Marcos Kramer

Traigamos la catástrofe, vista de la instalación en la exposición "En defensa propia", de Enrique Ježik, en el Espacio de Arte de la Fundación OSDE, Buenos Aires, 2018. Foto: Mariella Sola

HIMNO DE MI CIVILIZACIÓN. ENRIQUE JEŽIK EN FUNDACIÓN OSDE

La contundencia y el exceso de realidad son para Enrique Ježik sus materiales y, a la vez, sus objetivos primordiales. Acostumbrados como estamos a emitir discursos, más o menos perfectibles, en torno a las obras de arte, las obras de Ježik se nutren de una contundencia pasmosa que anula los discursos inmediatos, y que colabora aún más que las acciones que describen en la construcción del clima de violencia.