norteamericano emblemático del Minimalismo Donald Judd; sin embargo, la idea no fue rendirle un homenaje sino dilucidar cierta tensión que existe entre lo vacío del contenido de las piezas minimalistas con la referencia de un icono artístico estadounidense. Esto, tras retomar un documento que  encontré hace varios años en el que se desarrolla una investigación sobre la búsqueda de petróleo en Centroamérica; ese estudio se realizó en la misma década que el Minimalismo estaba en boga, en los años 60. Hay allí un juego entre Historia y referencia pero no como entendiendo al referente como un ejemplo a seguir. Existe cierto humor en la pieza, para quien tenga suficiente sentido del humor y se pueda reír sobre una obra que hace alusión a la extracción del petróleo… pese a ello, es una pieza elegante. No me interesa crear impactos directos, más imágenes violentas de las que ya existen. Quizás por eso utilizo la abstracción, pues me permite representar la realidad pero también presentarla como no es. Aunque eso también se puede hacer con figuras más orgánicas.

También me interesa la manera en que Thomas Hirschhorn entiende la precariedad, la escultura, lo efímero, entre otras preocupaciones conceptuales.

Esvin Alarcón Lam: Displacements & Reconstructions. Vista de la exposición en Henrique Faria Fine Art, Nueva York, 2017. Foto cortesía de la galería
Esvin Alarcón Lam: Displacements & Reconstructions. Vista de la exposición en Henrique Faria Fine Art, Nueva York, 2017. Foto cortesía de la galería

AD: En el proyecto de investigación Abstracción Sólida: derroteros políticos de la abstracción en Centroamérica y el Caribe planteo la necesidad de estudiar y establecer un sistema categorial acorde con las prácticas abstractas de un grupo de artistas de la región ¿Cómo consideras debemos los curadores, investigadores y críticos acercarnos a la obra de Esvin Alarcón Lam? ¿Cuáles son los rasgos que distinguen tu producción en el panorama de creación actual?  

EAL: Considero que los profesionales del arte podrían evaluar, si van a categorizar las formas o las preocupaciones conceptuales, lo que puede ser engañoso puesto que las formas y los conceptos no son disociables fácilmente.  La Historia y sus fuerzas agregarán aquí otra capa de complejidad, una capa que hay que cuestionar desde distintos enfoques.

En el caso de tu investigación ya has dado un buen paso que es el de tomar esa decisión, que delimita desde ya, cierto tipo de obra. Cierto tipo de arte que a veces es sujeto de prejuicios, que en mi experiencia tienen aroma a esencialismo. Y que por ello investigarlo tiene la capacidad de dilucidar su aura creativa. Pero me estoy refiriendo a un aspecto más local, porque el arte que se produce en la actualidad es parte del relato global, y por ende mis preocupaciones son las de una persona de 28 años, que nació en un momento en que los recursos tecnológicos se expandieron con gran rapidez y por ende el influjo de la información trajo consigo un impacto social del cual soy parte.

Por la manera en que se construyó la Historia del Arte, quizás es que muchas exhibiciones se articulan a partir de conexiones formales. Lo cual está bien. Pero me parecen más interesantes aquellas que retan este precepto, en el sentido que me encantaría ver mi obra en conversación con otras obras que se refieren a temas vinculados pero no necesariamente por su forma. Aquí cabe otro problema, que es el de si la forma es mayor o el contenido es mayor. Una preocupación quizás patriarcal… ¿midiendo el tamaño del concepto? Una discusión que me aburre, porque es sosa, pero que estoy consciente, existe.

Entonces abrir tanto el espacio de percepción, en estos cortes tan dramáticos, como creando delimitaciones espaciales, provee a las piezas de lo que me gusta pensar constituye cierta generosidad con la audiencia. Porque no creo que por decir más uno se comunica más, hay piezas con tantas capas de investigación pero que no las traducen realmente (ni tendrían por qué).  A mí me interesan más estos gestos sencillos en apariencia, pero que son contundentes y que desde ese intersticio son capaces de decirnos algo del mundo, de los otros, y de nosotros mismos.

The following two tabs change content below.

Aldeide Delgado

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana (2011-2016). Se interesa en temas de género, racialidad, fotografía y abstracción dentro las prácticas artísticas contemporáneas. Ha participado como ponente en eventos de la Universidad de La Habana, Casa de Las Américas, la Biblioteca Nacional de Cuba y la 12ma Bienal de La Habana. Actualmente realiza el primer Catálogo de Fotógrafas Cubanas. Artículos suyos aparecen publicados en Arte al Límite, Art OnCuba y Cuban Art News.