manga
SUPERSTICIONES DE ROLANKAY
Ni miedoso ni arrogante, apuesta de lleno a su pintura y a los deseos que la engendra. Un afán por contar historias, por definir una mitología que se antoja privada y universal y por convocar –sin complejos– el modernismo de Matisse con las subjetividades de Goya y los primitivos de la modernidad y el proto renacimiento.
