Frozen Sex

MARTA MINUJÍN: FROZEN SEX

“Esta es una parte de mi obra a la que antes no había dado relevancia porque sucedió en medio de mi época de performances. El regreso a la pintura fue motivado por la fobia que se había despertado respecto del sexo en esos años. Fue entonces, antes de que se hablara del SIDA, que se empezaron a morir amigos gays en Nueva York. Se hablaba de peste rosa de manera muy underground y todos empezaron a evitar el contacto. De pronto ya nadie se quería besar ni tocarse ni sentarse en un inodoro por el miedo al contagio. En ese contexto terrorífico pensé que había que dignificar los órganos sexuales que estaban siendo demonizados. Por eso me dediqué a pintarlos como si fueran retratos o naturalezas muertas, para glorificarlos. Mientras trabajaba en esta serie estuve muy influenciada por la lectura de El erotismo de Georges Bataille».