Viviana Kuri Haddad

Vista de la exposición “Volví a ser vasija, volví a ser animal, volví a ser planta, volví a ser tiempo”, de RojoNegro, en el Museo de Arte de Zapopan (MAZ), México, 2024. Foto: Lazarillo. Cortesía: MAZ

ROJONEGRO

Su enfoque se nutre de herramientas no occidentales como los sueños recurrentes y la meditación activa, que les permiten personificar seres vegetales y animales como el tabaco y el hongo, convirtiendo el cuerpo en un archivo viviente de experiencias personales y colectivas. En cada obra, RojoNegro reflexiona sobre la relación espiritual con la naturaleza y las repercusiones históricas y sociales que influyen en la comprensión contemporánea de las prácticas ancestrales.